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Inicio > Fundamentos del budismo tibetano > Nivel 3: Material lojong (entrenamiento mental) > La rueda de las armas afiladas: Un Entrenamiento mental mahayana

La rueda de las armas afiladas

(traducción poética inexacta, 1973)

(Un entrenamiento mental mahayana)
(Theg‐pa chen‐po’i blo‐sbyong mtshon‐cha ‘khor‐lo) por Dharmarakshita
Traducción por Alexander Berzin y Sharpa Tulku,
con apoyo de Jonathan Landaw y Khamlung Tulku,
basada en la explicación oral de Geshe Ngawang Dhargyey, 1973

Reimpresión con comentario de Geshe Ngawang Dhargyey, publicada como:
Dharmarakshita. The Wheel of Sharp Weapons. Dharamsala, India:
Library of Tibetan Works & Archives, 1981.
Traducido al español por Patricio Ortiz y Gabriela Fernández

El nombre de este texto es “La rueda de las armas afiladas que golpea eficazmente el corazón del enemigo”.

Te rindo homenaje de corazón, Yamantaka; tu ira se opone al Gran Señor de la Muerte [1].

(1) En la jungla de plantas venenosas se pavonean los pavo reales,
aunque cerca de ahí se encuentren bellos jardines medicinales.
Las masas de pavo reales no encuentran los jardines placenteros,
pero florecen con la esencia de las plantas venenosas.

(2) De manera similar los valientes bodisatvas [2]
permanecen en la jungla de los intereses mundanos.
Sin importar cuan gozoso sea el placer de este mundo, estos valientes nunca se ven atraídos por los placeres,
y florecen en la jungla del sufrimiento y el dolor.

(3) Pasamos toda nuestra vida en busca de entretenimiento,
pero temblamos de temor ante el mero pensamiento de dolor;
así, siendo cobardes somos aún miserables.
Pero los valientes bodisatvas aceptan el sufrimiento con alegría
y obtienen de su valor un gozo real y duradero.

(4) Hoy [3] el deseo es aquí [4] la jungla de plantas venenosas.
Sólo los valientes, como los pavoreales, pueden florecer con ese alimento.
Si seres cobardes, como los cuervos, lo probaran, por ser codiciosos podrían perder la vida [5].

(5) ¿Cómo puede alguien que se atesora a sí mismo más que a los demás tomar la lujuria
y demás venenos peligrosos como alimento?
Si, como los cuervos, tratara de utilizar los engaños [6]
de otro, probablemente perdería la oportunidad de liberarse.

(6) Y así los bodisatvas son equiparables a pavo reales:
Se alimentan de los engaños (las ilusiones), esas plantas venenosas
transformándolas en la esencia de la práctica,
florecen en la jungla de la vida cotidiana.
Siempre aceptan, cualquier cosa que se les presenta,
mientras destruyen el veneno del deseo aferrado.

(7) El deambular incontrolado por los ciclos de existencia
es causado por nuestro aferramiento al ego como algo real.
Esta actitud ignorante anuncia al demoniode la
preocupación egoísta por nuestro bienestar solamente;
buscamos alguna seguridad para nuestros propios egos;
queremos solamente placer y evitamos cualquier dolor.
Pero ahora debemos abandonar cualquier compulsión egoísta
y gustosamente tomar las dificultades por el bienestar de los demás.

(8) Todos nuestros sufrimientos provienen de nuestros hábitos
de engaños egoístas que atendemos y actuamos.
Como todos compartimos este trágico infortunio, que brota de nuestras maneras estrechas y auto centradas,
debemos tomar todos nuestros sufrimientos y las miserias de otros
y extinguir nuestros deseos de preocupación egoísta.

(9) Si el impulso de buscar nuestro propio placer,
surgiera ahora, debemos dejarlo de lado y en su lugar,
complacer a otros; porque aún si los seres queridos se levantaran en nuestra contra,
debemos culpar a nuestro auto-interés y sentir que es nuestra deuda.

(10) Cuando nuestros cuerpos duelen y padecemos gran tormento
de temibles enfermedades que no podamos soportar,
es la rueda de las armas afiladas regresando sobre nosotros
en un círculo completo, por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta hoy hemos lastimado los cuerpos de otros;
de hoy en adelante tomemos las enfermedades que ellos tengan.

(11) Deprimidos y abatidos, cuando sentimos angustia mental,
es la rueda de las armas afiladas regresando sobre nosotros
en un círculo completo, por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta hoy hemos perturbado profundamente las mentes de otros;
de hoy en adelante tomemos este sufrimiento nosotros.

(12) Cuando el hambre o la sed violentas nos abruman,
es la rueda de las armas afiladas regresando sobre nosotros
en un círculo completo, por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora nos hemos quedado con lo que tenemos sin compartirlo;
hemos pillado, incitado y robado a la gente.
De hoy en adelante tomemos de ellos el hambre y la sed.

(13) Cuando carecemos de cualquier libertad y debemos obedecer órdenes,
es la rueda de las armas afiladas regresando sobre nosotros
en un círculo completo, por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora hemos despreciado a aquellos que están más abajo
y los hemos usado como sirvientes para nuestros propósitos egoístas.
De ahora en adelante ofrezcamos nuestros servicios a otros
con humilde devoción de cuerpo y vida.

(14) Cuando escuchemos solamente lenguaje abusivo y detestable,
es la rueda de las armas afiladas regresando sobre nosotros
en un círculo completo,por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora hemos dicho muchas cosas sin pensar; hemos calumniado
y causado que muchas amistades terminen.
De hoy en adelante censuremos toda afirmación desconsiderada.

(15) Cuando nacemos en condiciones opresivas y miserables,
es la rueda de las armas afiladas regresando sobre nosotros
en un círculo completo, por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora hemos tenido siempre una perspectiva negativa;
hemos criticado a otros, viendo sólo sus fallas.
De ahora en adelante cultivemos sentimientos positivos
y veamos lo que nos rodea como inmaculado y puro.

(16) Cuando somos separados de los amigos y de aquellos que pueden ayudarnos,
es la rueda de las armas afiladas regresando sobre nosotros
en un círculo completo, por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora hemos tomado los amigos y buenos sirvientes de otros,
al quererlos para nosotros mismos.
De ahora en adelante nunca causemos que los amigos se separen.

(17) Cuando los puros y supremos gurus nos encuentran desagradables,
es la rueda de las armas afiladas regresando sobre nosotros
en un círculo completo, por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora nos hemos apartado de las enseñanzas y de los gurus,
prefiriendo la guía de amigos que nos mal aconsejan;
de ahora en adelante terminemos nuestras relaciones dependientes
con aquellos que nos pueden apartar del sendero.

(18) Cuando hemos sido culpados por las fechorías de otros,
y falsamente acusados de fallas que no son nuestras,
y si somos siempre objeto de abuso verbal,
es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora hemos despreciado y menospreciado a nuestros gurus;
de ahora en adelante nunca acusemos a otros falsamente
y démosles crédito completo por las virtudes que poseen.

(19) Cuando las cosas que requerimos para consumo y uso diario,
se destruyen, gastan y estropean,
es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora hemos sido descuidados con las posesiones de otros;
de ahora en adelante, démosles lo que necesiten.

(20) Cuando nuestras mentes están oscurecidas y nuestros corazones infelices, cuando nos aburre el actuar virtuoso y el vicio nos emociona,
es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora hemos llevado a otros a cometer actos no virtuosos.
De ahora en adelante, no volvamos a proveer las condiciones que los animen
a seguir sus características negativas.

(21) Cuando nuestras mentes están perturbadas y sentimos gran frustración porque las cosas no salen como deseamos,
es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora hemos realizado interferencias perturbadoras,
cuando otros estaban enfocados en actos virtuosos.
De ahora en adelante, dejemos de ocasionar dichas interferencias.

(22) Cuando nada de lo que hacemos complace a nuestros gurus,
es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora hemos fingido acciones piadosas con nuestros gurus,
pero fuera de su presencia hemos regresado a la negatividad.
De ahora en adelante tratemos de ser menos hipócritas
y tomemos las enseñanzas sinceramente y de corazón.

(23) Cuando otros encuentran errores en todo lo que hacemos,
y la gente parece ansiosa por culparnos sólo a nosotros,
es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros, en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora hemos sido desvergonzadamente desinteresados por los demás, hemos pensado que nuestras acciones no tenían la menor importancia.
De ahora en adelante, detengamos nuestro comportamiento ofensivo.

(24) Cuando nuestros sirvientes y amigos están enfadados por nuestros hábitos y después de un tiempo no pueden permanecer en nuestras casas,
es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora hemos forzado nuestros malos hábitos sobre otros,
de ahora en adelante cambiemos y mostremos sólo amabilidad.

(25) Cuando todos los que están cerca se convierten en nuestros enemigos, es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora hemos guardado rencores y enojo
con pensamientos y métodos maliciosos para causar dolor a otros;
de ahora en adelante tratemos de afectarlos menos,
sin pretender ser bondadosos cuando albergamos sentimientos bajos.

(26) Cuando sufrimos de enfermedades e interferencias similares,
especialmente cuando la gota ha hinchado nuestras piernas,
es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora sin vergüenza y sin auto control,
hemos robado y dado mal uso a lo que otros han dado,
de ahora en adelante no volvamos a tomar nada
que se ofrezca a las Tres Joyas de Refugio [7], como si fuera nuestro.

(27) Cuando ataques y enfermedades nos golpean sin aviso,
es la rueda de las armas afiladas regresando,
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora hemos roto nuestros votos y palabra de honor [8],
de ahora en adelante evitemos tales acciones no virtuosas.

(28) Cuando nuestras mentes se nublan cuando estudiamos,
es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora habíamos pensado que el estudio del Darma
carecía de primordial importancia y podía ser ignorado;
de hoy en adelante construyamos los hábitos de la sabiduría
para escuchar y pensar en lo que el Buda enseñó.

(29)Cuando el sueño nos abruma al hacer prácticas virtuosas,
es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora hemos acumulado las causas para los obstáculos,
entorpeciendo nuestra práctica de actos virtuosos,

(No hemos tenido respeto por las enseñanzas,
nos hemos sentado sobre los libros
y hemos dejado textos en el piso,
hemos visto con desprecio a aquellos con un profundo entendimiento).
De ahora en adelante, por el bien de nuestra práctica de Darma,
aceptemos gustosamente todo los sufrimientos que enfrentemos.

(30) Cuando nuestra mente divaga y corre hacia los engaños,
es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora hemos rechazado meditar con dedicación
sobre los defectos impregnados en este mundo transitorio.
De ahora en adelante, trabajemos para renunciar a esta existencia
(y ver la naturaleza impermanente de las cosas).

(31) Cuando todos nuestros asuntos tanto religiosos como mundanos,
enfrentan problemas y caen en la ruina,
es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora habíamos creído que la causa y el efecto [9] podían ser ignorados de ahora en adelante practiquemos con paciencia y fuerza.

(32) Cuando los ritos que realizamos nunca parecen ser fructíferos,
es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora habíamos confiado en los dioses de este mundo,
y en acciones poco hábiles para darnos alivio.
De ahora en adelante, tomemos otra dirección,
dejando nuestra acciones no virtuosas atrás.

(33) Cuando ninguno de los deseos que hacemos se realizan,
Aún cuando hemos hecho plegarias a las Tres Preciosas Joyas,
es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora habíamos tenido un compromiso imperfecto con el Buda
cuyas enseñanzas merecen total confianza.
De ahora en adelante pongamos nuestra exclusiva confianza,
En el Buda, en sus enseñanzas y en su comunidad.

(34) Cuando el prejuicio, la polio o los ataques nos imposibilitan y
fuerzas externas y males surgen sobre nosotros,
es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora hemos acumulado grandes cantidades de acciones negativas, rompiendo nuestros votos y ofendiendo a los protectores de la práctica desde la devoción al gurú hasta el tantra [10],
De ahora en adelante borremos todas las visiones con prejuicios.

(35) Cuando no tenemos control de hacia donde viajar
y siempre divagamos como abandonados sin hogar,
es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora hemos interrumpido a excelentes gurus
forzándolos a salir de sus hogares y asientos,
de ahora en adelante, no causemos más perturbaciones,
desalojándolos cruelmente de donde radican.

(36) Cuando la cosecha de nuestros campo,
está continuamente con plaga, sequía e inundaciones,
granizo, insectos y hielo,
es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora habíamos fallado en cumplir nuestras promesas,
de ahora en adelante, mantengamos nuestros votos éticos puros.

(37) Cuando siendo pobres, estamos llenos de codicia y deseo,
es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora hemos sido avaros y reacios para compartir,
las ofrendas que hemos hecho a las Tres Joyas han sido escasas.
De ahora en adelante ofrezcamos con un corazón generoso.

(38) Cuando nuestros cuerpos son feos y otros nos atormentan,
burlándose de nuestros defectos y nunca mostrando respeto,
es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora hemos hecho imágenes [11] faltas de belleza,
ventilando nuestro enojo hemos mostrado escenas desagradables,
de ahora en adelante, imprimamos libros
y hagamos hermosas estatuas.
Que no tengamos un mal genio sino un buen humor.

(39) Cuando el enojo y el apego nos perturban y nos molestan,
sin importar cuanto intentemos reprimirlo,
es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora hemos tenido una perspectiva incorrecta,
apreciándonos obstinadamente sólo a nosotros mismos.
De ahora en adelante desarraiguemos completamente el interés personal.

(40) Cuando el éxito en nuestra práctica siempre nos rehuye,
es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora, muy adentro, nos hemos aferrado a nuestro ego,
totalmente inmersos en caminos auto centrados.
De ahora en adelante, dediquemos todas las acciones virtuosas
a que otros prosperen.

(41) Cuando nuestra mente está descontrolada aunque actuemos con gran virtud, es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora, nos hemos involucrado en ambiciones mundanas,
que apunta al éxito de nosotros mismos en esta vida.
De ahora en adelante trabajemos con un esfuerzo unipuntual
para alimentar el deseo de ganar la lejana orilla de la libertad.

(42) Cuando después de hacer una acción virtuosa
sentimos profundo arrepentimiento o dudamos de su efecto,
es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora hemos sido inconstantes y movidos por intereses básicos,
hemos cortejado sólo a aquellos con poder y riqueza.
De ahora en adelante actuemos con completa conciencia,
poniendo mucho cuidado en la manera de hacer amigos.

(43) Cuando aquellos con gran ambición,
retribuyan una amistad confiable,
seduciéndonos con su retorcida intriga,
es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora por la ambición hemos actuado con arrogancia.
De ahora en adelante, apaguemos nuestro orgullo auto centrado.

(44) Cuando la fuerza de atracción o de repulsión,
colorea todo lo que escuchamos y decimos,
es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora hemos ignorado lo que ha causado todos nuestros problemas. De ahora en adelante abandonemos los impedimentos,
notando su surgimiento y examinándolos bien.

(45) Cuando no importa cuan bien intencionadamente actuamos hacia otros, ellos siempre producen una respuesta hostil.
Es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
Hasta ahora hemos retribuido el amor y la bondad amorosa con malicia.
De ahora en adelante, aceptemos los favores de otros,
tanto gentilmente como con el más humilde respeto.

(46) En resumen, cuando sufrimientos desafortunados,
que no hemos deseado se estrellan contra nosotros como un rayo,
esto es igual, que el herrero que ha tomado su vida
con una espada fabricada por él mismo.
Es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado [12].
De ahora en adelante tengamos siempre cuidado y conciencia
de nunca actuar de formas no virtuosas.

(47) Todos los sufrimientos que hemos soportado,
en las vidas que hemos tenido en los tres estados inferiores [13],
así como el dolor del presente y del futuro
son iguales al caso del forjador de flechas,
que después fue muerto por una flecha que él fabricó.
Nuestro sufrimiento es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
De ahora en adelante tengamos siempre cuidado y conciencia
de nunca actuar de formas no virtuosas.

(48) Cuando los problemas y preocupaciones de la vida familiar nos afligen, esto es igual al caso del hijo que fue cuidado con amor
para luego matar a sus padres.
Nuestro sufrimiento es la rueda de las armas afiladas regresando
sobre nosotros en un círculo completo,
por las acciones dañinas que hemos realizado.
De ahora en adelante es adecuado en todas nuestras vidas
vivir puramente como monjes y monjas.

(49) Y es cierto lo que he dicho sobre el interés auto centrado,
reconozco claramente a mi enemigo ahora,
reconozco claramente el bandido que saquea,
el mentiroso que seduce fingiendo ser parte de mí.
¡Oh! Que alivio haber conquistado esta duda.

(50) De tal forma Yamantaka haz girar con gran poder
la rueda de las armas afiladas de buenas acciones ahora.
Tres veces gíralas en redondo [14], en tu aspecto iracundo,
tus piernas separadas para los dos grados de verdad,
con tus ojos abriéndose brillantes por la sabiduría y los medios (hábiles).

(51) Exhibiendo tus colmillos de los cuatro grandes oponentes [15]
devora al enemigo: ¡nuestra cruel auto preocupación!
Con tu poderoso mantra [16] de interés por los demás,
demuele a este enemigo que me incita desde adentro.

(52) Corriendo frenéticamente por la enredada jungla de la vida,
somos perseguidos por armas afiladas de acciones dañinas que hemos realizado, regresando sobre nosotros; estamos fuera de control.
Este estafador, villano mortal: el egoísmo dentro de nosotros,
engañándonos a nosotros y a otros también,
captúralo, captúralo, feroz Yamantaka,
haz venir a ese enemigo, tráelo ahora.

(53) Golpéalo, golpéalo, arranca el corazón
de nuestro aferramiento al ego, ¡de nuestro amor por nosotros mismos!
¡Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta!
¡Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final!

(54) ¡Hum!¡Hum! Muestra todos tus poderes, o poderoso protector.
¡Dza!¡Dza! Amarra a este enemigo; no lo dejes suelto.
¡P’at!¡P’at! [17] Libéranos con tu poder; o gran señor por sobre la muerte. ¡Corta!¡Corta! Rompe el nudo del auto interés que nos ata por dentro.

(55) Aparece Yamantaka, oh iracundo protector;
tengo más peticiones que hacerte aún.
Este saco de cinco venenos, [18] errores y engaños,
nos arrastra hacia abajo en las arenas movedizas del diario enredo de la vida, ¡córtalo, córtalo, hazlo jirones!

(56) Somos arrastrados a los sufrimientos de renacimientos miserables,
pero sin prestar atención al dolor, vamos tras su causa.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(57) Tenemos grandes expectativas de logros rápidos,
pero no queremos trabajar en las prácticas que estos involucran.
Tenemos muchos bonitos proyectos que planeamos cumplir,
pero ninguno de ellos acaba siendo realizado.
Pero sin prestar atención al dolor, vamos tras su causa.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(58) Nuestro deseo de ser felices es fuerte todo el tiempo,
Pero no recolectamos mérito para cosechar este resultado,
tenemos poca resistencia a las dificultades y el sufrimiento,
pero empujamos sin piedad para obtener las cosas que queremos.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(59) Comparativamente fácil desarrollamos nuevas amistades,
pero como somos insensibles, ninguna de ellas dura,
estamos llenos de deseo de comida y finas ropas,
pero al no poder ganárnoslas, robamos y planeamos estratagemas.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(60) Somos expertos en alabar a otros para obtener favores,
pero siempre nos quejamos, estamos tristes y deprimidos.
No podemos soportar apartarnos del dinero que hemos juntado;
cual avaros lo acumulamos y sentimos que somos pobres.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(61) Hemos hecho muy poco para beneficiar a cualquiera,
pero siempre les recordamos todo lo que por ellos hemos hecho.
Nunca hemos logrado nada en nuestra vida,
pero alardeamos y presumimos, estamos llenos de orgullo.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(62) Tenemos muchos grandes maestros y profesores para guiarnos,
pero evadiendo nuestro deber, ignoramos lo que ellos enseñan.
Tenemos muchos discípulos, pero nunca los ayudamos,
no podemos molestarnos en darles consejo.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(63) Prometemos hacer muchas acciones heroicas
pero en la práctica les damos a otros tan sólo una ayuda mínima.
Nuestra fama espiritual se ha esparcido a lo largo y a lo ancho,
pero internamente, todos nuestros pensamientos son repulsivos
no sólo para los dioses, sino para los demonios y los espíritus también.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(64) Hemos leído muy poco, escuchado sólo unas pocas enseñanzas,
pero hablamos con autoridad pomposamente sobre el vacío.
Nuestro conocimiento de las escrituras es penosamente inexistente,
pero embaucadoramente inventamos cosas y decimos lo que queremos.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(65) Tenemos muchos asistentes y gente a nuestro alrededor,
pero nadie nos obedece ni presta atención a lo que decimos.
Sentimos que tenemos amigos en posición de poder,
pero si necesitamos ayuda, nos quedamos solos.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(66) Ganamos estatus noble y rangos prestigiosos,
pero nuestro conocimiento es más pobre que el de un espíritu.
Somos considerados grandes gurus, pero incluso los demonios
no albergan tal odio ni deseo aferrado,
o una perspectiva tan estrecha como la que parecemos tener.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(67) Hablamos de teorías y de las más avanzadas enseñanzas,
pero nuestra conducta cotidiana es peor que la de un perro.
Somos educados, inteligentes y versados en grandes conocimientos,
pero lanzamos por los aires cualquier base ética.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(68) Tenemos deseos egoístas y horrible enojo,
que nos pudre por dentro, aunque nunca lo admitiríamos;
no obstante sin provocación criticamos a otros
y creyendo tener la razón los culpamos de fallas que nosotros poseemos.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(69) Vestimos ropas de color azafrán, pero buscamos nuestra protección
y refugio en espíritus y dioses de este mundo,
hemos prometido mantener votos solemnes de moral estricta,
pero nuestras acciones van de acuerdo a senderos malignos.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(70) Nuestro placer y felicidad proviene de los Budas,
los gurus, las enseñanzas y aquellos que viven unidos a ellas,
pero hacemos ofrendas a fantasmas y espíritus.
Toda nuestra guía proviene de las enseñanzas,
Pero engañamos a quienes nos dan consejo.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(71) Buscamos tener casas en reclusión monástica,
pero atraídos por las distracciones nos aventuramos al pueblo,
Escuchamos discursos que nos enseñan la más noble práctica,
pero perdemos todo nuestro tiempo adivinando la fortuna con los dados.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(72) Renunciamos a nuestros votos monásticos, el verdadero camino para ganar la liberación,
Preferimos casarnos, tener hijos y hogares.
Lanzamos por los aires esta rara oportunidad para ser felices,
Y perseguimos más sufrimiento, más problemas e infortunios.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(73) Descartando nuestra práctica para obtener la liberación,
Deambulamos buscando placer ó ganancia.
Hemos obtenido cuerpos humanos con dones preciosos,
Pero solamente los utilizamos para obtener renacimientos infernales.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(74) Ignorando los efectos que un maestro nos puede traer,
viajamos de negocios en busca de ganancia y beneficios,
dejando atrás las sabias enseñanzas de nuestro guru,
viajamos a distintos lugares en busca de algo de diversión.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(75) Acumulamos lo que tenemos, nunca dispuestos a usarlo,
y succionamos nuestra comida y ropa de los amigos.
Dejamos a un lado la riqueza de la herencia paterna,
y tomamos de otros tanto como podemos.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(76) Es asombrosa cuan poca resistencia tenemos
para practicar meditación, pero sin embargo fingimos
haber ganado poderes especiales para engañar a otros.
Nunca nos ponemos al corriente con los senderos de gran sabiduría,
pero corremos de aquí para allá con innecesario gran apuro.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(77) Alguien nos da consejo desde las profundidades de su corazón,
que es por nuestro propio bien, pero es duro para nuestros oídos,
y cuando alguien sin ningún sentimiento auténtico por nosotros
engañosamente nos dice lo que queremos escuchar,
sin gusto ni discernimiento somos amables con ellos.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(78) Cuando otros nos consideran amigos cercanos y queridos
y nos relatan confidencialmente todo lo que saben,
revelamos sus profundos secretos especialmente a sus enemigos.
Cuando tenemos buenos amigos que está constantemente con nosotros, localizamos sus puntos débiles para poder atormentarlos.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(79) Nuestra envidia es fuerte y cualquier cosa que se dice
siempre somos escépticos, dudamos de su sentido.
Somos problemáticos, malhumorados y difíciles de trato,
inflingiendo un comportamiento repugnante a los demás.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(80) Cuando alguien nos pide hacer algo por ellos,
nunca concedemos, sino que en vez de eso
ideamos métodos retorcidos para inflingirles algún daño.
Cuando otros conceden y están de acuerdo con nuestros puntos de vista, no accedemos y discutimos aún más.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(81) No ponemos atención a lo que otros nos dicen,
somos un reto para los que están con nosotros,
les ponemos los nervios de punta.
Nuestros sentimientos son heridos con el más pequeño comentario,
y sostenemos rencores fuertemente, nunca perdonamos.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(82) Siempre estamos celosos de aquellos con alta posición;
sentimos que los grandes gurus son amenazas que hay que evitar.
Abrumados por el apego y regidos por nuestras pasiones,
perdiendo todo nuestro tiempo deseando amantes jóvenes.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(83) No pensamos en las amistades como en compromisos de largo plazo tratamos a los viejos compañeros con descuidada negligencia.
Y cuando estamos haciendo amistad con un extraño,
tratamos de impresionarlos con maneras grandilocuentes.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(84) Carecemos de clarividencia pero mentimos, fingiendo poderes
y cuando se comprueba nuestro error, debemos soportar todos los reclamos tenemos poca compasión con los que están cerca de nosotros
cuando ellos se equivocan, arremetemos contra ellos.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(85) Tenemos una pobre educación y conocimientos limitados,
cada vez que hablamos estamos inseguros de nosotros mismos
nuestro aprendizaje de las escrituras es escaso
cuando escuchamos enseñanzas, dudamos que sean ciertas.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(86) Haciendo un hábito de enojo y pasión
despreciamos a cualquiera que conocemos
y haciendo un hábito del resentimiento envidioso,
atribuimos sus frutos a otros, descalificando su valor.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación

(87) No seguimos procedimientos adecuados de estudio
decimos que es innecesario leer los vastos textos
sentimos que no es valioso aprender de los gurus
desairamos las enseñanzas orales, y creemos saber más.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(88) Erramos en explicar lo que enseñan las Tres canastas[ 19]
pero en su lugar, moramos en teorías que creamos nosotros mismos
carecemos de profunda convicción y fe en las enseñanzas
cualquier cosa que decimos, deja a los discípulos confundidos.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(89) No despreciamos acciones poco sabias e inmorales
elegimos debatir y escoger fallas
en las excelentes enseñanzas y trabajos de grandes maestros.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre su cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(90) Nunca nos apenamos cuando actuamos desafortunadamente
Solo acciones respetables nos hacen sentir avergonzados.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final.

(91) Todas las cosas que deberíamos hacer
no las hacemos ni siquiera una vez porque el comportamiento impropio, toma todo nuestro tiempo.
Pisotéalo, pisotéalo, baila sobre la cabeza
de este concepto traicionero de la preocupación egoísta.
Arranca el corazón de este carnicero auto centrado
que sacrifica nuestra oportunidad de obtener la liberación final

(92) Oh poderoso destructor de los demonios del egoísmo
con cuerpo de sabiduría desencadenado de cualquier atadura,
Yamantaka, ven blandiendo tu garrote de punta de cráneo
de sabiduría no egoísta, de vacío y gozo.
Sin ningún recelo empuña tu arma fiera
y con furia gírala tres veces [20] alrededor de tu cabeza.

(93) ¡Con toda tu fiereza aplasta este enemigo espantoso!
Aplasta el concepto del ego con tu sabiduría poderosa.
Con tu ilimitada compasión, protégenos del sufrimiento,
de las miserias causadas por las acciones auto centradas,
destruye nuestra actitud auto centrada de una vez por todas.

(94) Con todos los sufrimientos que otros experimentan,
asfixia completamente nuestra preocupación egoísta.
Los sufrimientos de otros surgen de los cinco venenos
de este modo cualquier engaño que aflija a otros seres
tómalo para ahogar los engaños de la existencia inherente del yo.

(95) No teniendo duda, y pudiendo reconocer,
la causa y la raíz de todos los errores que cometemos,
si aún queda en nuestras mentes una parte que tienda a tolerar
los engaños de nuestra existencia inherente,
destruye entonces esta parte que se aferra en nuestra mente,
que en contra de nuestros verdaderos deseos, aún nos engaña.

(96) Así como todo lo que es erróneo puede ser rastreado a una fuente:
la preocupación por nosotros mismos que apreciamos tanto,
debemos meditar ahora en la bondad de los demás.
Aceptando el sufrimiento que nunca desearon,
debemos dedicar completamente nuestras virtudes para todos.

(97) Que aceptando nosotros mismos las acciones engañosas
y no virtuosas que otros han cometido en el pasado,
en el presente y en el futuro con mente, palabra y cuerpo,
puedan los engaños de otros al igual que los nuestros,
ser las condiciones favorables para obtener la iluminación,
tal como los pavo reales que comen veneno y prosperan.

(98) Así como los cuervos pueden ser curados cuando ingieren veneno,
a través de un antídoto dado a tiempo,
dirijamos todos nuestros méritos virtuosos
para que puedan llenarse de oportunidades para liberarse.
¡Que todos los seres sintientes alcancen pronto la budeidad!

(99) Hasta el momento en que todo los seres maternales y yo
obtengamos las condiciones perfectas para ser Budas,
aunque la fuerza de nuestras acciones causa que deambulemos
por diferentes reinos en los seis estados de renacimiento;
que podamos ayudarnos unos a otros,
a mantener nuestro objetivo fijo en la orilla de la iluminación.

(100) Y después aunque sea tan sólo por el bien de un ser sintiente
que gustosamente renazcamos en los tres estados inferiores.
Con la conducta iluminada que nunca se debilita,
que podamos guiar a todos los seres con renacimientos miserables
fuera del sufrimiento y de las causas del dolor.

(101) Tan pronto como estemos dentro de este reino
que los guardias de los infiernos nos vean como gurus.
Que las armas de tortura que sostienen se conviertan en flores,
que todo el daño se aquiete y crezcan la paz y la felicidad.

(102) Y entonces que hasta los seres infernales desarrollen clarividencia
y tomen altos renacimientos como humanos ó dioses.
Desarrollando fuertemente el deseo de ser Budas,
que puedan retribuir nuestra bondad a través de atender a las enseñanzas y nos consideren como gurus con confianza y certeza.

(103) Después, que todos los seres sintientes de los tres renacimientos superiores perfeccionen la meditación sobre el vacío del yo.
De esta manera que puedan ellos comprender la no auto existencia,
del involucramiento mundano y también de la libertad.
Que emplacen la concentración en estas dos cualidades por igual,
Viendo sus naturalezas como igualmente vacías.

(104) Si practicamos estos métodos pronto venceremos
a nuestros verdaderos enemigos: la auto preocupación y el
enamoramiento de nosotros mismos.
Si practicamos estos métodos también venceremos
conceptos de personalidad falsos que sostenemos como verdaderos.
Entonces meditando conjuntamente en la ausencia de auto existencia
y en la sabiduría no dual del vacío y el gozo,
¿Cómo podría alguien no obtener las causas para lograr
un cuerpo físico de Buda y su fruto, la budeidad?

(105) Oh, mente, entiende que los tópicos discutidos aquí
son todos fenómenos interdependientes;
pues las cosas deben depender en el surgimiento dependiente
para tener existencia: no se pueden sostener a sí mismas.
El proceso del cambio es encantador como la magia,
pues la forma física no es nada más que apariencia mental,
como una antorcha girando parece un círculo de fuego.

(106) No hay nada sustancial en la fuerza vital de nadie:
se desmorona como un tronco remojado;
y no hay nada sustancial en la duración de la vida de nadie:
explota en un instante como burbujas de espuma.
Todas las cosas de este mundo son como apariciones nebulosas,
al ser examinadas de cerca se desvanecen y se pierden de vista.
Cual espejismos estas cosas a la distancia parecen preciosas,
pero al acercarnos no pueden ser encontradas.

(107) Todas las cosas son como imágenes encontradas en un espejo,
y sin embargo imaginamos que son reales, muy reales;
todas las cosas son como la brisa o como nubes en una montaña,
y sin embargo imaginamos que son estables y firmes.
Nuestro enemigo: nuestra insistencia en identidades egóicas,
verdaderamente nuestras, que desearíamos fueran seguras.
Y nuestro carnicero: la preocupación egoísta por nosotros,
como todas las cosas estos aparentan ser verdaderamente existentes,
aunque nunca han sido verdaderamente existentes en absoluto.

(108) Aunque aparentan ser concretos y reales,
nunca han sido reales, en ningún momento y en ningún lugar.
No son cosas que deberíamos cargar con valor último,
ni tampoco negarles su verdad relativa.
Como nuestro aferramiento al ego y el amor por nosotros mismos
carece de cimientos sustanciales con verdadera independencia,
¿cómo podrían producir acciones que existan por sí mismas?
¿Y entonces cómo podría este cruel círculo vicioso de sufrimiento,
el fruto de esas acciones, ser real desde su núcleo?

(109) Aunque todas las cosas carecen de existencia inherente,
así como la cara de la luna puede ser vista
en una taza de agua clara que refleja su imagen,
los varios aspectos de la causa y el efecto
aparecen en este mundo relativo como reflejos.
Entonces, por favor, en este mundo de apariencias solamente,
asegurémonos de que lo que hagamos sea virtuoso,
Y evitemos todos aquellos actos que nos pueden causar gran dolor.

(110) Cuando nuestros cuerpos son carbonizados en una horrible pesadilla, por las llamas de una explosión estelar que dan fin al mundo,
aunque esta tragedia no esté realmente sucediendo
de cualquier forma, sentimos gran terror y gritamos.
De manera similar los renacimientos desafortunados,
en los infiernos ó como espíritus no son reales en verdad,
pero de todos modos podemos experimentar sus dolores.
De ese modo temiendo tales sufrimientos como arder en vida,
debemos de cesar todas las acciones que acarrean tales resultados.

(111) Cuando nuestras mentes deliran, ardiendo en fiebre,
aunque no hay oscuridad, sentimos que nos hundimos
cada vez más profundamente en un agujero negro.
Con las paredes estrechándose entre más profundo caemos,
de manera similar, aunque nuestra ignorancia oscura
carece de existencia inherente, de cualquier modo
debemos por todos los medios de liberarnos de esta asfixiante constricción.
Poniendo en uso los tres tipos de sabiduría [21].

(112) Si cuando los músicos tocan una bella melodía,
examináramos el sonido que producen,
veríamos que no existe en sí mismo.
Pero cuando no estamos haciendo un análisis formal,
permanece una bella melodía para escuchar,
que es meramente una etiqueta sobre notas y ejecutantes.
Es por eso que la música hermosa puede aligerar a los corazones tristes.

(113) Cuando examinamos de cerca los efectos y sus causas,
Vemos que ambos carecen de existencia inherente:
no pueden sostenerse solos, ni completos ni en partes,
pero parecen existir eventos que surgen y cesan independientemente
que, de hecho, están condicionados,
por varias, fuerzas, componentes y partes.
Es en este preciso nivel en el que experimentamos
el nacimiento y la muerte y lo que sea que traiga la vida.
Entonces, por favor, en este mundo de apariencias solamente,
asegurémonos de que lo que hagamos sea virtuoso,
y evitemos todos aquellos actos que nos pueden causar gran dolor.

(114) Cuando una vasija ha sido llenada por el gotear del agua,
las primeras gotas no la llenan por si solas;
ni tampoco la llenaron las últimas gotas solamente.
Fue llenada por una colección interdependiente
de causas y fuerzas que se unieron todas:
el agua, el vertedero, la vasija y demás cosas.

(115) Es precisamente lo mismo cuando nos toca experimentar
placer y dolor: los resultados de nuestro pasado.
Los efectos nunca provienen de las primeras acciones causales,
y tampoco surgen de los últimos actos numerosos.
Tanto el placer como el dolor, provienen de colecciones interdependientes de fuerzas y de causas combinadas.
Entonces, por favor, en este mundo de apariencias solamente,
asegurémonos de que lo que hagamos sea virtuoso,
Y evitemos todos aquellos actos que nos pueden causar gran dolor.

(116) Cuando no hacemos una disección formal con la lógica,
meramente dejando que los hechos de la vida fluyan libremente,
aunque experimentamos sentimientos de placer,
en la verdad última esta experiencia de felicidad
carece de auto existencia inherentemente real,
y sin embargo, en el nivel operativo del día a día
esta apariencia ilusoria tiene verdad relativa.
Entender completamente este profundo significado
para personas de mente lenta, oh sí, será difícil.

(117) Y ahora cuando tratamos de realizar contemplación cercana
del vacío, ¿cómo podemos tener siquiera una sensación
de la verdad convencional al mismo tiempo?
¿Pero qué puede haber que tenga verdadera autoexistencia?
¿Y que puede haber que carezca de verdad relativa?:
¿Cómo puede alguien en algún lugar creer en tales cosas?

(118) Tal como los objetos del vacío son no auto existentes,
El vacío de los objetos mismos es el mismo.
El evitar el vicio y practicar la virtud
Están así mismo vacíos de toda construcción mental
que dicta que son actos independientes, autocontenidos.
De hecho, del todo, carecen por completo,
de todas las proyecciones mentales y de toda preconcepción.
Por lo tanto si podemos enfocar nuestra concentración clara
en el vacío sin que nuestra mente vague y se extravíe,
entonces en verdad habremos llegado a ser seres maravillosos,
con un entendimiento vasto del más profundo vacío.

(119) Practicando de esta manera las dos bodhichittas,
de la verdad última y las verdad convencional,
De esa forma completando sin interferencia
colecciones de mérito y visión profunda también,
que podamos todos obtener rápidamente la total iluminación
concediendo lo que nosotros y todos los demás hemos deseado.

Epílogo

La rueda de las armas afiladas que golpea eficazmente el corazón del enemigo Fue compuesto por el gran yogui Darmarakshita
en su retiro en la jungla donde acosan animales muy fieros.

Lo que este gran yogui, poseedor de un vasto conocimiento de las escrituras,
de los poderes completos de la lógica y de una profunda intuición, ha escrito aquí
es la esencia de las enseñanzas de todos sus benditos gurus.

Él practicó siempre de acuerdo a esta esencia
en su temible retiro en la jungla
durante la era degenerada en la que vivió.

De entre sus múltiples discípulos, Dharmarakshita transmitió estas enseñanzas
a Atisha y él las practicó en todos los lugares a los que viajó
para así domesticar a los más salvajes.

Cuando Atisha desarrolló una verdadera visión profunda
de las dos bodhichittas a través de estas enseñanzas,

compuso lo siguiente:
“Pase por duras privaciones al abandonar la realeza,
pero al acumular gran cantidad de mérito virtuoso,
conocí a mi verdadero guru, Dharmarakshita.

Al mostrarme este néctar supremo como enseñanzas,
Me ha concedido soberanía sobre mi mente;
por lo que ahora he obtenido todos los oponentes vigorosos,
al haber memorizado por completo estas palabras que me ha enseñado.

Aunque no mantengo el punto de vista de un partidario,
cuando estudio las varias enseñanzas
siempre hago mi mejor esfuerzo para ampliar mi sabiduría
para ver las maravillas sin límite en cada tradición;
y aún así debo admitir que estas enseñanzas en especial
han sido de gran ayuda en esta era en decadencia.

De entre sus múltiples e inimaginablemente grandes discípulos,
tanto de la India como de Tibet, Atisha transmitió estas enseñanzas
a Upasaka Dromtonpa, que había sido profetizado para ser
su discípulo más calificado, por muchas de las
deidades de meditación de Atisha, como Tara.

Atisha transmitió estas enseñanzas a Dromtonpa
para apaciguar las mentes de sus discípulos
del remoto Tibet, que eran difíciles de domesticar.

Este trabajo ha sido traducido del sánscrito al tibetano
por el mismo paternal Atisha y su hijo espiritual Dromtonpa.

Notes

  1. Yamantaka es el aspecto airado o de fuerza de Manjushri, la emanación de la sabiduría de los Budas. La ira de Yamantaka está dirigida al egocentrismo, a las actitudes egocéntricas, al aferramiento al ego y al aferramiento a la existencia verdadera e independiente. Dichas actitudes ignorantes se apoderan de la vida, de nuestra oportunidad de obtener la iluminación por lo que la ira de Yamantaka se enfrenta al gran Señor de la Muerte.
  2. Bodisatvas o valientes, son los hijos espirituales de los Budas, son aquellos seres que poseen la actitud iluminadora (bodhichita) para trabajar hacia la obtención de la budeidad, o sea la iluminación para el beneficio de todos los seres. Existen cinco puntos similares entre bodisatvas y pavo reales. Tal como los colores de las plumas de los pavoreales se vuelven más radiantes cuando estos se alimentan de plantas que son venenosas para otros animales, los bodisatvas brillan con felicidad gozosa usando los venenosos engaños del deseo y el aferramiento en beneficio de otros. Tal como los pavoreales tienen cinco plumas que los coronan, los bodisatvas tienen el logro de los cinco caminos graduales para la iluminación. Tal como la vista del colorido desplante de los pavoreales nos da gran placer, la vista de un bodisatva eleva nuestra mente por su bodhichita. Tal como los pavoreales viven mayormente de plantas venenosas y nunca comen insectos o causan daño a nadie, los bodisatvas  nunca causan ni el más mínimo daño a otros seres sintientes. Tal como los pavoreales comen plantas con placer, cuando a los bodisatvas se les ofrecen objetos sensoriales, aunque no sienten apego por estos objetos, los aceptan con placer para permitir que el donante obtenga mérito por su ofrenda.
  3. Existen tres niveles de entrenamiento mental de acuerdo a las tres visiones de motivación descritas en el lam-rim (enseñanza gradual del camino a la iluminación). Con la visión de motivación inicial trabajamos para la obtención de un mejor renacimiento. Con una visión intermedia trabajamos para la propia obtención de la liberación (nirvana) del círculo vicioso de renacimientos (samsara). Con una visión avanzada, como seguidor del camino Mahayana, con la motivación de la bodhichitta, trabajamos para obtener la completa iluminación de la budeidad para el beneficio de todos los seres. La palabra hoy en el texto indica la importancia de la práctica de las enseñanzas con una visión de motivación avanzada, habiendo entrenado previamente a nuestra mente con los cursos graduales del lamrim.
  4. Con la visión de una motivación avanzada, existen dos maneras de seguir el camino Mahayana. Si seguimos el Vehículo de la Perfección (Paramitayana) puede tomarnos muchas vidas antes de alcanzar la meta de la iluminación. Sin embargo, si seguimos el Vehículo Tántrico (Vajrayana), podemos obtener la iluminación durante una vida humana. La palabra aquí en el texto indica la necesidad inmediata de practicar el camino tántrico con una motivación especialmente fuerte de bodhichitta.
  5. El sistema tántrico enseña muchos métodos para la obtención rápida de la iluminación. Entre ellos está incluido como camino el uso de los normalmente venenosos engaños. Sin embargo, para usar los engaños como camino tales como el deseo sensual, primero necesitamos vaciarnos de la actitud egocéntrica que se apega con codicia a nuestro propio interés egoísta. Adicionalmente necesitamos tener un entendimiento confiable del vacío, el hecho de que todas las cosas incluyéndonos a nosotros mismos, están vacías de una manera independiente y verdadera. El usar los engaños como camino sin estos dos prerrequisitos es sumamente peligroso y lejos de alcanzar la meta que intentamos, podemos destruir por completo nuestra oportunidad de alcanzar la iluminación.
  6. En el sistema tántrico cualquiera de los engaños puede ser usado como camino real a la iluminación. En el Vehículo de la Perfección, los engaños pueden ser usados únicamente como método para beneficiar a otros cuando las circunstancias lo manden. Sin embargo, no pueden ser practicados como un camino real.
  7. Las Tres Joyas del Refugio son el Buda, sus enseñanzas (el Darma) y la comunidad monástica (el sanga) para aquellos que entienden y practican estas enseñanzas. A estas Tres Joyas del Refugio también se les llama las Tres Preciadas Gemas las Tres Gemas Supremas, o la Triple Joya. (N.T.: En inglés: Three Precious Gems, Three Supreme Gems, Triple Gem),
  8. La práctica del tantra requiere recibir las iniciaciones, esto conlleva el tomar votos concernientes a la conducta moral y el dar nuestra sagrada palabra de honor de seguir las prácticas tántricas de la manera prescrita.
  9. La causa y el efecto describen la ley universal del karma en la que las acciones virtuosas resultan como felicidad y las no virtuosas como sufrimiento.
  10. La práctica desde la devoción al gurú hasta el tantra, define el rango del curso gradual a la iluminación; ver nota [ 3].
  11. Las imágenes del Buda y de varias deidades meditacionales representantes de diferentes aspectos de la iluminación de un Buda, tienen un uso importante tanto en el vehículo de la perfección como en el del tantra. Se usan como apoyos meditativos para desarrollar la concentración unipuntual (samadhi). Al usar tales imágenes como objetos de devoción, se acumula mérito para obtener el cuerpo físico de un Buda.
  12. No nos es posible experimentar las consecuencias de las acciones no virtuosas de otros, cualquier sufrimiento que tengamos debe ser el resultado de las acciones no virtuosas que nosotros mismos hemos cometido en el pasado.
  13. Los seis reinos de existencia se dividen en los tres estados superiores y los tres estados inferiores. Los tres estados de renacimientos inferiores o desafortunados son aquellos de las criaturas infernales, de los espíritus hambrientos (pretas) y de los animales. Los tres estados de renacimientos superiores o afortunados son aquellos de los dioses, los anti-dioses (asuras) y los humanos.
  14. Pedimos a Yamantaka que gire la rueda de las armas afiladas tres veces que se refieren a (1) el nivel de la verdad relativa o convencional en el que funciona la bodhichitta como medios para guiar a uno mismo y a otros a la iluminación; (2) el nivel ulterior de la verdad en el que la bodhichitta última funciona como la sabiduría que entiende el vacío y (3) la realización de ambos niveles o grados de la verdad al mismo tiempo.
  15. Los cuatro grandes oponentes eliminan la necesidad de experimentar las consecuencias desafortunadas de nuestras acciones no virtuosas previamente cometidas. Estos cuatro son: (1) sentir arrepentimiento y repugnancia a nuestra falta de virtud; (2) tomar refugio en las Tres Joyas del refugio y meditar en la bodhichitta; (3) ofrecer nuestra promesa de nunca cometer tal falta de virtud nuevamente y (4) llevar a cabo acciones virtuosas y dedicar su mérito al beneficio de todos los seres sintientes.
  16. Los mantras son palabras de poder, combinaciones de sílabas sánskritas usadas como invocaciones.
  17. Hum, dza y p’at son sílabas semilla mántricas. La primera repetición de cada una es para la bodhichitta convencional, el oponente a nuestra actitud auto-centrada. La segunda repetición es para la bodhichitta última que destruye nuestro aferramiento al ego.
  18. El saco de nuestro cuerpo esta lleno de los cinco engaños venenosos del: deseo anhelante, la repulsión temerosa e iracunda, la ignorancia de mente estrecha, el orgullo arrogante y los celos.
  19. Las tres canastas (el Tripitaka) de las enseñanzas del Buda, consisten en: la disciplina moral (vinaya), discursos sobre meditación (sutra) y filosofía y metafísica (abhidharma).
  20. Pedimos a Yamantaka que gire su garrote de punta de cráneo tres veces alrededor de su cabeza en representación tanto de la sabiduría de la falta de egocentrismo, común para los vehículos de la perfección y del tantra, como para la sabiduría no dual del vacío y el gozo. Los tres giros de su garrote destruyen: (1) el aferramiento al yo, (2) nuestra actitud auto centrada y (3) nuestros profanos cuerpos de engaños producidos por estos dos tipos de ignorancia.
  21. Los tres tipos de sabiduría pueden referirse tanto a las sabidurías de la escucha, contemplación y de la meditación como a las sabiduría intelectual, la conceptual y la no conceptual.