Los archivos Berzin

Archivos budistas del Dr. Alexander Berzin

Cambie a la versión para lector de pantalla de esta página Salte a la navegación principal.

Inicio > Fundamentos del budismo tibetano > Nivel 4: Profundizando en el entendimiento del camino > Renacimiento: ¿Qué es lo que renace?

Renacimiento: ¿Qué es lo que renace?

Alexander Berzin
Morelia Michoacán, México, 1 de junio de 2000

La importancia del renacimiento en el Camino Gradual (lamrim)

Esta noche estaremos hablando del renacimiento, este es un asunto esencial y central en el budismo y creo que es importante que nos percatemos de ello. Primero revisemos evidencia de por qué este tema es tan importante. Si revisamos las enseñanzas de lam-rim, las enseñanzas del Camino Gradual de desarrollo a lo largo del sendero, estamos hablando de tres diferentes niveles de motivación. El primer nivel es el de aspirar a tener un mejor renacimiento, si no creemos que existe tal cosa como el renacimiento cómo vamos a aspirar a tener un mejor renacimiento, no tiene nungún sentido. El segundo nivel es en el que aspiramos a la liberación, ¿liberación de qué? liberación del renacimiento incontrolablemente recurrente, así que si no creemos o aceptamos la idea del renacimiento por qué querríamos liberarnos de esto, no tendría ningún caso. Si contemplamos el nivel más avanzado de motivación estaríamos aspirando alcanzar la budeidad y si esto es a lo que aspiramos lo que queremos es llegar a ser capaces de ayudar a otros seres sintientes a liberarse del renacimiento incontrolablemente y recurrente.

Así como se presentan en las enseñanzas estos tres niveles, queda claro que no nos interesaría ayudar a los demás a liberarse del renacimiento recurrente si no aceptamos la idea del renacimiento. A mucha gente le atrae involucrarse en el “Darma-Lite” como la CocaCola Lite; podemos diluír las motivaciones y en la primera en lugar de decir que aspiramos a un mejor renacimiento, decimos que simplemente aspiramos a tener mejores condiciones de vida; en lugar de liberarnos de un renacimiento incontrolablemente recurrente, simplemente nos liberamos de los problemas y situaciones difíciles de esta vida. La idea de alcanzar la budeidad no se refiere a la posibilidad de ayudar a otros seres a liberarse completamente del renacimiento incontrolablemente recurrente sino a ayudarlos a liberarse de sus problemas y sufrimientos en esta vida, esto es precisamente el Darma-Lite. Desde luego algunas personas prefieren el Darma-Lite, pero no es el Darma-Real. Aunque ciertamente podemos obtener beneficios de la práctica del Darma-Lite, sin tomar en consideración el renacimiento, esto tiende a parecerse a la psicoterapia: tratar de mejorar nuestra vida actual, de vivirla mejor; también se asemeja al trabajo social en el caso de ayudar a otros a disminuir los problemas de su vida. Desde luego el mundo budista tiene una cantidad importante de consejos y técnicas que pueden ser útiles a la terapia y al trabajo social pero nos estamos quedando muy cortos al explicar el budismo de esta manera, el budismo tiene mucho más que esto.

Es importante que valoremos el trabajo con nosotros mismos en el correcto entendimiento del renacimiento. En primer lugar necesitamos preguntarnos ¿Por qué querríamos trabajar para obtener un renacimiento más afortunado? El budismo no nos habla de un cielo o un paraíso a donde vayamos y todo sea bonito y hermoso, no es esto a lo que se refiere al hablar de un renacimiento más afortunado, más bien nos habla de trabajar con nosotros mismos, intentar ir poco a poco erradicando nuestras dificultades, ir combatiendo el sufrimiento e ir desarrollando nuestros potenciales y esto es un proceso a largo plazo, hay muchas probabilidades de que no terminemos con este proceso en una sola vida, y esto es algo que queremos terminar. La visión budista no es como inscribirnos en una carrera en la que corremos hasta caer muertos, sino que es una carrera a la que entramos con la idea de llegar hasta el final. Tampoco se trata de ir en una competencia en la que todos corremos a toda velocidad para ver quien cae muerto primero. En realidad lo que nos interesa al involucrarnos con esta metodología es llegar hasta la meta y si no lo logramos en esta vida, nos interesa obtener un renacimiento afortunado con circunstancias favorables que nos permitan continuar avanzando en el camino. Para tener cierta esperanza dentro de nosotros de que es posible alcanzar la meta, debemos incorporar el entendimiento del renacimiento puesto que lo más probable es que alcanzar la meta nos tome muchas vidas.

La importancia del renacimiento en el tantra

El tantra nos habla de la posibilidad de alcanzar la iluminación en una vida, y el engaño en el que caemos es en creer que si practicamos el tantra ni siquiera tenemos que preocuparnos por la idea del renacimiento pues podemos alcanzar la iluminación en esta vida. Aunque nos atraiga este tipo de práctica y nos avoquemos a ella es muy poco probable que alcancemos la iluminación en esta vida, aunque puede suceder, es algo extremadamente raro de tal forma que necesitaremos poder continuar en el camino en vidas subsiguientes para lo que requerimos entender este fenómeno del renacimiento. Si observamos los procedimientos de la clase superior del tantra, encontraremos que se trabaja para purificar los estados de muerte, bardo (el estado intermedio entre la muerte y renacimiento) y el mismo renacimiento. Tenemos una descripción muy detallada de cómo se dan estos procesos de muerte, bardo y renacimiento en el Anuttarayoga tantra y trabajamos mediante una simulación de estos estados en las prácticas elevadas de este sistema.

Nuevamente, si no tenemos aceptación o creencia en esta idea del renacimiento, ¿para qué nos iba a interesar el ponernos a trabajar en técnicas tan sofisticadas como purificar muerte, bardo y renacimiento? Sin la convicción del renacimiento toda la práctica tántrica se convierte en un juego. Todo esto es en cuanto se refiere al primer punto de acercamiento a este tema: entender el renacimiento para que tenga sentido el desear obtener más renacimientos afortunados para poder continuar en el camino.

Renacimiento y karma

El segundo punto importante para entender el renacimiento, es que lo necesitamos para comprender el funcionamiento del karma, puesto a que la mayoría de las acciones que llevamos a cabo en esta vida no maduran en esta misma. Es como el ejemplo del practiante comprometido que le da cáncer y muere. Podemos desanimarnos enormemente si pensamos que los efectos de nuestras acciones madurarán en esta misma vida. Por otro lado vemos a un gobernante o a una persona de negocios corrupto que es inmensamente rico a base a engañar y robar a los demás y que pasa el resto de su vida en la abundancia material y con gran poder y nos ponemos a pensar ¿dónde está el karma?.

Algunas de nuestras acciones de esta vida maduran en esta misma vida muy en especial aquellas que son llevadas a cabo con una motivación muy fuerte ya sean positivas o negativas. Pero la mayoría de nuestro karma generado en esta vida madurará en vidas futuras y la mayoría de lo que experimentamos en esta vida no es necesariamente resultado de acciones de esta vida, sino de vidas anteriores.

Por supuesto que si construyes una casa y luego vives en ella, esto es el resultado de la acción de haberla construído, no podemos menospreciar la existencia de la causa y el efecto durante esta vida. Sin embargo suceden cosas como que estudiamos muy intensamente, obtenemos un grado universitario y sin embargo no conseguimos trabajo. No es tan inmediata la relación causal, el tener una buena educación universitaria no garantiza el obtener un buen trabajo, el conseguir un trabajo o no, depende de una enorme cantidad de otros factores kármicos involucrados y muchos de estos vienen de vidas anteriores.

Para poder entender, causa y efecto, o sea, el karma, el hablar del renacimiento no es sólo algo interesante o curioso, sino que es absolutamente indispensable tener un entendimiento correcto del renacimiento para entenderlo adecuadamente. Es muy importante poder incorporar un correcto entendimiento del renacimiento porque de otra forma podemos tener una visión muy distorsionada de la vida. Por ejemplo: recibimos una muy buena educación universitaria y luego obtenemos trabajo o no y si no tomamos estos factores del karma podemos creer que se trata de suerte o que se trata de la voluntad de Dios, muchas sociedades viven con estas creencias pero esto no deja mucho para poder actuar a favor de nuestra vida de manera responsable. El poder afectar los resultados de lo que nos sucede y por lo tanto afectar nuestra vida es un punto central de la postura budista.

Renacimiento y compasión

Para el mundo budista es importante entender la idea del renacimiento, en tercer lugar, por lo que se refiere al desarrollo del amor y la compasión puesto que los métodos que se avocan a esto empiezan por el reconocimiento de los demás seres como nuestras madres. La versión del Darma-Real es que todos los seres han sido nuestras madres en vidas anteriores. La versión del Darma-Lite es que cualquier persona podría actuar como si fuera nuesta madre, llevarnos a su casa y cuidarnos como si se tratara de una madre. No menospreciemos la versión Darma-Lite, puede ser muy útil y benéfica si efectivamente somos capaces de ver que todos los seres están posibilitados para echarnos la mano en algún momento, o que nosotros mismos también podemos abrir nuestros corazones a otras personas, pero esto se limita a las personas y aún en las personas está limitado a los adultos ya que no podemos pensar en que un bebé pueda llevarnos a su casa y alimentarnos, es difícil que un bebé pudiera actuar como nuestra madre.

Finalmente el problema no es con los seres humanos, es con las cucarachas ¿realmente podemos pensar con esta versión Darma-Lite que las cucarachas puedan comportarse con nosotros como nuestra madre, cuidarnos, proveernos, darnos de comer, etc. o que nosotros podemos actuar de esta manera con las cucarachas?, ahí tenemos ya una limitación seria, esta es la desventaja del Darma-Lite. No hay que menospreciar esta versión del Darma-Lite pues trae beneficios, pero hay que enfatizar que de ninguna manera presenta la visión amplia y completa que presenta el Buda Darma, la posibilidad de abrir nuestros corazones para con todos los seres sintientes sin distinción alguna, no sólo hacia los seres humanos adultos.

También es importante entender el renacimiento porque cuando tenemos la visión de sólo esta vida, tendemos a identificarnos demasiado con las condiciones de nuestra vida presente, por ejemplo: si soy hombre o mujer, mexicano, alemán o africano, tendemos a identificarnos con demasiada fuerza con estas características y esto hace bastante dificil el empatizar con individuos que tienen una condición diferente a la nuestra. Tendemos a pensar que sólo nos podemos relacionar con personas de nuestro mismo sexo, nacionalidad, edad o condición social, esto es algo que nos sucede con mucha frecuencia. Por otro lado si logramos incorporar el entendimiento del renacimiento nos podemos dar cuenta de que en otras vidas hemos tenido toda variedad de nacionalidades, géneros, aspectos físicos, razas, bases fisiológicas de manifestación etc., y este entendimiento nos permite abrir nuestros corazones y generar la compasión de una manera infinitamente más amplia. El no solidificar tanto nuestra identidad personal actual, el entender que hemos sido de todo, nos ayuda a abrirnos más e incluso a acercarnos más a un correcto entendimiento del vacío, al darnos cuenta de que no somos sólidamente lo que hoy somos sino que hemos sido incontables tipos de seres; nos ayuda a desidentificarnos con lo que tan sólidamente creemos que somos hoy.

Renacimiento y la mente sin principio

Otro punto es que el mundo budista habla de la existencia de la mente desde el tiempo sin principio, y para entender qué es la mente, qué quiere decir con eso de que existe desde el tiempo sin principio; y para poder entender la vacuidad de la mente se hace indispensable el tener un correcto entendimiento del renacimiento. Si creemos que la mente sólo existe en esta vida, nos enfrentamos a un serio problema al investigar las causas de la mente, de dónde surge, y esto es una obstrucción para entender la vacuidad de la mente.

Por estas múltiples razones que he mencionado espero que les quede claro por qué el mundo budista considera como un punto central y sumamente importante el entendimiento del renacimiento, y por qué esto es central para la versión completa del Darma aunque mucha gente en occidente prefiera o enseñe el Darma-Lite.

El preciado renacimiento humano

Si recordamos lo que hemos platicado sobre el tomar refugio: el darle una dirección positiva y segura a nuestra vida, hay que tomar en cuenta que no estamos hablando del punto de entrada para principiantes, esto del refugio se refiere a un estado muy avanzado de práctica. Para nosotros como occidentales, no es el refugio nuestro punto de partida en las enseñanzas, ni tampoco lo es la motivación inicial de las enseñanzas graduales de desarrollo: el obtener un renacimiento afortunado, no es aquí en donde comenzamos nosotros. ¿Qué sucede cuando reflexionamos sobre los cuatro pensamientos básicos que orientan a nuestra mente hacia el Darma?. ¿Qué sucede cuando pensamos en valorar nuestra preciada vida humana? ¿Cómo podemos valorar nuestra preciada vida humana si no tomamos en cuenta la posibilidad de que hubiera podido ser diferente? ¿Contra qué la estamos comparando? Existe una variedad inmensa de posibilidades de vida, y entre todas esas hoy tenemos esta preciada vida humana. Hemos obtenido todo tipo de renacimientos en el pasado y en esta ocasión especialmente favorable hemos obtenido un renacimiento humano y ciertamente no será nada fácil volver a obtenerlo.

Recapacitemos en el ejemplo que nos da Shantideva para entender esta oportunidad: La tortuga ciega que vive inmersa en las profundidades del océano y que sólo sube a la superficie a tomar aire una vez cada cien años y que en la superficie del oceáno hay un aro dorado, ¿cuál es la posibilidad de que su cabeza quede ensartada en el aro al salir a respirar? Así de rara es la posibilidad de que obtengamos nuevamente una preciada vida humana. Aún el primero de los pensamientos que voltean nuestra vida hacia el Darma, la valoración de la preciada vida humana, toma en cuenta el renacimiento.

Incluso para poder empezar con el primer pensamiento, para poder orientar nuestra mente hacia el Darma requerimos de ciertos prerrequisitos, de un estado mental previo. Necesitamos generar el estado mental que en las sociedades budistas se toma por dado, este prerrequisito es el entender y aceptar el rol central que juega el renacimiento dentro de la propuesta budista y necesitamos tener el interés y la intención de entender la explicación budista de este fenómeno, no tratar de encontrar otra explicación o conformarnos con una explicación “lite” sino entender cómo el budismo explica este asunto. Existen muchas otras explicaciones acerca del renacimiento o de lo que sucede después de la muerte, pero es importante que entendamos cómo el mundo budista explica esto, porque toda la propuesta budista, como es obvio, se basa en su propio entendimiento del renacimiento. La gente en las sociedades budistas tradicionales, ciertamente no tiene un entendimiento sofisticado de lo que es este proceso pero lo acepta, aunque sea por razones culturales y actúa de acuerdo a este entendimiento y estaría dispuesto a profundizar en el entendimiento de este tema.

Explicaciones del renacimiento no budista

Cuando decimos que es un requisito el estar interesado en la explicación budista del renacimiento implicamos que estamos excluyendo explicaciones que no son budistas. El budismo no nos dice que existe un alma permanente que abandona el cuerpo y luego se incorpora a otro cuerpo, esto no es el entendimiento budista. Tampoco es el entendimiento budista el que alguna entidad superior, de cualquier naturaleza, nos envía a un renacimiento en particular para aprender una lección y una vez que la aprendemos pasamos a otro renacimiento para pasar otra prueba o aprender otra lección, esto no es un entendimiento budista. Implícito en esta explicación sobre el renacimiento,está el hecho de la linearidad, el que siempre vamos mejorando, o sea: aprendes cierta lección en esta vida, te mejoras y luego obtienes un renacimiento más avanzado; esto no es un entendimiento budista. Tampoco, el que después de esta vida hay sólo una vida más, siendo esta una vida eterna, sea que tomemos en cuenta o no la existencia de un posible purgatorio. Así que necesitamos una actitud abierta e interés de aprender para ver cual es el entendimiento budista del renacimiento.

Continuidades

El asunto del renacimiento es hablar de continuidad, la continuación de algo momento a momento. Tenemos cuatro posibilidades de continuidad.

  1. Podemos tener una continuidad que tiene un comienzo y un final. Por ejemplo, nuestro cuerpo, que tiene un principio en el momento de la concepción y un final en el momento de la muerte y hay una sucesión de continuidad entre el momento de la concepción y el de la muerte, mientras dura la vida.
  2. Podemos tener continuidades que no tienen principio pero que tienen final. Por ejemplo: la confusión o el Samsara, no tienen principio pero pueden tener un final.
  3. La tercera posibilidad es la que puede tener principio pero no final por ejemplo: la desintegración del vaso, es un proceso que tiene principio en el momento en que lo tiro al piso y lo rompo, pero el proceso de desintegración del vaso no tiene final. Dentro de un millón de años este vaso va a seguir roto no se va a volver un vaso nuevamente, tiene un principio pero no tiene final. Este es el uso de la lógica budista.
  4. La cuarta posibilidad es algo que no tiene principio ni tiene final, el ejemplo es el flujo mental que no tiene principio ni final.

Esto es lo que tenemos que entender cuando hablamos del renacimiento, entender que el flujo mental no tiene principio ni tiene final. No estamos hablando solamente de los renacimientos incontrolablemente recurrentes, que son el Samsara; o de la mente entintada con confusión; no estamos hablando de este tipo de continuidad que no tiene principio pero que tiene final, sino de la del flujo mental que no tiene principio y no tiene final; que continúa incluso después del final del Samsara. Para entender esto, tenemos que entender primero qué es lo que el mundo budista entiende por mente, porque a esto es a lo que se refiere diciendo que no tiene principio ni fin.

La actividad mental de experimentar cosas

Diciendo en pocas palabras algo complicado, lo que entendemos en el mundo budista por mente es la actividad mental de estar experimentando cosas. “Experimentar” es un término filosófico que describe el proceso activo de estar teniendo vivencias instante a instante, no es experimentar ni experiencia en el sentido acumulativo. Es una actividad continua, es algo individual, subjetivo y sin ruptura. Experimentamos el despertarnos, todo lo que pensamos, lo que oímos, el dormir, el soñar, el morir. Todo ese “experimentar” es individual, mi experimentar no es tu experimentar; es subjetivo y no se rompe, al irnos a dormir no dejamos de experimentar, en ese momento experimentamos el sueño.

Cuando hablamos de continuidad es a esto a lo que nos referimos: El hecho de experimentar de manera individual y subjetiva todo lo que nos sucede, esto es precisamente lo que continúa y que no tiene principio ni final. El mundo budista dice que hay un incontable número de flujos mentales, o sea, de “experimentadores” individuales y subjetivos.

¿Tiene la actividad mental principio o fin?

Estamos explorando lo que llamamos mente, este experimentar que tiene cuatro posibilidades: El tener principio y final como el caso del cuerpo, no tener principio pero tener final, como el caso del Samsara o la confusión, puede tener principio pero no tener final como la desintegración del vaso a partir de su ruptura o es otra cosa que no tiene ni principio ni final. Esto a lo que llamamos mente ¿cuál de estas cuatro posibilidades tiene?

Voy a explicarles cómo es que las continuidades necesitan proseguir como la misma categoría de fenómeno, de otra forma no serían continuidades, esto es sólo una definición. Veamos algunos ejemplos para que entendamos a qué nos estamos refiriendo: Una categoría de fenómenos serían los fenómenos físicos, materia y energía. Podemos tener una continuidad en el campo físico, y hablaríamos de una continuidad de eventos dentro de la misma categoría, o sea cambios o transformaciones entre materia y energía. Por ejemplo una semilla puede transformarse en un árbol, este puede transformarse en madera, ésta a su vez puede transformarse en una mesa, esta en fuego y ceniza; aquí vemos una continuidad de fenómenos de la misma categoría, todos son fenómenos materiales. También podemos hablar de la experimentación individual y subjetiva de las cosas: puede comenzar con interés, transformarse en atención que se transforma en incomodidad, que se transforma en aburrimiento, que se transforma en cansancio. Todos estos son fenómenos de la misma categoría, formas individuales y subjetivas de experienciar cosas. Es una categoría de fenómenos muy diferente a los físicos, el enojo no se puede transformar en una mesa, y la madera no se puede transformar en enojo, estamos hablando de cosas muy profundas, no nos estamos refiriendo a cosas materiales en el sentido del reacciones fisico-químicas en el cerebro, sino de la experimentación individual y subjetiva de lo que sucede. No estamos hablando de una sustancia química en nuestro cerebro transformándose en otra por medio de algún tipo de reacción, no es eso a lo que nos referimos. Son categorías diferentes y al hablar de continuidad queremos decir que las cosas siguen dentro de la misma categoría de fenómenos.

Si tomamos lo descrito anteriormente como base ¿cómo es que funciona la continuidad? ¿cómo relacionamos esto con nuestra propia vida y con la idea del renacimiento?. Exploremos una continuidad de fenómenos físicos: el espermatozoide y el óvulo de los padres se transforma en un bebé y el cuerpo de bebé se convierte en un cuerpo de adulto y parte de ese cuerpo, el espermatozoide o el óvulo, contribuye a formar otro cuerpo que será parte de otra generación. ¿Es esto acaso de lo que hablamos al decir renacimiento? ¿esta mera continuidad física de una generación a la siguiente? porque el cuerpo físico es una continuidad de los padres, el código genético es una continuidad física de padres a hijos y para entender esto no tenemos que entender el renacimiento.

¿Son nuestras mentes continuidades de las mentes de nuestros padres?

La pregunta es: ¿se trata de lo mismo con el experimentar de manera individual y subjetiva? ¿acaso mi experimentar es parte del experimentar de mis padres y el mío se va a convertir en parte del experimentar de mis hijos por el hecho de que parte de mi cuerpo se convierte en el cuerpo de mis hijos?

Piénsenlo….podríamos decir que sí, si hablamos en términos de la acumulación de experiencia, nuestros padres, por ejemplo, experimentaron la Segunda Guerra Mundial y la depresión que ésta trajo. Y nosotros podemos aprender de su experiencia y la aplicamos de cierta manera en la nuestra, esto es indiscutible, pero no estamos hablando de esto. Estamos en realidad hablando del hecho de experimentar las situaciones de manera individual y subjetiva no estamos hablando de experiencias o experiencia. Podríamos decir, por ejemplo, que el hecho de que nosotros podemos experimentar las situaciones de manera individual y subjetiva sigue del hecho de que nuestros padres pueden experimentar de una manera individual y subjetiva. Nuestros padres experimentan el estar vivos y nosotros también, si ellos no pudiesen experienciarlo nosotros tampoco podríamos; podemos decir esto, pero esto tampoco es de lo que hablamos.

El método budista es siempre el de explorar todas las posibilidades y en esto radica parte de su gran fuerza. Si tampoco se trata de eso, el punto que estamos enfatizando es que el experimentar individual y subjetivo de nuestros padres ante las situaciones de la vida no se transforma en nuestro experimentar individual y subjetivo. Nosotros experimentamos individual y subjetivamente las cosas que experimentamos, y aunque podamos obtener experiencia de las cosas que nuestros padres experimentaron; esta vivencia es totalmente individualizada y subjetiva. Es la forma en que cada uno de nosotros experimenta las situaciones de la vida.

Es muy importante entender esto porque es justamente este razonamiento lo que nos hace concluir que nuestra mente no procede de la mente de nuestros padres ni siquiera de manera similar a la que nuestro cuerpo proviene del cuerpo de ellos. Mi propio experimentar de manera individual y subjetiva no es una continudad del experimentar de manera individual y subjetiva de mis padres. Tomen un momento para reflexionar en esto: el experimentar es individual y subjetivo.

La mente no tiene principio o fin absoluto

Una vez que tenemos entendido esto, el siguiente cuestionamiento es: Este experimentar individual y subjetivo que todos tenemos que continúa durante cada momento de nuestra vida ¿tiene acaso un inicio absoluto, o sea que de la nada se produce y tiene un final sin ningún efecto?. Por ejemplo: nacemos y ¿viene de la nada y morimos y se va a la nada? Ya entendimos que no vino de nuestros padres ni de ninguna otra persona; entonces, ¿vino de la nada? ¿ese fue su principio? esto no tiene sentido ¿por qué no tiene sentido? podemos entenderlo en base a qué es lo que conduce la continuidad de un momento al siguiente.

El budismo habla de algo que llama el impulso compulsivo de continuar viviendo. Al estudiar los 12 eslabones de surgimiento dependiente éste es el que suele traducirse de los textos clásicos como Devenir, esta es una palabra muy vaga, pero se refiere a este impulso de seguir viviendo. Existe este impulso compulsivo de seguir viviendo, de seguir experimentando más cosas. Metan su cabeza en el agua, por ejemplo, ¿por qué la sacan?, porque quieren continuar experimentando cosas. Aunque quisieramos suicidarnos metiendo la cabeza en una tina con agua, esto es imposible porque instintivamente tenemos ese reflejo de sacar la cabeza del agua como tenemos el reflejo instintivo de alejar la mano del fuego.

Un argumento clásico que se da en los textos es: Si el momento uno, produce el momento dos y el momento dos produce el momento tres y así sucesivamente, en base a este impulso compulsivo de seguir experimentando ¿por qué el momento tres no produce al momento cuatro y se corta la continuidad para desaparecer en la nada en el momento de la muerte?.

No estamos hablando de una continuidad en una base física, no estamos hablando de la continuidad del cuerpo, puede ser que en el momento de la muerte, el cuerpo ya no sirve como base para sustentar esta continuidad de la experimentación; pero ¿por qué la continuidad misma de la experimentación individual y subjetiva va a detenerse después del momento tres?

Recuerden que exploramos que la madera no se puede transformar en enojo, podemos enojarnos con un trozo de madera, pero eso es otra cosa. De la misma manera el cuerpo físico no puede transformarse en la experimentación individual y subjetiva de algo. Podemos experimentar algo en base a tener un cuerpo pero no es el cuerpo el que está experimentando de manera individual y subjetiva.

Si seguimos este razonamiento podemos decir que si la madera ya no existe, eso no es razón para suponer que el enojo ya no exista, porque el enojo no proviene de la madera, claro, es posible que ya no te puedas enojar con ese pedazo de madera porque ya no está presente pero el enojo viene de otra continuidad y no porque no esté la madera va a desaparecer el enojo ¿Cierto?.

No porque el cuerpo ya no esté funcionando; para ser más específico, no porque ya no haya funcionamiento cerebral va a dejar de haber continuidad de la experimentación. Porque ciertamente ya no estaremos experimentando cosas en base a los fenómenos químicos y eléctricos de las reacciones del cerebro, pero estaremos experimentando individual y subjetivamente sobre otra base, no una base física. La única conclusión lógica que podemos obtener de este argumento, es que el hecho de que el cuerpo muera no es una razón para que deje de existir ese compulsivo impulso de seguir experimentando cosas y que este fenómeno de seguir experimentando termine aunque ya no tenga la base física del cuerpo.

Exactamente el mismo razonamiento se usa hacia el otro extremo, hacia el principio, es muy difícil sustentar de una manera lógica que en el instante en el que se funden un espermatozoide y un óvulo, que en realidad es muy dificil precisar si es en el momento de la concepción o no, pero digamos que lo es y que esta unión física da por resultado la experimentación individual y subjetiva. Estamos hablando de algo físico transformándose en experimentación. La única conclusión a la que podemos llegar, desde el punto de vista de la lógica, es que el primer momento de experimentación individual y subjetiva sobre la base de un cuerpo físico, por ejemplo a partir de la unión de óvulo y espermatozoide, viene de un momento previo de un fenómeno de la misma categoría, de otro instante previo de la misma continuidad de experienciación individual y subjetiva sobre una base que no es el cuerpo físico. ¿Por qué? porque no tiene ningún sentido desde el entendimiento de causa y efecto de que a lo largo de toda nuestra vida todo es una sucesión de causas y efectos, con la excepción de que tenemos un efecto que se produce sin causa en el nacimiento, y al final de la vida en el momento de la muerte, tenemos una causa que no produce ningún efecto. Esto no tiene ningun sentido lógico, ya que tanto al principio de la vida como al final existe este impulso compulsivo de continuar experimentando, al cual llamamos instinto de supervivencia. Estos son los argumentos lógicos con los que necesitamos trabajar.

Individualidad

Nos podemos preguntar ahora, estamos hablando de la experimentación de manera individual y subjetiva de algo, ¿a qué nos referimos con este aspecto subjetivo de experimentar? Existen dos posibilidades acerca de cómo una continuidad con un aspecto subjetivo puede darse. Pueden existir otros modelos para explicarlo pero ahora voy a abordar estos dos.

Una posibilidad es una banda sin fin como la que hay en los aereopuertos para mover el equipaje. La continuidad puede ser como esta banda sin fin y el objeto sobre ella, lo que llamamos “yo”, que es el aspecto subjetivo de aquél que está instante a instante experimentando diferentes cosas; podríamos identificarlo con una maleta que está circulando en esta banda. La banda es el experimentar momento a momento y sobre ella hay algo que esta siendo transportado que soy “yo” que hace que la experimentación sea individualmente “mia”. Este no es el modelo budista.

El otro modelo es el de una película, es una continuidad de cuadros y al ver la proyección vemos un momento tras otro momento, tras otro momento. No estamos hablando de la base física, el celuloide, sino de lo que está siendo proyectado en la pantalla. No hay nada sólido que se quede congelado y que no se esté moviendo, sin embargo las películas son individuales y podemos etiquetarlas, como: “Guerra de las Galaxias” pero no hay un pequeño sello estampado que en cada instante de la proyección que diga “Guerra de las Galaxias”. Este nombre es una forma convencional de referirnos a una sucesión continua de escenas, es una forma de describir a la individualidad de dicha película. El yo convencional es justamente como en la película hay una continuidad de experimentaciones individuales de las cosas. Y si queremos ponerlo en un sólo paquete y describirlo como un conjunto de experiencias individuales, sobre esto pongo una etiqueta que llamaré “Yo”, no “Tú”.

Dense cuenta de que “Guerra de las Galaxias” no es el título sino que es aquéllo a lo que el título se refiere; “Guerra de las Galaxias” es la película. De manera similar “yo” no es solamente la palabra sino aquéllo a lo que la palabra se refiere. “Yo” es sólo una etiqueta y de lo que hablo es de aquéllo a lo que la etiqueta se refiere. Es así como definimos a la individualidad “yo” por el hecho de que lo puedo etiquetar como “yo”.

Confusión sobre cómo el “Yo” existe

Cuando hay una experiencia individual y subjetiva de las cosas, surgen o acontecen con una sensación personal de un “yo” sólido; separado de la experencia y de lo que está experimentando. Ahora estoy experiementando un buen estado de ánimo o mal humor, estoy experiementando felicidad o sufrimiento. Así se siente: “yo lo estoy experiementando” pero no existe tal cosa, no podemos encontrar a ese “yo” así se siente. Esto se debe a la confusión. Para ser más preciso diría que debido a la confusión, yo percibo equivocadamente; creyendo que esta es la forma en que existo. Es precisamente por los hábitos de la confusión que yo concibo esto de tal manera como que existe un yo separado de quien está experiementando las cosas.

Cuando entendemos que no existe tal “yo” sólido separado de quién está experiementando las cosas, me doy cuenta de que ese “yo” sólido y separado no tiene una identidad permanente como un ser humano, como hombre, mujer, cucaracha o lo que sea, aunque es individual. Hay una profunda e importante diferencia entre tener una identidad permanente y ser un individuo o una continuidad individual. Yo no soy tú, mi experiencia no es tu experiencia ni el de mis papás, es totalmente individual. Es individual a lo largo de infinidad de vidas sucesivas pero no está definido como la experiementación de un hombre, una mujer o una cucaracha; es el proceso contínuo de experimentación sobre muy diferentes bases de manifestación, pero es un flujo individual. El tipo de cuerpo, la base de manifestación física que en cada vida aborda dicho flujo es simplemente el resultado del karma, de las acciones que se llevaron a cabo en vidas anteriores.

¿Qué continúa de una vida a la siguiente?

Cuando hablamos del renacimiento, ¿qué es lo que continua de vida a vida desde la perspectiva budista? El fenómeno de la experiementacion individual y subjetiva de las cosas es lo que continúa de vida a vida. Con un yo convencional que es una etiqueta que podemos poner sobre este flujo en una vida en particular para poder organizar este flujo y referirnos a él. Este experimentar las cosas también está sobre la base de los potenciales, las tendencias y los hábitos kármicos de tal forma que estos también continúan vida tras vida.

Si nos asomamos por un momento a la explicación que se da sobre este asunto en la clase superior del tantra, hablamos de diferentes niveles de experiementar las cosas, hablamos de la forma más sutil en que pueden ser experimentadas las cosas a lo que nos referimos como mente de la luz clara; y también existe lo que llamamos la energía más sútil, que es la que sirve como base para el experimentar. Esto es lo que continúa vida tras vida: la experiementación más sutil, la luz clara de la mente y la base sobre la cual ésta se manifiesta, que es la energía más sutil. Nos podemos referir a esta individualidad como el “yo” convencional. Esto es lo que continúa, sin principio y sin final.

Pero de la misma manera, sin principio, lo que viene con este paquete son los potenciales kármicos, las tendencias, los hábitos y la confusión; toda la cuestión kármica viene de la confusión. Ésta parte de: que la confusión y lo que produce que son los potenciales; las tendencias y hábitos kármicos, no tienen principio pero pueden tener un final. Podemos quitarlos, ya que podemos experimentar las cosas con un entendimiento de la realidad y este entendimiento es el total opuesto y excluyente de la confusión. Aunque la confusión y sus secuelas no tienen principio, sí tiene fin poque puede ser sustituído por un entendimiento correcto.

Cuando hablamos de continuidad y decimos que esto no tiene principio, hablamos de la luz clara de la mente y también de la confusión y toda la parte kármica que de ésta proviene. Siempre vienen empaquetadas en el proceso de la continuidad y de los renacimientos, pero como se pueden ir removiendo en el proceso sin que esto afecte a la continuidad de la experimentación, esto puede continuar hasta la iluminación y más allá. Si empezamos a abrirnos a esta idea y pensar en estos términos de una experiencia individual y subjetiva de las cosas sin principio y sin final; y si no nos deshacemos completamente de la confusión que viene en este paquete de continuidad en esta corta vida, entonces deseamos poder seguir trabajando en dirección de erradicar dicha confusión, lo que sucederá en vidas futuras; y por eso deseamos obtener condiciones más favorables que nos permitan continuar con este proceso.

Los beneficios de abrir la mente hacia la comprensión del renacimiento

Si logramos abrir nuestra mente a esta perspectiva más amplia del tiempo, de lo que significamos por individualidad, podremos darle más sentido al entendimiento del karma, al hecho de que la vida se manifiesta en formas muy diferentes, y esto nos permitirá entender más ampliamente el karma en términos de que lo que experimentamos no es necesariamente producto de las acciones de esta vida; sino que es el resultado de lo que se ha acumulado a lo largo de muchas vidas y viene con todo este paquete de los potenciales, tendencias y demás.

Si entendemos que esta continuidad individualizada y subjetiva no tiene una identidad sólida, ni para mi ni para nadie más, entonces entiendo que este otro ser que observo, esta cucaracha, no es definitivamente una cucaracha sino una continuidad que en base a su propio karma en este momento tiene esa base de manifestación. Esta misma individualidad en otro momento pudo haber sino mi madre. Como indudablemente en otras ocasiones también mi propia continuidad se ha manifestado en la base de una cucaracha, podemos empatizar con el sufrimiento de la cucaracha. Cuando entendemos que esta continuidad individual y subjetiva de experiencias no tiene una identidad sólida, esto nos da pie para deshacernos de la confusión y de toda la cuestión kármica que viene en este paquete desde el tiempo sin principio.

Cuando nos abrimos a entender esta explicación que el mundo budista nos da acerca del fenómeno del renacimiento, nos damos cuenta de que es la clave para entender no sólo a toda la propuesta budista sino también a nosotros mismos. Lo primero que tendríamos que hacer es reconocer y aceptar el hecho de que es importante tener entendimiento de este punto y una vez que aceptamos esto, tener apertura para recibir enseñanzas al respecto, libres de prejuicios; a continuación podemos llegar a un entendimiento y convicción intelectual, pero no queremos dejarlo en ese nivel, queremos llevarlo un entendimiento y convicción a nivel visceral.

La diferencia entre el entendimiento intelectual y el visceral

¿Cuál es la diferencia entre el entendimiento intelectual y el visceral? estas son categorías occidentales, esta diferencia no existe en la terminología budista, nosotros en occidente diferenciamos entre la mente y las emociones y así lo experimentamos. La forma en que lo explica la presentación budista nos puede dar ciertas pistas de cómo llegar de la una a la otra, de la intelectual a la visceral.

La diferencia entre estos dos aspectos no es que uno sea un entendimiento conceptual y el otro sea no conceptual, esta no es la diferencia. Conceptual simplemente significa que percibimos a través de una idea que tenemos de aquello, no conceptual es que lo percibimos sin el uso de una idea de aquello. Podemos tener un entendimiento visceral del renacimiento en base a una idea que tenemos de esto, y esto sigue siendo un entendimiento conceptual.

Cuando logramos una total familiaridad con el entendimiento del renacimiento en base a la revisión contínua de esto y en especial en base a la meditación, entonces surgirá de manera automática el ver a los demás seres como una continuidad infinita de experimentación subjetiva e individual y no como hombre, mujer, cucaracha etc. Automáticamente veremos a los otros y a nosotros mismos de esta manera, espontáneamente, pues nos es algo muy familiar. No es solamente que percibamos así a los demás sino que aparecen a nuestra percepción de esta manera. Como en occidente decimos: la forma en que la mente hace que aparezcan las cosas ante nosotros, esto nos hace pensar que la mente es algo allá adentro que fabrica las apariencias, pero en realidad esto es un surgimiento automático frente a nuestra percepción y ¿qué es lo que estamos describiendo? El sentir que experimentamos a los demás como una continuidad de experiencias individuales y subjetivas.

Si los seres no aparecen de tal manera ante nosotros automática y espontáneamente y nosotros mismos tampoco, estamos hablando de un entendimiento o incluso de una convicción intelectual. Y si surge de una sensación espontánea y visceral, si así lo sentimos, este ya es un entendimiento visceral.

El pasar de un entendimiento o una convicción intelectual a un entendimiento o convicción visceral no es algo que pase de manera mágica, no se trata de una instrucción como: “para pasar de lo conceptual a lo no conceptual sólo deja de pensar” “se intuitivo y percibe las cosas mágicamente”. Pasar del nivel intelectual al nivel visceral, es el resultado del proceso de familiarización de ver las cosas de esa manera, partiendo de una completa convicción intelectual.

Meditación

Este proceso es justamente lo que llamamos meditación. A través la meditación nos acostumbramos a ver a otros así, y cuando se llega a una completa familiarización llegaremos a sentirlo. Así que no se preocupen si solamente tienen un entendimiento intelectual, esto ya es un paso importante, ahora el punto es meditar para familiarizarse, y no sólo meditar de manera formal en el colchón de meditación, sino todo el tiempo con la gente en nuestra casa y en la calle, con las cucarachas en el jardín, todo el tiempo tratar de ver a todos de esta manera. Tras esta repetida familiarización llegará el momento en que de manera automática surgirá en nosotros esto y así lo vamos a sentir.

Ustedes se podrían preguntar si esto no es “lavado de cerebro” y tendríamos que admitir que sí, que se trata exactamente del mismo fenómeno. ¿Cuál es la diferencia entre la propaganda comunista china y la propaganda budista?, si tu te familiarizas lo suficiente con la propaganda china y la ves repetidamente todos los días de tu vida durante toda la vida llegas a la convicción de que sí, el Tibet forma parte de China, lo sientes así, automáticamente lo percibes así. Así que es muy importante no creer que si lo sentimos intuitivamente, a nivel visceral, es indicativo de que es verdadero.

Recuerden que hablamos de la diferencia entre confusión y entendimiento y de la diferencia entre el lavado de cerebro budista y el lavado de cerebro comunista. Recuerden que cuando examinamos el entendimiento correcto vemos que puede ser validado y comprobar que nos lleva a la felicidad, es sustentable. Y entre más examinamos la confusión, vemos que no la podemos sustentar ante la lógica, que no nos trae felicidad, que nos trae sufrimiento, y no resiste la prueba del examen cercano. Aunque es cierto que a base de la suficiente familiaridad con algo podemos llegar a tener una convicción visceral prácticamente de lo que sea, tenemos que ver que hay una gran diferencia entre el lavado de cerebro comunista chino y el budista, tenemos que observar esto más de cerca.

Desde otra perspectiva es importante entender que el lavado de cerebro chino proviene de la motivación de otras personas y el budista proviene de nuestra propia motivación y surge del entendimiento, el amor y la compasión. El lavado de cerebro que nos da la enseñanza budista respecto al entendimiento del renacimiento no es negativo del tipo de: “pórtate bien para irte al cielo y no al infierno”. Más bien está basado en el entendimiento de la importancia del renacimiento, de abrirnos a escuchar la explicación budista del mismo y de llegar a generar convicción en esto.

Cuando reflexionamos acerca de cuáles son las ventajas de ver las cosas a partir de esta convicción en términos de Karma, de compasión y del camino hacia la liberación; basados en esto buscamos el proceso de familiarización, que es lo que llamamos meditación, para ver la vida desde esta convicción de manera espontánea e intuitiva, éste es el proceso de lavado de cerebro al que nos sometemos voluntariamente. Con fundamento en la compasión, automotivado y basado en la convicción de los resultados positivos que esto nos traería. Cuando realmente entendemos lo que es el renacimiento y cómo se dá este proceso nos involucramos verdaderamente en el trabajo de irnos deshaciendo de la confusión y todo lo que ésta arrastra en términos del Karma, para así poder aspirar a la liberación. Así que eventualmente nuestro experimentar subjetivo e individual de todas las cosas estará libre del sufrimiento por haberse librado de la causa de éste, que es la confusión. De esta manera podremos experimentarlas cosas con felicidad y estaremos en una mejor posición para guiar a otros a que lleguen a experimentar de esta misma forma.

¿Tienen alguna duda? Obviamente tienen muchas dudas, pero al menos este tipo de presentación y señalamiento del proceso, nos da una guía de cómo aproximarnos al entendimiento correcto de este tema. Si como resultado de esta conferencia salimos con la convicción de que el asunto del renacimiento es central en el mundo budista y decidimos cambiar nuestra visión “Darma-Lite” por el entendimiento correcto del paquete completo, esto será de gran beneficio; pues nos dará el interés para profundizar en esto. También podemos ver que cuando hablamos del renacimiento no nos referimos a algo misterioso, sino algo completamente lógico y razonable, no necesariamente sencillo, pero lógico y entendible. El proceso de llegar a un entendimiento visceral de esto, no es un proceso de “Aleluya, ya creo en el renacimineto” sino un proceso de trabajo, de meditación para familiarizarnos con este entendimiento.

Preguntas

Pregunta: ¿En todo esto en dónde queda la memoria?

Respuesta: La forma en que la memoria continúa de una vida a otra y la forma en que continúa dentro de una misma vida es similar a la forma en que los hábitos continúan en una misma vida o de una vida a otra. La memoria o los hábitos no son “cositas” que están almacenadas en nuestra cabeza, son formas convencionales de etiquetar y organizar patrones repetitivos de eventos similares.

Por ejemplo, tomaste café anteayer en la mañana, ayer en la mañana y hoy en la mañana. ¿Cómo organizamos este patrón de eventos similares de manera coherente? Le ponemos una etiqueta diciendo que existe el hábito de tomar café en las mañanas y el hábito existe y es una forma de organizar el patrón de eventos similares, pero el hábito no es la palabra hábito. De manera similar: Hace tres días me dijiste algo, un día después pensé en lo que me dijiste, ayer pensé en lo que me dijiste y hoy también. ¿Cómo podemos explicar y organizar esta sucesión de eventos similares? Diciendo que hay una memoria de estos eventos. La memoria no es una cosa que está dentro de nuestra cabeza que sale de ella de repente como el cucú de un reloj. Es el hábito de repetir una forma similar de pensar o de sentir, puede estar a cualquier nivel de operación de la mente. Los recuerdos continúan como lo hacen los hábitos en nuestro contínuo experiementar individual y subjetivo de todas las cosas pero no son una parte inherente de dicha continuidad.

Pregunta: Cuando morimos y no tenemos una base física para nuestra experiencia ¿qué impide a nuestra mente mezclarse con otras mentes?

Respuesta: No existe el cuerpo físico, o el cuerpo burdo para sustentar la continuidad del flujo mental pero sí existe una base sutil que llamamos energía sutil, que sigue sustentando dicho flujo mental y que es la base no sólo de la continuidad sino de la individualidad.