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Explicación general del Entrenamiento de actitudes en siete puntos

Alexander Berzin
Katowice, Polonia, diciembre de 1999
Traducido por Rouget Laconte Chamier Rodas

Parte tres: Punto siete

El punto siete, el último punto, consiste en veintidós puntos para entrenarnos en limpiar nuestras actitudes. Revisémoslos. Intentaré no sólo repasarlos mecánicamente, porque de hecho son muy útiles.

(1) Hacer todos los yogas con una.

Esto significa que lo que sea que estemos haciendo, lo hagamos para ser capaces de ayudar a otros. Un ejemplo utilizado con frecuencia es la aspiración: “Que cuando coma, pueda yo nutrir a todos los microorganismos presentes en mi cuerpo”. Ésta se utiliza con frecuencia en la India, donde es común que las personas tengan lombrices. Aún si no podemos mantener este tipo de motivación a lo largo de la comida, comenzamos así. Esta es la razón por la que el verso que Nagáryuna escribió es siempre muy útil: “Tomo esta comida, no por apego ni por codicia, sino como una medicina para ayudar a otros”.

(2) Anular lo que está distorsionado con una.

Esto puede explicarse también de varias formas. Una es que para deshacernos de todas las emociones y actitudes perturbadoras que tenemos, podemos utilizar una práctica, tonglen -asumir las emociones perturbadoras y los sufrimientos de los demás-. Esto no significa que cuando tomamos todo el enojo o la confusión de otros, nos enojamos y confundimos más. Por el contrario, como en todas las enseñanzas de tonglen, no conservamos sólidamente dentro de nosotros lo que tomamos de los demás, sino que utilizamos nuestra habilidad para superar estas cosas -para verdaderamente superarlas-.

Otra manera útil de ver esto es que es una buena señal que surjan nuestras emociones y actitudes perturbadoras, porque para deshacernos de los sentimientos perturbadores ocultos, primero éstos necesitan salir a la superficie. Queremos que aflore todo nuestro enojo reprimido y todas las cosas ocultas dentro de nosotros, para que podamos deshacernos de ellas. También es como la práctica de shiné; cuando al principio intentamos aquietarnos, notamos más y más vagabundeo mental. No es que realmente exista más discursividad presente en nuestra mente, es sólo que nunca antes la habíamos notado. De la misma manera, cuando estamos practicando para limpiar y entrenar nuestras actitudes, y nos aquietamos y comenzamos a observar realmente nuestra mente, descubrimos mucho enojo y apego que realmente nunca habíamos notado. Es lo mismo: es solamente que no estábamos poniendo mucha atención. Esta es una muy buena señal.

(3) Al comienzo y al final, tener las dos acciones.

Las dos acciones son, al principio, la intención de ayudar a otros, y al final, dedicar la fuerza positiva. Esto puede ser nuevamente ilustrado con gueshe Ben Kungyal y sus piedras blancas y negras. En el momento en el que nos despertamos en la mañana o antes de hacer algo difícil, necesitamos establecer la firme intención de siempre valorar a los demás y no ser egoístas. Después, al final del día revisamos cómo lo hicimos; luego dedicamos el potencial positivo de nuestras acciones constructivas, y nos arrepentimos e intentamos purificarnos de las negativas.

(4) Cualquiera de las dos que ocurra, actuar pacientemente.

Esto se refiere a que, sea que se presenten la felicidad o la infelicidad y el sufrimiento, sea que se presenten circunstancias afortunadas o desafortunadas, actuar pacientemente y ser consistentes en desear dar felicidad a otros y tomar sus problemas. Así que, si las cosas van bien, es importante no ser orgullosos ni arrogantes, ni estar tan satisfechos de nosotros mismos que no hagamos nada para ayudar a otros. O si experimentamos tiempos difíciles, es importante no deprimirnos ni sentir que no podemos hacer nada. Si tenemos riqueza, podemos utilizarla realmente para ayudar a otros de forma material. Y si no tenemos nada, podemos por lo menos utilizar nuestra imaginación para que en ambas circunstancias practiquemos tonglen, dar y tomar.

(5) Salvaguardar las dos a costa de mi vida.

Esto se refiere a los compromisos generales que hacemos, específicamente las prácticas de vinculación cercana y los entrenamientos para limpiar nuestras actitudes. Necesitamos salvaguardarlos muy fuertemente – el texto dice que aún a costa de nuestra vida-. Siempre es muy importante revisar los diversos votos budistas para, antes de tomarlos, asegurarnos de que realmente podemos mantenerlos. Muchas personas saltan a prácticas avanzadas y toman iniciaciones sin tener una idea clara de cuáles son los compromisos, ni revisar honestamente si los pueden mantener. Solamente quieren hacerlo porque todos los demás lo hacen, y quieren ser practicantes “ avanzados”.

Antes de que les pidamos a los maestros prácticas avanzadas, necesitamos preguntarnos acerca de nuestra propia ética. ¿Podemos realmente mantener autodisciplina? ¿Somos realmente capaces de mantener los compromisos? Si no, entonces definitivamente no deberíamos pedir prácticas avanzadas. Por ejemplo, muchas personas hacen la puya de Chenrezig una vez por semana y la consideran un verdadero dolor, no están en absoluto entusiasmadas por continuarla. Sin embargo, si un gran lama viene con una gran iniciación, todos están ansiosos por tomarla, aún si el compromiso es hacer una gran práctica de una sadana todos los días por el resto de nuestra vida. Si nos agobia hacer algo una vez por semana, ¿cómo podremos hacerla todos los días?

(6) Entrenar en las tres cosas difíciles.

Cuando las emociones perturbadoras y los pensamientos egoístas surgen, la primera cosa difícil es estar conciente de los oponentes, esto es, reconocer las emociones perturbadoras y recordar cuáles son los poderes oponentes para deshacernos de ellas. La segunda cosa difícil es realmente aplicar los oponentes. La tercera cosa difícil es mantener la presencia mental de estos oponentes para que las emociones perturbadoras no sigan surgiendo; en otras palabras, necesitamos romper la continuidad de las emociones y actitudes perturbadoras. Ejemplos de emociones perturbadoras son el enojo y la codicia; mientras que el egoísmo es una actitud perturbadora.

(7) Tomar las tres causas mayores.

Las tres causas mayores son aquellas para ser capaces de practicar este entrenamiento de nuestras actitudes. La primera causa es encontrar un maestro espiritual que pueda darnos enseñanzas e inspirarnos a seguirlas; la segunda causa es realmente practicar las enseñanzas; la tercera causa es poseer las circunstancias favorables para practicarlas. Las circunstancias favorables son básicamente estar satisfechos con tener comida modesta, casa modesta, etc., y no solamente estar preocupados por cómo puedo obtener más para . Si ganamos una cantidad suficiente de dinero, por ejemplo, necesitamos estar satisfechos con eso para que podamos utilizar nuestra energía en ayudar a otros en vez de sólo pensar que necesitamos más y más. Pensar esto último es simplemente pensar en términos de yo.

(8) Meditar en las tres cosas que no declinan.

La primera cosa que no declina es la convicción en las buenas cualidades de nuestro maestro y el aprecio por su bondad. Esto es usualmente traducido como “confianza no decadente en el gurú”; sin embargo, eso realmente da una connotación incorrecta. Lo que significa es ver las buenas cualidades reales de nuestros maestros y estar firmemente convencidos de este hecho, y luego apreciar la bondad del maestro. Si tenemos eso, entonces lo transferimos a todos los demás. Podemos reconocer las buenas cualidades que realmente poseen otras personas y tener una firme convicción en eso, para que tengamos respeto por ellas. También podemos apreciar la bondad de otros, aún si no hacen nada directamente para ayudarnos. Ellos nos ayudan simplemente por el hecho de estar disponibles para que nosotros los ayudemos a ellos.

Una cosa que nos impide ser capaces de desarrollar la bodichita es que con frecuencia vemos con desprecio a los demás. Vemos solamente sus cualidades negativas y sentimos que somos mejores que ellos. Por ejemplo, si un gran académico o un gran profesor es muy letrado pero también es arrogante, entonces el conocimiento de esta persona no beneficia a nadie -ni siquiera a ellos mismos, mucho menos a otros-. Todos sienten rechazo por el orgullo y la arrogancia del académico, y ni siquiera lo escuchan. Cuando rechazamos con orgullo las opiniones y pensamientos de otras personas, no estamos abiertos para aprender de nadie más. Imponemos nuestras ideas a otros aún si estamos equivocados, y rechazamos los consejos de todos. Pero si somos humildes y escuchamos a otros, entonces podemos aprender incluso de personas con muy poca formación, como los niños. Si vemos las buenas cualidades de otra persona, incluso de un niño, si el niño dice algo que tiene mucho sentido, lo apreciamos. El ver las buenas cualidades y apreciar la bondad nos abre para aprender de todos. Lo opuesto a esto es ignorar o rechazar las palabras de otras personas y solamente proteger y defender nuestras propias posiciones.

La segunda cosa que no declina es la voluntad de practicar, así que es importante no sentir que el entrenamiento en valorar a otros es algo forzado, en otras palabras: “¡ debería hacer esto para ser bueno, si no lo hago soy malo!”. Cuando las personas son forzadas a hacer algo, se rebelan y actúan de forma opuesta. Sin embargo, si reflexionamos en las ventajas de valorar a otros y en las desventajas del egoísmo, entonces naturalmente tendremos un gran entusiasmo por la práctica y desearemos hacerla felizmente.

La tercera cosa que no declina es tener estables y firmes nuestros compromisos y las prácticas que nos vinculan a este tipo de entrenamiento que no declina.

(9) Poseer los tres inseparables.

Esto es que nuestro cuerpo, palabra y mente sean concienzudos y dedicados a la práctica, concretamente, la práctica de ayudar y de pensar en otros. El ejemplo que se utiliza para el cuerpo es no sentarse inquieto todo el tiempo, sino estar conciente y tranquilo. No permitir que nuestra palabra solamente balbucee todo el día sin sentido, sino dirigirla para ayudar a otros. Y la mente necesita llenarse con pensamientos de ayudar a otros en lugar de llenarse con toda clase de pensamientos locos. No importa en qué actividad estemos involucrados, ya sea de cuerpo, palabra o mente, es importante que exista cierta conexión con algo positivo y constructivo.

Como ustedes saben, los tibetanos aman los ejemplos del mundo animal y por eso dicen que cuando vamos a dormir, debemos intentar no sólo ir a dormir como un buey, que simplemente se deja caer en el suelo. En lugar de eso, antes de ir a dormir se recomienda hacer tres postraciones para reafirmar la dirección segura del Buda, el Darma y la Sanga y reafirmar nuestro objetivo de la bodichita. Si mantenemos la aspiración: “Pueda yo dormir para refrescarme de tal forma que continúe en esta dirección”, entonces incluso el ir a dormir por la noche puede ser un acto extraordinario. Incluso si tenemos el hábito de hacer tres postraciones en la noche antes de ir a dormir y tan pronto como nos levantamos de la cama -lo cual es muy recomendado como práctica diaria- es importante hacerlo con una actitud apropiada y no sólo mecánicamente.

(10) Actuar puramente, sin parcialidad hacia los objetos.

Esto es similar a lo que se dijo antes respecto a la tercera práctica de vinculación en el punto seis, el cual es entrenar con todos y no solamente con un grupo de amigos o familiares. Esto no sólo aplica a las personas, sino también a los animales. Algunas personas son muy amables con los gatos y los perros y poseen una actitud amorosa maravillosa, pero no tienen esa misma actitud con los insectos. Esto, de nuevo, es ser parcial; solamente somos amables con los animales que nos gustan y desdeñosos o activamente hostiles con los que no nos gustan. Esto es ser parcial.

Por supuesto que este punto es muy avanzado y difícil, pero cuando pensamos en términos de llevar a todos los seres a la iluminación, es muy importante comprender que los seres no tienen una identidad inherente, permanente, en términos del estado de renacimiento particular en el cual están ahora. Nadie es inherentemente un ser humano, una cucaracha, un hombre o una mujer. Todos tenemos continuum mental, corriente mental sin principio, y todos hemos tomado innumerables estados de renacimientos diferentes dependiendo de nuestro karma. Así que, a pesar de que necesitamos relacionarnos con otros en el nivel convencional en términos de lo que son ahora -un humano, un perro, una cucaracha- sin embargo, en el nivel más profundo, vemos que todos tienen naturaleza búdica. Este ser pudo haber sido nuestra madre en la última vida y también podría ser cualquier cosa en la próxima vida. De esta forma, comenzamos a extender esta práctica hacia todos los seres.

Cuando pensamos en términos de desear ayudar a otros y valorarlos, es realmente importante también unir ese pensamiento con el de la mente sin principio, la naturaleza búdica, y demás. Estas cosas van juntas. Esa es la razón por la que esta práctica de valorar a otros y superar el egoísmo comienza con el proceso de acumular bodichita, ecuanimidad, ver a todos como nuestras madres. Esto nos lleva de vuelta a la base de la mente sin principio y al hecho de que todos son iguales desde esa perspectiva.

(11) Valorar (el aplicar) amplio y profundo entrenamiento hacia todo.

Este es un importante consejo para limpiar nuestras actitudes. Entrenar o limpiar nuestras actitudes extensivamente significa hacia todo, no solamente hacia los seres, sino también hacia objetos inanimados. Eso significa no sólo evitar enojarse con la gente, sino también con el auto cuando no arranca o con el autobús si llega tarde. Evitar apegarse, no solamente a las personas, sino también al helado y al dinero. Limpiar nuestras actitudes profundamente significa desde el fondo de nuestro corazón, no sólo superficialmente.

(12) Siempre meditar hacia aquellos apartados (como cercanos).

Esto significa intentar aplicar todas estas prácticas en nuestro hogar, hacia nuestros padres y hacia las personas con las que vivimos. Esto es muy importante. A menudo la gente hace prácticas de meditación y generan sentimientos de amor para con todos los seres, pero ¡no se llevan bien con sus padres! Allí es donde necesitamos poner el mayor esfuerzo: hacia aquellos con quienes tenemos una conexión cercana. También, necesitamos practicar con personas con quienes sintamos una atracción inmediata o un disgusto a primera vista, porque tenemos alguna fuerte conexión kármica.

(13) No ser dependiente de otras condiciones.

Necesitamos trabajar en nuestras actitudes sin importar qué ocurra. Si esperamos hasta obtener las condiciones perfectas para practicar, podríamos esperar por siempre. Un gran maestro tibetano dijo que las personas muestran una cara espiritual cuando todo va bien, pero muestran su verdadero rostro en circunstancias adversas. Todo es bonito y fácil cuando las cosas van bien, pero cuando las cosas van mal, en vez de enfocarnos en nuestras prácticas, nos deprimimos y salimos a emborracharnos. ¡Esa no es una buena forma de practicar! Sin importar cómo estén las cosas, necesitamos ser constantes.

Como dijo Nagáryuna, no podemos ser sacados del samsara como un pescador saca un pez del agua; de la misma forma, los grandes lamas no pueden sacarnos de nuestras situaciones difíciles como si sacaran un pez del agua. Ellos solamente pueden ayudarnos e inspirarnos. Los lamas no pueden hacer alguna clase de magia para que de pronto todos estemos libres de nuestro egoísmo; la responsabilidad yace en nosotros. Tenemos que plantarnos en nuestra realidad y hacer el esfuerzo para cambiar nuestras actitudes nosotros mismos. Si no hacemos nada para cambiar nuestras actitudes y solamente esperamos que el gurú haga todo por nosotros, no ocurrirá mucho.

(14) Practicar principalmente ahora.

Esto significa, como dijo un lama, no convertirse en un turista profesional del samsara y pensar que tenemos tiempo para andar por ahí y experimentarlo todo. No se trata de suspender nuestras actividades, sino de intentar trabajar con nuestras actitudes ahora y decidirnos a dedicar todo nuestro esfuerzo a limpiar y entrenar nuestras actitudes, desarrollar bodichita y obtener la iluminación.

A menudo se dice que es muy útil que consideremos que estamos sólo en una licencia temporal de los reinos más bajos -sólo estamos en una tregua temporal de ser una cucaracha o un perro y nosotros necesitamos utilizarla-. Es interesante pensar en eso. Eso significa tener como interés principal el Darma y trabajar para superar nuestro egoísmo, en lugar de estar involucrados en objetivos mundanos que incrementan nuestro egoísmo. Y un objetivo importante es el enfocarse en las vidas futuras, lo cual significa asegurarnos de que podremos continuar en esta dirección en todas nuestras vidas futuras y no solamente en formas muy limitadas en esta vida.

Este es un punto interesante porque con frecuencia no pensamos en nuestras vidas futuras; la mayoría de nosotros ni siquiera creemos en las vidas futuras. Si practicamos en esta vida y encontramos que en realidad no estamos avanzando, nos desalentamos mucho. Cuando llegamos al tantra nos gusta que nos digan que podemos alcanzar la iluminación en el curso de esta vida, porque no queremos pensar en términos de vidas futuras. Pero la mayoría de la gente involucrada con el tantra no va a obtener la iluminación en esta vida; eso es muy raro. Así que, a pesar de que nos esforcemos por alcanzar la iluminación en esta vida, necesitamos evitar pensar que, si no lo conseguimos, nuestra oportunidad se pierde para siempre. Es importante pensar: “Bueno, voy a intentar alcanzar la iluminación en esta vida tanto como pueda”, pero si no ocurre, que es lo más probable, entonces pensar en términos de continuar a largo plazo, vida tras vida. No es todo o nada: si no nos iluminamos en esta vida, se acabó. Incluso si no tenemos una creencia firme en las vidas futuras, es importante al menos intentar obtener el correcto entendimiento de lo que quiere decir el budismo con “vidas futuras”. Ciertamente no es en absoluto una idea simplista. Intentemos al menos estar abiertos a la idea de las vidas futuras para que podamos empezar a aproximarnos a esta noción de una manera más realista. También intentemos que nuestro interés principal sean los otros en lugar de nosotros mismos.

(15) No poseer entendimientos inversos.

Esta es una lista de los seis diferentes tipos de entendimientos inversos que necesitamos evitar. El primero es la compasión inversa, en la que, en lugar de sentir compasión por las personas bien vestidas que actúan destructivamente, sentimos compasión por los practicantes vestidos con harapos que realmente están haciendo cosas constructivas: “Oh, estos pobres meditadores que viven en cuevas, no tienen nada para comer”. Por supuesto, es muy útil tratar de darles algo para comer. Sin embargo, las personas que realmente tienen problemas son los acaudalados hombres de negocios que van por ahí engañando a todos. Ellos son los que están actuando de una forma que les traerá más y más sufrimiento; el meditador está haciendo cosas que le traerán más felicidad, y ulteriormente la liberación. Existe una historia sobre tres hermanas ricas que vieron a Milarepa y dijeron: “¡Oh, sentimos tanta pena por ti!”, y Milarepa dijo: “No, realmente soy yo el que siente pena por ustedes; ustedes son el verdadero objeto de compasión, no yo”.

La paciencia y la tolerancia inversas es tener paciencia y tolerancia con nuestras actitudes perturbadoras y nuestro egoísmo en lugar de tener paciencia con los que se enojan con nosotros. Muchas personas no tienen paciencia para sentarse a escuchar una charla de Darma o para hacer prácticas de meditación, pero tienen una gran paciencia para pescar por horas en un río congelado. O tienen paciencia para hacer fila durante horas para entrar a un concierto de rock. Esto es paciencia inversa.

La intención inversa podría ser, por ejemplo, cuando nuestra intención principal son las ganancias mundanas -dinero, placeres y demás- en lugar de ser la intención de obtener felicidad interna.

Gusto inverso es el desear probar drogas exóticas, sexo exótico, lugares exóticos en el planeta, en lugar de querer probar la experiencia espiritual de escuchar las enseñanzas, pensar en ellas y meditar.

Interés inverso es alentar a los demás a que se interesen por hacer más dinero en los negocios y demás, en lugar de animarlos a interesarse por las prácticas espirituales.

Finalmente, con regocijo inverso, nos regocijamos si nuestro enemigo o alguien que no nos gusta se mete en problemas o tiene dificultades, en lugar de regocijarnos en nuestras acciones positivas y las de otros.

(16) No ser intermitente.

"Intermitente" quiere decir practicar un día sí y el otro no. En lugar de ello, necesitamos ser constantes. Con mayor importancia, esto significa que si no somos fuertes en una práctica, no nos involucremos en otra, sino ser constantes como un gran río.

(17) Entrenar resueltamente.

Si vamos a trabajar para superar nuestro egoísmo, simplemente hacerlo de principio a fin. Mi madre solía decir: “Hazlo de principio a fin, sin distracciones”. Sólo hazlo. También es importante no estar en el estado mental de medio querer practicar y medio no querer practicar. Necesitamos ir directo al corazón del asunto de cambiar nuestras actitudes y no sólo hacernos tontos.

(18) Liberarme a través, tanto de la investigación, como del escrutinio.

Esto significa realmente investigar cuidadosamente, tanto en el nivel burdo como en el nivel minucioso, para ver si hemos realmente cambiado nuestras actitudes. Así que revisen y observen: ¿he estado solamente reprimiendo el egoísmo o en verdad lo he desenraizado? Otro significado de este entrenamiento es investigar las enseñanzas de una forma no superficial. Si observamos en forma tanto general como cuidadosa, tendremos una idea clara de lo que se necesita hacer. Entonces, hagámoslo sin dudar.

(19) No meditar con un sentido de pérdida.

Si en nuestra práctica lo hemos dado todo mentalmente pero en la vida real, cuando las personas vienen a recibir, nos retraemos, esto es practicar con un sentido de pérdida. Cuando regalamos cosas, necesitamos sentir que lo que estamos dando a la gente realmente se ha convertido en algo suyo y ya no nos pertenece. Cuando vivía en la India, tenía un jardín con flores, y en la meditación ofrecía flores a todos. Pero cuando los niños locales venían a recoger flores y las llevaban a sus hogares, noté que me ponía muy tenso. Esto es a lo que se refiere un “sentido de pérdida”.

Incluidas también en este entrenamiento hay cosas como no recordarles a otros los favores que hemos hecho para ellos, o hablar de cuánto hemos sacrificado para ayudarlos. Esto es meditación con un sentido de pérdida. También, muy importante, no alardear de nuestra propia práctica, tal como contarle a los demás que hicimos 100,000 postraciones. Acumulamos fuerza y potencial positivos por realmente hacer las postraciones, pero ciertamente no acumulamos ningún potencial positivo por contarles a las personas que las hicimos. Si hacemos algún retiro largo y después de que salimos del retiro vemos a nuestros amigos con desprecio, “pobres criaturas lastimosas del samsara”, eso es realmente impropio. Solamente practiquemos con sinceridad, sin sentir pena por nosotros mismos y sin inflarnos de orgullo.

(20) No restringirme con hipersensibilidad.

Esto significa que necesitamos intentar no enojarnos a la menor provocación. Necesitamos ser capaces de tomar el abuso, aún en público. Shantideva nos dio un buen consejo: incluso si alguien nos está gritando, sólo permanezcamos quietos, como un tronco. Dijo que eventualmente a la otra persona se le agotarán las cosas desagradables que decirnos o se aburrirá y se detendrá. Pero esto debe hacerse con una motivación pura, no pensando en cómo nos vamos a vengar después.

(21) No actuar meramente por un corto período.

Esto significa no ser volubles, siempre cambiantes -el más mínimo elogio nos alegra, pero que alguien nos vea con el ceño fruncido nos deprime-. Si actuamos así, otros nos considerarán inestables y desbalanceados, y esto obstaculizará nuestras habilidades para ayudarlos. Shantideva nos da el mejor consejo para todo esto: sé amable con la gente y no pases todo el día en chismes y charla ociosa, pero tampoco seas completamente silencioso. Si no hablamos con otros miembros de la familia o con la gente con la que vivimos y solamente los ignoramos, esto puede ser mucho más perturbador que escuchar música a todo volumen. Es importante ser flexibles; de esta forma seremos capaces de practicar nuestra vida entera y no sólo por un corto período.

(22) No desear gratitud (alguna).

Esto se refiere a lo que se mencionó antes en términos de no esperar un agradecimiento ni valoración o reconocimiento alguno por ayudar a otros. También necesitamos intentar evitar las ocho cosas transitorias en la vida, algunas veces llamados los ocho darmas mundanos o los ocho sentimientos infantiles. Los ocho consisten en cuatro pares de opuestos: querer placer y no querer dolor, querer alabanzas y no querer críticas, querer fama y no querer desgracia, y querer ganar y no querer perder.

[Ver: Disipando la incomodidad en las ocho cosas transitorias en la vida.]

Eso concluye el séptimo punto.

Versos concluyentes

Gueshe Chekawa, el autor del texto, termina con las líneas siguientes:

(De esta forma,) transformar en un camino
   a la iluminación
Este (tiempo cuando) los cinco deterioros
   están desenfrenados
.

El primero de los cinco deterioros es que el plazo de vida está acortándose cada vez más. Esto puede explicarse de varias formas, pero una cosa a la que podría referirse es que mucha gente está muriendo a una edad más joven, por sobredosis de heroína, accidentes y SIDA. Podemos ver que los niños ahora no tienen mucha infancia. Para cuando tienen trece años la mayoría de ellos ya ha experimentado con drogas y sexo, y han hecho toda clase de cosas que generaciones previas no hicieron sino hasta que fueron mucho mayores. En ese sentido, el período de vida se está acortando, no queda mucho tiempo de infancia.

Luego, existe el deterioro de las emociones perturbadoras. Incluso aquellos que se vuelven monjes o monjas aún tienen enojo, deseo, apego e ingenuidad muy poderosos. La perspectiva deteriorada se refiere a que las cabezas de familia no tienen ningún respeto por monjes y monjas. Es muy cierto que las personas ya no tienen mucho respeto por nada. Incluso las personas ubicadas en las más altas posiciones políticas y espirituales están involucradas en todo tipo de escándalos.

Seres deteriorados significa que somos menos capaces de cuidar de nosotros mismos que en el pasado. Podemos ver que somos tan dependientes de la electricidad, de las máquinas y las computadoras que si existe la más ligera falla no podemos hacerle frente. Hace cincuenta años vivíamos muy bien sin computadoras, ahora todos están aterrados con el error cibernético que supuestamente se producirá en el año 2000; la civilización colapsará simplemente porque nuestras computadoras no funcionarán.

En quinto lugar está el deterioro de la época, que significa que existen cada vez más desastres naturales. Podemos ver esto en el efecto invernadero y en todos los enormes huracanes y desastres naturales que están ocurriendo. Esta es una época en la que necesitamos realmente este tipo de práctica para transformar situaciones difíciles en unas conducentes para la iluminación.

El texto continúa:

Esta esencia del néctar
   de las enseñanzas quintaesenciales
Proviene del linaje de Serlingpa
.

Enseñanzas quintaesenciales se refiere a estas enseñanzas de la bodichita y demás. Es un néctar en el sentido de que proporciona inmortalidad, en el sentido de que nos conduce a la budeidad. Proviene del linaje de Serlingpa, un maestro de Atisha, proveniente de Sumatra, de quien él obtuvo estas enseñanzas para después llevarlas al Tíbet.

Luego el autor concluye:

Del despertar de residuos kármicos
De haber entrenado previamente,
Mi admiración (por esta práctica) abunda.
Y debido a esa causa,
Ignorando sufrimientos e insultos,
Solicité las instrucciones
Para domar mi aferramiento al yo.
Ahora, aún si muero, no tengo remordimientos
.

Si realmente nos hemos entrenado y limpiado nuestras actitudes de egoísmo y auto preocupación, entonces podemos morir felizmente, porque hemos acumulado las causas para ser capaces de continuar ayudando a otros en vidas futuras. En un nivel intermedio, seremos capaces de morir en un estado mental relajado, o al menos sin arrepentimientos. De esta forma, en cualquier situación en que nos encontremos, es muy importante intentar superar el egoísmo y desarrollar la bodichita. Si tenemos una actitud realista y sabemos cuáles son las dificultades del camino, seremos cuidadosos para lidiar con ellas en las diversas formas aquí descritas. De esta forma seremos capaces de hacer progreso estable a largo plazo.

Esta es la enseñanza del Entrenamiento de actitudes en siete puntos que recibí muchas veces de mis diversos maestros: de Su Santidad el Dalái Lama, de su maestro Serkong Rinpoche y de Gueshe Ngawang Dhargyey. Así que estoy muy feliz de haber tenido esta oportunidad de explicárselos a ustedes.

Preguntas

¿Qué preguntas tienen?

Participante: ¿Cómo caben estas prácticas dentro del tantra?

Alex: Es muy importante no practicar el tantra sin la motivación apropiada. Atisha, que fue quien llevó estas enseñanzas al Tíbet, habló sobre esto. Dijo que si practicábamos diversos yidams sin bodichita, sin el deseo de realmente beneficiar a otros totalmente y sin comprensión de la vacuidad o la realidad, de tal forma que estamos muy apegados a ellos (a los yidams), entonces esto es una causa para nacer como fantasma en la forma del yidam.

Siempre pensé que eso era un poco extraño y no lo entendía muy bien. Entonces visité Malasia, Singapur e Indonesia, lugares en donde estudió Atisha y de donde obtuvo estas enseñanzas. Estos son lugares donde el tantra floreció hace muchos siglos, pero muchas personas no lo practicaron en su forma más pura. Hoy en día, una de las prácticas prominentes ahí entre los budistas es la de canalizar. Existen grupos completos que se reúnen y entran en un trance en el que canalizan al buda sonriente o al buda Maitreya, y el espíritu, el cual es obviamente un fantasma en forma de un yidam, viene a través de ellos y habla. ¡Esta es una de las mayores actividades budistas en esta parte del mundo! Así, el consejo de Atisha adquiere sentido en este fenómeno muy extendido en Asia suroriental. Especialmente debido a que estos espíritus están muy involucrados en intentar ayudar a las personas, la gente acude a estos canalizadores de la misma forma en la que la gente en occidente podría ir con un psicoterapeuta, por consejo y demás. Estos antiguos practicantes tántricos no tenían la motivación apropiada, a pesar de que sí tenían la motivación de ayudar a otros. Es muy interesante. Así que no estar apegados al yidam significa no hacer esto como un viaje del ego, sino tener la motivación apropiada y comprensión de la realidad.

Participante: ¿Qué pasa si estamos temerosos de practicar alguna de estas enseñanzas?

Alex: Primero que nada, todas estas enseñanzas son muy avanzadas, no son para principiantes. Una cosa que esto significa es que antes de emprenderlas es necesario tener un ego saludable, para superar la baja autoestima. Si vemos el orden del Ornamento de joyas de la liberación de Gampopa, comienza con la naturaleza búdica. En otras palabras, el punto inicial es obtener la convicción de que realmente tenemos todas las cualidades y características que nos permitirán alcanzar la budeidad. Esto nos ayuda a superar la baja autoestima. Sin ello, adentrarse en prácticas más avanzadas no es nada recomendable.

Necesitamos diferenciar entre un ego saludable y un ego inflado. En el budismo, intentamos deshacernos del ego inflado, no del ego saludable. Es sobre la base del ego saludable que nos interesamos por nuestra vida y por nuestra práctica, y de hecho es por ello que nos levantamos en la mañana, vamos a trabajar y meditamos. Sin un ego saludable, no seríamos capaces de funcionar en el mundo. Sin ese ego saludable no podríamos practicar el Darma porque no tendría ningún sentido para nosotros practicar y obtener algún beneficio de ello. Pero el ego inflado es una distorsión de éste, pues proyectamos sobre el ego saludable el sentimiento de que: “Yo soy el más importante en el mundo; siempre tiene que ser a mi manera”. Eso es de lo que debemos deshacernos.

El budismo es siempre el camino medio; el logotipo más famoso del budismo es el camino medio. Así, el camino medio en términos del ego es un ego saludable, no inflado al grado de “yo soy el centro del universo” ni tampoco desinflado: “Ni siquiera puedo cuidarme a mí mismo ni hacer nada”, con el que nos sentimos abatidos y desesperanzados. Eso es sencillamente tan peligroso y extremo como el ego inflado. Siempre hablamos de evitar los dos extremos: convertir todo en cosas sólidas y eternas o negarlo todo e irnos al punto de vista nihilista.

Participante: ¿Cómo sabemos si tenemos o no un ego saludable?

Alex: Si no tenemos un ego saludable, saltar inmediatamente a las prácticas es muy peligroso. Eso puede acarrearnos un daño psicológico real. Así que necesitamos investigarnos un poco al principio, preguntarnos si realmente nos preocupamos por nosotros mismos. No de una manera egoísta, sino ¿realmente nos preocupamos de lo que experimentamos, lo que sentimos, o tenemos tan baja autoestima que simplemente no nos importa? Si no nos importa, entonces sentimos que si actuamos destructivamente, no importa. La actitud de “nada importa” es diferente de la actitud de ecuanimidad. Empezamos a tener un ego saludable cuando tomamos alguna responsabilidad por nuestra vida, cuando nos tomamos a nosotros mismos seriamente, cuando tomamos nuestros sentimientos y acciones seriamente.

No me parece que tengamos que haber superado completamente la baja autoestima para ser capaces de empezar a practicar el Darma. Superarlo completamente es un proceso muy largo y difícil. Sin embargo, al menos necesitamos ser capaces de reconocer esta actitud perturbadora como una fuente de sufrimiento. Mírenlo como sufrimiento, como un problema; intenten comprender su causa y tengan en mente el intentar superarlo. Y debemos desarrollar la convicción de que se puede superar. Nos involucramos en una práctica budista para superarlo.

Sonam-tsemo, uno de los cinco fundadores de la tradición sakya, escribió un texto muy importante llamado El portal para entrar al Darma. Él fue contemporáneo de Gampopa y enseñó que, para realmente involucrarse con el Darma, necesitamos tener tres cosas. La primera es reconocer el sufrimiento y los problemas en nuestra vida; la segunda es tener cierta determinación de ser libres; y la tercera es tener algún conocimiento básico del Darma. Necesitamos saber cuáles son los métodos básicos y enseñanzas que nos pueden ayudar a eliminar estas cosas que no queremos. Con esto como base, entonces realmente podemos involucrarnos con el Darma, porque reconocemos nuestros problemas y tenemos la motivación para deshacernos de ellos. Y tenemos cierta idea de cuáles son los métodos a utilizar para deshacernos de ellos, así sabemos en qué nos estamos metiendo. De otra manera, ¿por qué nos involucramos con esto?

Para ser capaces de reconocer el sufrimiento en nuestra vida y tener el deseo de liberarnos de él, necesitamos un ego saludable. Si no lo tenemos, no nos importa y no buscamos formas de mejorar. Así que me parece que si tenemos los tres pre-requisitos mencionados en este antiguo texto sakya, esto indica que sí tenemos un ego suficientemente saludable como para involucrarnos con las enseñanzas.

Intentamos de alguna forma mejorar nuestra situación. Esta diferenciación es muy importante porque leemos en los textos: “Practica sin esperanzas ni expectativas”. Eso se refiere a evitar el extremo de practicar el Darma con un ego inflado, para “ mi, mi, mi”. Pero eso no quiere decir irse al otro extremo y no tener en absoluto un ego saludable, porque de ser así nunca haríamos nada. Necesitamos sentir: “No me voy a alterar por el hecho de que las cosas fluctúen mientras practico, pues aún así me importa lo suficiente como para continuar mi práctica, porque mi objetivo es la iluminación”. Sin un ego saludable no podemos ni siquiera tener ninguna meta, como la liberación o la iluminación. El punto es no anhelar estas metas con un ego inflado; tampoco significa no tener objetivos, pues de esa manera no lograremos nada.