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Inicio > Fundamentos del budismo tibetano > Nivel 2: Material lamrim (etapa gradual) > Los cuatro pensamientos que voltean la mente hacia el Darma

Los cuatro pensamientos
que voltean la mente hacia el Darma

Alexander Berzin
Morelia Michoacán, México, 30 de mayo de 2000

Preliminares

La forma en la que me gusta comenzar las clases es con un conjunto de preliminares. El curso de esta noche tiene que ver con esto. Son varios métodos que utilizamos para ponernos en un estado mental adecuado ya sea para la práctica de la meditación o como el caso de hoy, recibir enseñanzas.

Para poder entrar a algo de lleno necesitamos hacerlo primero lentamente y poco a poco, este es el sentido del uso de preliminares. Existen muchos métodos para llevarnos a un estado mental conducente para escuchar enseñanzas o bien para practicar la meditación y el que yo suelo usar es sólo uno dentro de muchas posibilidades.

Este método empieza contando nuestros ciclos respiratorios. Cuando estamos muy distraídos mental o emocionalmente, producto de nuestro trabajo, nuestros asuntos personales, nuestras interacciones o la conversación al llegar a este lugar, es muy importante primero aquietarnos y llegar a un estado mental neutro. Esto nos ayuda básicamente a relajarnos. La manera en que hacemos esto es respirando naturalmente por la nariz ni muy rápido ni muy lento, ni muy profundo ni muy superficial. Para contar nuestros ciclos comenzamos contando la exhalación, una breve pausa y la inhalación. Por el hecho de hacer una breve pausa después de la exhalación nuestra inhalación va a ser más profunda, es una manera mucho más relajada de respirar de manera más profunda que hacer el esfuerzo de comenzar inhalando de manera forzada. Así vamos a respirar un poco más profundamente que de costumbre, de una manera natural. Contamos todo esto como uno, inhalación, breve pausa y exhalación, y sin sostener el aliento contamos estos ciclos hasta el número once repitiendo nuevamente hasta once una o dos veces más. En realidad el número no tiene importancia, se puede usar cualquiera, no hay que volvernos supersticiosos acerca de esto. Le idea es ocupar la parte verbal de nuestra mente en contar en lugar de que se ocupe con otro tipo de parloteo mientras respiramos. Por favor hagamos esto dos o tres veces.

Una vez que hemos logrado un estado mental neutro, dirigimos nuestros sentimientos y pensamientos en una dirección positiva. Lo hacemos reafirmando nuestra motivación. Recordamos para qué estamos aquí, en esta ocasión es para aprender más métodos que podamos aplicar de manera personalizada para ayudarnos en nuestra vida. No venimos a entretenernos ni a divertirnos ni a sólo aprender algo a nivel intelectual, sino a aprender algo de índole práctico. Al igual que cuando meditamos, no lo hacemos para relajarnos, como un entretenimiento o un deporte, sino para cultivar en nuestra mente hábitos más positivos y constructivos. No lo hacemos por un propósito neurótico como quedar bien con nuestros maestros sino para mejorar la calidad de nuestras vidas porque nos hemos convencido de que es algo benéfico. Queremos incorporar estos métodos de índole práctico porque queremos mejorar nuestras vidas y eventualmente liberarnos completamente de nuestros problemas y dificultades. No sólo queremos mejorar nuestras vidas un poco, en realidad queremos recorrer el camino completo, liberarnos totalmente de nuestros sufrimientos y problemas. De hecho queremos aprender métodos que nos ayuden a llegar en algún momento al estado de un Buda, para tener todas las habilidades que nos permitan ser de total beneficio a los demás.

Al reafirmar nuestra motivación no sólo pensamos en lo que estamos haciendo aquí sino que también es importante tener una visión de largo alcance pensando qué vamos a lograr con estas prácticas y aunque podamos tener la meta de alcanzar la liberación o la iluminación, sepamos que esto no es algo que pueda suceder de la noche a la mañana y usualmente los milagros no acontecen, mas que muy de vez en cuando. El Darma no es cosa de magia, no vamos a aprender métodos mágicos que van a liberarnos de manera rápida de nuestro sufrimiento, nunca vamos a toparnos con un método que nos de resultados líneales de progreso positivo diario. Necesitamos ser realistas con nuestra práctica de Darma. Como lo sabemos por nuestra propia experiencia de vida, pasamos por varios momentos, por diferentes estados de ánimo, la vida tiene sus altas y sus bajas y esto seguirá sucediendo. Lo que podemos esperar es notar que a largo plazo las cosas mejoran, pero esto no va a suceder en el corto plazo, día a día seguiremos teniendo nuestras altas y bajas, no va a suceder el milagro de que de un día para otro no volvamos a enojarnos. Si nos acercamos a la práctica del Darma desde este punto de vista más realista, con los pies en la tierra, esto nos ayudará mucho a no desencantarnos, a no perder el ánimo y de esta manera cuando las cosas se pongan realmente difíciles en nuestra vida, vamos a tener una guía para que estos estados adversos fuertes no nos saquen de nuestro sendero de desarrollo espiritual. Esta es entonces nuestra motivación, nuestro entendimiento de lo que podemos obtener realmente de la práctica de la meditación o de venir a recibir enseñanzas de Darma. Es importante que recordemos esto, que lo reafirmemos y lo hacemos simplemente revisando todo esto en nuestras mentes por un momento.

Supongamos que estamos realmente enojados o contrariados y en lugar de tomar refugio en los amigos, en la cerveza, en el sexo o en la televisión, decidimos tomar refugio en el Darma y nos ponemos a meditar. Aún en una situación así debemos tener mucho cuidado de no esperar que por sentarnos a meditar todo se va a resolver y que nos vamos a sentir bien inmediatamente y van a desaparecer nuestros problemas como si nos inyectáramos heroína; si nos sucede, hay que sospechar pues algo muy raro está pasando. Es cierto que si practicamos la meditación de forma correcta, después de la práctica podremos sentirnos un poco mejor que al comenzar, pero tener la expectativa que nos va a hacer sentir totalmente bien no es realista. A menos que seamos practicantes muy avanzados, lo más probable es que este estado de ánimo desagradable vuelva a presentarse en nuestra vida. Como suelo decir y me han oído: ¿Qué esperaban del samsara?.

Al nivel en el que nos encontramos los problemas van a seguir ocurriendo en nuestra vida. Por eso al reafirmar nuestra motivación pensamos que vamos a hacer el intento de hacer la meditación de manera correcta o hacer nuestro mejor esfuerzo de escuchar con atención las enseñanzas para que nos ayuden a trascender nuestras limitaciones y llegar a ser de total beneficio a los demás. Tenemos cuidado de entender que si esto nos va a ayudar a sentirnos mejor en media hora o no, no tiene la menor importancia. Lo importante es que estamos dirigiendo nuestra vida en la dirección de las enseñanzas con perseverancia y que aunque en el camino haya altas y bajas, cada vez que nos sentamos a meditar estamos dando un paso en esa dirección.. Si entendemos esto, tenemos una actitud realista. Nos tomamos ahora un momento para reafirmar esta motivación.

Tomamos ahora la decisión consciente de meditar con concentración, si es lo que nos disponemos a hacer; o si vamos a escuchar enseñanzas, que vamos a escuchar con atención. Esto significa que si nuestra atención empieza a alejarse de su objetivo la traeremos de regreso y que si sentimos somnolencia haremos el esfuerzo de despertarnos a nosotros mismos.

Para ayudar a nuestra mente a estar más clara nos sentamos erguidos y con una pequeña visualización enfocamos nuestra mente como si se tratara del lente de una cámara. Hacemos ahora un ajuste fino, si nos sentimos pesados o con nuestra energía baja, levantamos los ojos como si quisiéramos mirar el punto del entrecejo elevando la mirada pero manteniendo la cabeza recta, lo hacemos por unos momentos. Si estamos inquietos o agitados, para aterrizar nuestra energía enfocamos nuestra atención y nuestra mirada en la región umbilical bajando los ojos pero sosteniendo la cabeza nivelada, sosteniendo la respiración después de la inhalación hasta que nuestro cuerpo nos exija exhalar.

Introducción

Esta noche me pidieron hablar sobre la importancia y necesidad de la práctica de los preliminares. En la discusión previa que tuvimos a estas enseñanzas surgió que el punto principal era discutir la relevancia de los cuatro pensamientos básicos que orientan nuestra mente hacia el Darma. Esto es de lo que vamos a hablar, estos cuatro pensamientos:

  1. valorar nuestra preciada vida humana,

  2. la muerte y la impermanencia, o sea, que esta preciada vida humana con sus valiosas oportunidades no durará para siempre,

  3. las leyes del karma, la acción de causa y efecto, en otras palabras, cómo nuestro comportamiento afecta lo que experimentamos,

  4. los inconvenientes del samsara, entendiendo por samsara este incontrolable ciclo de renacimientos.

Si nosotros apreciamos y valoramos las oportunidades que tenemos hoy con nuestra preciada vida humana, si reconocemos y tomamos conciencia de que esta vida no va a durar sino que vamos a morir en algún momento, si reconocemos que nuestro comportamiento va a moldear nuestras experiencias futuras tanto en esta vida como en vidas después de la muerte, si tomamos conciencia de que no importa lo que experimentemos en el futuro, siempre esto vendrá del karma o sea las acciones mezcladas con confusión y esto invariablemente traerá problemas recurrentes para nosotros en el futuro, si logramos entender todo esto, vamos a voltear de manera natural nuestras mentes hacia el Darma.

La dirección segura del refugio

¿Qué significa voltear nuestras mentes hacia el Darma? Lo que básicamente significa es tomar refugio. Creo que les es evidente que el tomar refugio no es algo que se hace media hora después de entrar en un centro de Darma, no es algo que hacemos para unirnos al club social de un centro de Darma. En realidad tomar refugio es algo que consideramos muy avanzado, que implica el llegar a tener un estado mental adecuado. Encuentro inadecuado el término de refugio pues creo que nos lleva a una idea equivocada de lo que realmente significa. En nuestra lengua la palabra refugio implica algo muy pasivo, en nuestras lenguas occidentales significa dirigirnos a una entidad superior o a un individuo más poderoso y ponernos bajo su protección, decirle: “Aquí estoy, a tus órdenes, por favor protégeme” y de esta manera no tenemos que hacer gran cosa, de alguna manera estamos salvados o protegidos. En realidad a lo que estamos refiriéndonos aquí con tomar refugio es darle orientación a nuestra vida en cierta dirección de una manera muy activa.

Para verdaderamente poder dar a nuestra vida esta dirección necesitamos primero cultivar los cuatro pensamientos básicos y con pensamientos me estoy refiriendo a cultivar ciertas actitudes en nuestra mente y en nuestra vida para poder llegar realmente a darle esa dirección segura a nuestra vida y no solamente decir: “Tomo refugio” sino que esto pueda ser una actitud de total convicción en nosotros. Esto implica que necesitamos tener al menos cierta idea de cuál es esta dirección a la que nos estamos refiriendo.

¿Cuál es esta dirección? pues Buda, Darma y sanga, las tres Joyas pero, ¿qué quiere decir esto? Al principio nos aproximamos a esta idea de las tres Joyas de una manera elemental, pensamos en el Darma como las enseñanzas y en el Buda como el individuo que transmitió estas enseñanzas tanto verbalmente como con sus propias realizaciones en el camino y la sanga no se refiere a lo que de manera muy suelta solemos llamar en occidente, a todos los que asisten a un centro de Darma, como refiriéndonos a la congregación de una iglesia, sino que la sanga la forman los practicantes que se encuentran en un nivel muy avanzado, realizados, que tienen una percepción directa de la realidad y que están ya muy cerca de la liberación o que han alcanzado la liberación y van en camino a la iluminación, pero, en todo caso podemos decir que ésta es la dirección a la que nos estamos dirigiendo. Dirijimos nuestros intentos hacia las enseñanzas del Darma, la manera en que el Buda las transmitió y la forma en que los grandes practicantes están obteniendo cada vez más realizaciones.

Esta forma tan elemental de ver a la Triple Joya y de orientar nuestra mente en esa dirección no es algo suficientemente bien fundamentado, ¿qué hay en estas ideas que hemos mencionado para que estemos verdadera y profundamente convencidos de dirigir nuestra vida en esa direción? En realidad necesitamos un entendimiento más sofisticado acerca de lo que significan Buda, Darma y sanga. Y desde luego entre más profundo y sofisticado sea nuestro entendimiento de esto que llamamos la Triple Joya, más firme y mejor fundamentado estará nuestro refugio: la dirección positiva y segura que queremos dar a nuestra vida. Por esto mismo, debemos tener mucho cuidado de no trivializar este aspecto del refugio y decir: “Es algo que hice de principiante, lo hice recién llegado al centro de Darma y me dieron un cordoncito rojo, pero ahora ya estoy en otras cosas”. En realidad hay que entender esto profundamente para que sirva como base suficientemente sustentable para nuestro cambio y práctica. Entre más firmeza tenga nuestra auténtica toma de refugio más estable será nuestra vida y nuestro avance en el camino espiritual.

La dirección a seguir la indica la Joya del Darma y para entenderlo correctamente hay que estudiarlo en el contexto de las cuatro verdades nobles. Estos son los cuatro hechos de la vida que cualquier individuo de altas realizaciones, cualquiera que pueda percibir la realidad de manera directa y no conceptual podría comprobar. Se les llaman verdades nobles porque noble es la traducción de la palabra sánscrita arya, y significa el que tiene una percepción directa de la realidad. Al tener una percepción directa de la realidad, lo que vemos son estos cuatro hechos.

El primer hecho es que la vida es difícil, que tiene dificultades; el segundo hecho es que vemos cuáles son las causas de dichas dificultades y después vemos la cesación de las dificultades y los problemas de nuestra vida, que es el tercer hecho. El cuarto hecho de la vida es que nos damos cuenta de que hay cierto recorrido mental que nos puede llevar a dicha cesación de problemas y que este camino es precisamente el entendimiento de la realidad. Es una forma de entendimiento que logra desenraizar la causa de la confusión. Cuando somos capaces de deshacernos de la causa de nuestros problemas, o sea la confusión, nos deshacemos de nuestros problemas. La verdadera dirección queda indicada por la tercera y la cuarta verdades nobles, o sea la cesación y el camino y ese es precisamente el Darma como la dirección del refugio.

Sin dejar esto como palabrería, como tan solo decir: “Tomo refugio en la tercera y cuarta verdades nobles” y entonces ¿qué?, hacia donde estamos orientando nuestra mente es hacia el estado mental en donde todos nuestros problemas y sus causas han quedado totalmente eliminados de tal manera que nunca regresen de nuevo, esta es la tercera verdad noble. Cuando somos capaces de quitar de nuestra mente todas estas dificultades y faltas de entendimiento tenemos entonces la habilidad de utilizar todas nuestras capacidades. En lo que estamos tomando refugio es en eso, en el estado de liberación o de iluminación, esa es la dirección hacia la que nos estamos dirigiendo. La liberación es un estado en el que nuestro propio sufrimiento personal y sus causas han sido eliminados y la iluminación es un estado en el que somos capaces de ayudar a los demás de la mejor manera posible y que además hemos eliminado de nuestra mente todos los obstáculos que en un momento dado nos pudieran impedir hacer esto de manera correcta.

El Darma se dirige hacia la liberación y hacia la iluminación, los Budas son aquellos que han logrado ambas realizaciones de manera completa y que además nos han enseñado, de dos maneras, cómo lograrlo: con el ejemplo de sus propios logros y realizaciones; y mediante la transmisión de las enseñanzas, mostrándonos el camino y señalándonos los diferentes pasos a seguir. La sanga son aquellos individuos que han erradicado algunos problemas de su vida y sus causas y que siguen avanzando en la dirección de eliminar el resto de sus problemas y sus causas, nos estamos refiriendo a practicantes increíblemente avanzados.

El portal hacia el Darma

Orientar nuestra mente a la liberación y a la iluminación surge de dos hechos: el realmente conocer y entender lo que significan los términos liberación e iluminación, no sólo pensar que son dos palabras muy hermosas; y en segundo lugar generar la convicción de que realmente podemos alcanzar dichos estados. Si no estamos convencidos de que es posible alcanzar la liberación y la iluminación ¿para qué nos pondríamos a trabajar para alcanzarlas?

¿Cómo podemos lograr esta convicción? ¿Cuáles son los pasos que nos pueden guiar en esta dirección? Un gran maestro Sakya (una de las cuatro escuelas del budismo tibetano) de la antigüedad, Sonam Zemo, escribió un texto muy útil e interesante que se llama El portal hacia el Darma en el que nos dice: ¿Cuál es el portal al Darma? ¿qué necesitamos para entrar al Darma?, que básicamente se refiere a esto de lo que hablamos, a tomar refugio. Él dice que necesitamos tres cosas, en primer lugar reconocer y aceptar que tenemos dificultades y padecemos diversos sufrimientos en nuestra vida, en otras palabras necesitamos vernos introspectivamente con honestidad y reconocer nuestros puntos obscuros. En segundo lugar necesitamos tener un sincero y poderoso deseo de deshacernos del sufimiento, no sólo acostumbrarnos a él e irlo pasando sino sinceramente querer salir de él. La tercera condición es tener cierto grado de conocimiento y entendimiento del Darma como para poder generar la convicción en nosotros de que el Darma nos va a mostrar el camino hacia la salida del sufrimiento. Esta convicción de que el Darma nos va a ser útil no surge de tan sólo entrar en contacto con una persona carismática que nos lo diga, hay que llegar a ella por nuestra propia experiencia y entendimiento.

La convicción en el Darma nos muestra el camino de salida ¿cuál es este camino de salida? alcanzar la liberación o la iluminación y el Darma nos muestra cómo lograr esto basado el la primera verdad noble, la verdad del sufrimiento. Eso es lo que nos dijo Sonam Zemo como primera condición para poder entrar al Darma, reconocer que tenemos sufrimientos y problemas, o sea reconocer la primera verdad noble, y que ésto tiene una causa: segunda verdad noble. Para llegar a la eliminación de nuestros problemas y sus causas, tercera verdad noble, necesitamos recorrer un camino de entendimiento que nos permita deshacernos de la confusión, o sea, cuarta verdad noble.

Sabemos que no es nada fácil lograr la convicción de que la liberación es posible o que la eliminación de todas las causas de nuestro sufrimiento es posible. Requerimos perseverancia, para realmente entender qué significa esto. Al principio podemos empezar a trabajar en un planteamiento lógico. Básicamente la manera en que experimentamos nuestra vida es con confusión, por ejemplo, pensamos: “Yo soy la persona más importante del mundo, soy el centro del universo” y en base a esto pensamos que siempre debemos salirnos con la nuestra. Nos decimos: “Cómo soy la persona más importante de este mundo todos deben prestarme atención y amarme” Si no nos salimos con la nuestra y no nos prestan atención y no nos aman todos, esto nos inquieta y nos enojamos. Aunque es posible que seamos dignos de ser amados, esto no quiere decir que todo mundo, sin excepción, va a reconocer de inmediato estas maravillosas características en nosotros. Esto nuevamente es parte de nuestra confusión, pensamos : “Caray, es tan obvio que soy maravilloso, todo mundo debería verlo”. O nos vamos al otro extremo, si veo que no todo mundo me pone atención, o me quiere, o me alienta, pienso que algo debe estar mal conmigo y genero una muy baja auto-estima. En cualquiera de los dos casos sufrimos de angustia y agitación mental. Todo esto viene de la confusión de creernos el centro del universo y que todo debiera salir de la forma en que nosotros queremos.

El Buda nos dijo que es posible salir del sufrimiento que esto nos causa mediante ser capaces de deshacernos de la confusión que es la causa que genera esto. ¿Qué nos va a sacar de la confusión?. . . El entendimiento, si logramos entender cómo existimos y cómo existen todos a nuestro alrededor, ya no vamos a estar confusos acerca de esto. Es imposible tener en un mismo instante mental confusión y entendimiento. No sólo son la confusión y la no confusión mutuamente excluyentes sino que el entendimiento es la fuerza opositora total a la confusión. Tenemos confusión y entendimiento en este momento ¿Cuál es más fuerte? ¿Cuál va a ganar? Podemos examinar esto con lógica, veamos nuestra visión confusa de sentirnos el centro del universo ¿Realmente soy el centro del universo? Esto no es sustentable pues si esto fuera cierto sería notado por todos los demás y eso no sucede. Por otro lado si analizamos el entendimiento nos damos cuenta de que no sólo yo no soy el centro del universo sino que tú tampoco lo eres y nadie más lo es, sería confusión si dicho puesto lo desplazaramos a alguien más. El entendimiento nos lleva a comprender que nadie es el centro del universo y por lo tanto no hay nadie más importante que los demás y que no hay nadie que tenga que ser el centro de atención de todo mundo. Entre más y más examinamos esto con lógica, más claramente nos damos cuenta de que tiene sentido y no es solamente verdadero en base a la lógica sino en base a nuestra experiencia de vida, así es como funciona la vida.

El entendimiento puede ser verificado bajo un ojo examinador, precisamente por eso puede reemplazar a la confusión, no solamente de manera temporal o momentánea sino a la larga puede reemplazarlo de manera completa y duradera. Cuando entendemos que nadie es el centro del universo y logramos verificarlo, va a ser totalmente lógico que no todo mundo va a prestarnos atención y va a querernos. No todo mundo le prestó atención al Buda o lo amó, si no sucedió ni en este caso ¿por qué va a suceder tratándose de nosotros?. Así que el resultado de esto es que no sufrimos ni nos desmoronamos si no nos quieren o no nos hacen caso, así es el samsara ¿qué esparábamos?. Por el hecho de no molestarnos por esta situación, tenemos la libertad de permitirnos tratar a cada persona de manera individual, cálida, cercana, haciendo nuestro mejor esfuerzo, entendiendo que no todo mundo nos va a querer y no le vamos a gustar a todo mundo. De esta manera en una forma muy elemental empezamos a tener la convicción de que, efectivamente la liberación y la iluminación son posibles. El trabajar en esa dirección no es una locura.

Los cuatro pensamientos en sentido contrario

Los cuatro pensamientos básicos que orientan nuestra mente hacia el Darma son un paso más para ayudarnos a generar esta convicción interna de que la liberación y la iluminación son posibles. Acabamos de discutir sobre cómo es posible lograr la convicción de que la liberación y la iluminación son alcanzables. Con lo que hemos trabajado hasta este momento es con los tres requisitos para entrar de lleno al Darma: el entendimiento y aceptación de nuestro propio sufrimiento, el verdadero deseo de salir de este sufrimiento y la convicción de que es posible lograrlo. Cuando hablamos de los cuatro pensamientos básicos que orientan nuestra mente hacia el Darma, hablamos de generar un estado mental que de hecho nos va llevar a estos tres requisitos para permitirnos verdaderamente entrar al Darma.

¿Cómo logramos entonces el primer paso que es el reconocer y aceptar que tenemos dificultades y problemas en la vida?. Los cuatro pensamientos básicos son justamente los que nos llevan a este reconocimiento y aceptación. Necesitamos verlos en reversa para valorar el orden y entender la necesidad de cada uno de los pasos. De estos cuatro pensamientos básicos, es precisamente el cuarto, el reconocimiento de los inconvenientes del samsara, el que nos lleva a la total aceptación de las dificultades que experimentamos en la vida. ¿Cuáles son los problemas que enfrentamos en el samsara? El Buda nos dió a lo largo de sus enseñanzas una gran variedad de listas diferentes acerca del sufrimiento, pero una de las más importantes y a la que me quiero referir en este momento es una lista de tres tipos de sufrimiento. Vamos a llamarles los tres tipos de problemas. El primero es el sufrimiento burdo, que se refiere al dolor físico y mental y a la infelicidad. Todos podemos validar la existencia de este dolor por nuestra propia experiencia, no es muy difícil de reconocer. A nadie le gusta sentirse infeliz así que la mayoría de la gente desea deshacerse de esto.

El segundo problema es el problema del cambio y esto se refiere a nuestras experiencias usuales y ordinarias de felicidad que están manchadas de confusión. Son experiencias que cambian, no son duraderas, por ejemplo, comemos y sentimos la felicidad de que nuestro estómago se siente satisfecho, pero esto no dura, un rato después volvemos a tener hambre. ¿Cuál es el problema con esto? En realidad no es el hecho de que la felicidad no dura, esto es sólo la naturaleza de este tipo de felicidad, podríamos tener el entendimiento más profundo y avanzado de la realidad y del vacío y esto no cambiaría el hecho de que este tipo de felicidad no es duradera; podría molestarnos menos por el hecho de que cambie, pero ese no es el punto que queremos enfatizar aquí. ¿Cuál es el verdadero problema con este tipo de sufrimiento? El verdadero problema es el factor de incertidumbre: ¿Cuándo terminará? o ¿Qué sucederá cuando termine? La estamos pasando muy bien con nuestros amigos pero eso va a terminar y dentro de nosotros existe la incertidumbre de ¿qué va a suceder? ¿tendré otro rato agradable? ¿me sentiré cansado? o ¿tendré una experiencia desagradable? Esa incertidumbre es el verdadero problema ya que esta búsqueda de situaciones felices no duraderas, no solamente no resuelve el problema sino que lo agrava porque no resolvemos la sensación de incertidumbre, por más momentos placenteros que tengamos seguiremos teniendo incertidumbre acerca de lo que sigue.

El tercer tipo de problema es el problema que todo lo abarca, este sufrimiento todo permeante es el mero hecho de que nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestras emociones, sirven como base para que se sigan perpetuando los otros tipos de sufrimiento. Por ejemplo, tengo este tipo de cuerpo que necesito cuidar y alimentar y por más que lo alimento, después de un tiempo de haber comido le vuelve a dar hambre y hay que alimentarlo una y otra vez, y así es siempre, ¡qué aburrición! Mis emociones me hacen involucrarme en una relación neurótica de la que salgo herido, vuelvo a entrar en otra relación igual de conflictiva y se vuelve a repetir todo, nuevamente repito los patrones de comportamiento y las situaciones se repiten una y otra vez. Esta persona no resultó el “príncipe azul” o “la princesa caramelo”, pensamos que la siguiente vez sí lo vamos a encontrar y los sentimientos de inseguridad dentro de nosotros siguen apareciendo repetidamente, deseamos de todo corazón encontrar a nuestra media naranja y a medida que esto no sucede como lo esperamos esto va acrecentando nuestros sentimientos de inseguridad y temores y esto va siendo recurrentemente problemático. Esto es de hecho el cuarto pensamiento básico, los inconvenientes del samsara, estamos hablando básicamente de la primera verdad noble.

Ahora bien, ¿cuál es la base para este entendimiento de las desventajas del samsara? Esto viene como resultado del entendimiento del tercer pensamiento básico: nuestros actos y sus consecuencias, la forma en que opera el karma, esto es la causa de los incovenientes del samsara y en este tercer pensamiento básico estamos hablando de la segunda verdad noble, la causa del sufrimiento. ¿De dónde viene el primer tipo de sufrimiento, el dolor del dolor o el sufrimiento burdo? básicamente de llevar a cabo acciones destructivas. Cuando llevamos a cabo acciones destructivas experimentamos como resultado infelicidad y actuamos de maneras destructivas básicamente porque no entendemos la manera en que operan nuestras acciones o porque creemos que nuestras acciones no producen ningún resultado. El segundo problema, es el sufrimiento del cambio, que dijimos que es la incertidumbre, pues aunque tengamos ratos de felicidad nunca sabemos ni cuanto va a durar ni qué viene después. Si entendemos el karma llegaremos a la conclusión de que lo que experimentamos es sumamente complejo. Sin principio alguno hemos venido llevando a cabo acciones tanto destructivas como constructivas pero siempre mezcladas con confusión. Estando confuso, creyendo que soy el centro del universo, puedo ser amable con todo mundo o puedo ser grosero con todos. Puedo ser agradable para que todo mundo me ame, o voy a controlar todo, por sentir el poder, hago todo creyendo que soy el único que hace las cosas de manera correcta y creo que lo hago para beneficiar a todos. Lo que sucede es que a lo largo del tiempo hemos generado millones y millones de potenciales kármicos tanto constructivos como destructivos y cuando experimentamos alguna satisfacción momentánea o temporal esto es el resultado de una acción constructiva, así que eso maduró y se manifiestó pero la felicidad termina, y ahora ¿qué sigue? ¿qué va a madurar ahora? hay millones de potenciales por ahí y no es sencillo saber cual es el siguiente a madurar. Depende de muchísimas cosas, de nuestro estado mental, de nuestro estado físico, de la circunstancias en las que nos encontramos, de aquéllos con los que interactuamos, es algo sumamente complejo. No nos extrañe entonces el que no exista certeza alguna ante lo que va a suceder y que nuestra experiencia en el samsara tenga altas y bajas. Cuando nos damos a la tarea de entender el karma a un nivel suficientemente profundo nos damos cuenta de que este mecanismo del samsara es auto-perpetuante, que es de hecho lo que nos lleva al tercer tipo de problemas, el sufrimiento que todo lo abarca. Esto es lo que abordaremos a mayor profundidad en nuestro seminario de fin de semana al hablar de los doce eslabones de surgimiento dependiente ya que esto nos explica como la confusión y el karma perpetúan el samsara.

Este tercer pensamiento básico nos lleva al entendimiento de cómo sufrimos en el samsara tanto con las experiencias agradables como con las desagradables. ¿Qué es lo que va a permitirnos entender realmente esta incertidumbre? pues es la reflexión acerca de la impermanencia y de la muerte, la duración de nuestra propia vida es justamente algo incierto, este es precisamente el segundo pensamiento que orienta nuestra mente hacia el Darma. Si tomamos seriamente estos dos hechos de la realidad, que la muerte acontece y que todo es impermanente, podemos valorar de una manera mucho más correcta el funcionamiento del karma en el sentido de que todo lo que nos acontece, es el resultado multi-determinado de todas estas cosas y podremos entender esto en un nivel cada vez más refinado.

¿Qué es lo que nos va a hacer reflexionar sobre la muerte? el realmente apreciar y valorar la vida y las oportunidades que tenemos ahora. Cuando seamos capaces de observar nuestra preciada vida humana, cuando la valoremos y la apreciemos de manera cada vez más completa nos va a dar miedo perderla y esto nos llevará a pensar seriamente sobre la muerte. Así que pensar en nuestra preciada vida humana es el primer pensamiento básico que orienta a nuestra vida hacia el Darma.

Resumen

Al recorrer esto en sentido contrario al que usualmente se presenta, nos damos cuenta como cada uno de estos pensamientos viene como conclusión del anterior. También se suele explicar en el otro sentido, del primero al cuarto, y también hay una secuencia totalmente lógica a seguir pero como estoy seguro de que esa ya se la saben quise presentárselos en reversa para que se dieran cuenta que cada una tiene como resultado la anterior.

Usualmente reconocemos nuestra preciada vida humana y en base a esto nos damos cuenta de que no va a durar para siempre y que después de la muerte en futuras vidas lo que sucederá será resultado de la causa y el efecto, de la operación del karma. Aunque podamos renacer en una situación favorable, esto nos acarreará una gran cantidad de problemas así que al darnos cuenta de esto generamos una auténtica renuncia, pues queremos salirnos de este círculo vicioso. Cuando realmente nos queremos salir de esto necesitamos generar la convicción de que sí existe la posibilidad de lograrlo y que el Darma es una dirección segura para ayudarnos en esta empresa y que de hecho es posible alcanzar la liberación de nuestros problemas e incluso la iluminación y esto es lo que nos lleva como conclusión, a tomar una dirección positiva, así como también a generar la bodichita, el dedicar plenamente nuestro corazón hacia la obtención de la iluminación para poder ser capaces de ser de beneficio a todos los demás. Como hemos visto en esta presentación, también es posible entender esta secuencia en reversa.

Para darle una dirección positiva a nuestra vida así como para generar la bodichita, necesitamos tener convicción de que es posible deshacernos por completo tanto de nuestros problemas como de sus causas. Para esto necesitamos entender cuales son las características de la confusión y cómo el entendimiento puede sustituir a la confusión.

Para poder desarrollar la convicción de que es posible deshacernos del sufrimiento y de sus causas, es necesario desarrollar primero el sincero deseo de deshacernos de él, para lo que es indispensable que reconozcamos y aceptemos que sufrimos. Esto es el sufrimiento del samsara, básicamente la incertidumbre y el hecho de que nuestros problemas son continuamente recurrentes. Dicha incertidumbre sobre qué sucederá a continuación proviene del karma, éste es tan complicado que nunca sabemos qué es lo que sigue. Aún en momentos que nos sentimos contentos no tenemos la seguridad de cuánto va a durar este estado de ánimo ni de qué continúa después de esto. Para poder integrar el entendimiento de la incertidumbre en nuestras vidas es necesario que abordemos esto a un nivel burdo: nuestra propia muerte, "yo voy a morir" este es el nivel más burdo del entendimiento de la incertidumbre en nuestras vidas. Es obvio que no nos preocuparía el hecho de la muerte si no tuvieramos cierto aprecio por nuestra vida y temor a perderla

Estos cuatro pensamientos básicos, ya sea que los recorramos en orden progresivo o que los reecorramos en reversa, son realmente escenciales para ayudarnos a mantener la dirección positiva y segura que hemos elegido para guiar nuestras vidas y obtener estabilidad en dicha dirección, para así poder llegar a ser de mayor beneficio a nosotros mismos y los demás.

Preguntas y respuestas

Pregunta: En este problema de la incertidumbre ¿dónde encajan los intereses mundanos? esto de decirnos a nosotros mismos “Si yo tuviera esto, sería totalmente feliz”

Respuesta: Hay que tener cuidado con la respuesta pues si pensamos “Si tan sólo yo alcanzara la iluminación alcanzaría la felicidad completa” es una cosa y si pensamos “Si tan sólo encontrara a la pareja perfecta, este sólo hecho me haría ser feliz eternamente” es otra cosa. Si estamos buscando el deshacernos del sufrimiento de manera permanente, de manera total, por medios como el helado o las relaciones interpersonales o el sexo o cualquiera de estas cosas, estamos condenados al fracaso y a la frustración puesto que jamás lograremos deshacernos del sufrimiento con este tipo de objetos. Sin embargo si somos capaces de reconocer y entender este tipo de sufrimiento del cambio por lo que es, entonces podemos aspirar a este tipo de satisfacción como una meta provisional puesto que si logramos cierto nivel de satisfacción y felicidad pasajeras, como el tener buena salud, buenos amigos, buena relación de pareja, medios adecuados para nuestra subsistencia etc. y lo tomamos como circunstancias más favorables para involucrarnos de lleno en la práctica hacia la liberación y la iluminación, lo podemos ver de una manera muy constructiva. Es por eso que en el lamrim tenemos el nivel inicial, de aspirar a un mejor renacimiento pues si tenemos condiciones favorables de existencia, éstas funcionan como circunstancias conducentes a nuestra práctica hacia la liberación. Así que todo esto se reduce a reconocer el tipo de felicidad que normalmente obtenemos por lo que realmente es. Es importante tener los pies en la tierra, ser realistas.

Conclusiones

Es muy útil trabajar con estos cuatro pensamientos, se les suele llamar preliminares ordinarios y en el mismo sentido que al principio de esta sesión hicimos varios ejercicios para poner a nuestra mente en una actitud adecuada para recibir las enseñanzas, la reflexion sobre estos cuatro pensamientos básicos son preliminares para verdaderamente involucrarnos en la práctica del Darma de una manera bien sustentada, firme y estable.

¿Qué significa entrar en el camino del Darma? podemos describirlo de maneras técnicas pero no entremos en esto. El entrar en el camino es estar convencidos de lo que estamos haciendo, de que queremos hacerlo y poner nuestro corazón en ello. De otra manera, si lo hacemos porque otros también lo hacen, o por entretenimiento, no es algo estable. Para realmente estar metido en esto se requiere un cambio de actitud, implica el generar una cierta forma de ver la vida. Requiere ver con honestidad cual es la situación auténtica de nuestra vida. Observar, aceptar y reconocer que tenemos problemas. Tenemos una vida preciosa, es importante que validemos y valoremos esto, pero no va a durar para siempre y nuestra vida tiene problemas y nuestros problemas vienen básicamente de la generación del karma y esto viene de la confusión. Aunque en nuestra vida experimentamos cierto grado de felicidad, ésta no es suficiente, no es duradera, esta llena de incertidumbre y nunca podemos saber en realidad cuánto va a durar nuestro buen estado de ánimo así que no es suficiente el sólo estar contentos parte del tiempo. Es como esta persona que se da cuenta de que es emocionalmente inestable y que tiende a echar a perder su relación con otra persona después de un tiempo, pero que la parte inicial de la relación le parece lo suficientemente atractiva como para comenzar relaciones aún a sabiendas de que las va a echar a perder eventualmente y entonces sale de esta relación y comienza otra y así sucesivamente hasta que llega el momento en que se cansa de esto y decide realmente cambiar y se convence de que es posible. Pensando en este ejemplo, basados entonces en esta convicción es que nos lanzamos a trabajar en la dirección de esta meta, con una actitud realista de estar dispuestos a trabajar e intentar cierto grado de felicidad mundana porque esto nos va a servir de plataforma para seguir adelante pero entendiendo que esto tendrá sus altas y sus bajas. Por ejemplo, en lugar de estar en la eterna búsqueda del “príncipe azul” o de la “ princesa caramelo” cambiando de pareja una y otra vez porque no encontramos a la persona ideal, finalmente podemos comprometernos con una relación, intentando trabajar seriamente en ella, sabiendo que no va a ser perfecta, que va a haber dificultades, altas y bajas, pero esto nos da un fundamento para verdaderamente estabilizarnos y trabajar en una dirección mejor cimentada. 

Lo mismo sucede en términos de dinero, buscamos tener más y más dinero y al alcanzar la meta que nos pusimos nos damos cuenta de que no es suficiente, es el mismo juego de buscar a la “media naranja” es algo que no tiene fin. Definitivamente necesitamos cierta base financiera para poder vivir adecuadamente e incluso invertir parte de nuestro tiempo en la práctica, y también necesitamos afecto en nuestra vida para sentirnos bien e impulsados, esto no lo podemos negar, pero cuando logramos un nivel suficiente de satisfactores básicos, financiera y emocionalmente, tenemos entonces una buena base para poder dedicarnos a nuestra vida espiritual y entonces darle tiempo y energía a nuestro avance en el camino. Una relación con una pareja nunca va a ser perfecta, la cantidad de dinero que tengamos en el banco jamás va a ser perfecta, la cantidad de comodidades que tengamos en nuestra casa jamás va a ser perfecta, así que trabajar para que estas cosas sean perfectas es como darnos de topes contra la pared puesto que esto representa precisamente el sufrimiento del cambio, el sufrimiento de la transformación, el sufrimiento de la felicidad ordinaria. La idea es ser capaces de utilizar el nivel de imperfección de estos satisfactores, siempre y cuando estén a un nivel funcional, para conseguir algo que realmente podamos obtener, o sea eliminar nuestra confusión y sus causas, esto es realmente de lo que se trata. De esta manera podemos ser felices y ayudar a los demás a ser felices. Si estamos totalmente involucrados en tener más y más dinero o en divorciarnos de nuestra pareja actual para conseguir otra, estamos generando gran cantidad de enojo en este proceso, hay que pensar ¿qué es lo que realmente me va a ayudar a la larga, el conseguir otra pareja o el deshacerme de mi enojo? ¿qué es lo que me va a conducir por el sendero a la liberación? ¿de qué manera voy a ser más útil a los demás? Desde luego hay ocasiones en que es necesario terminar una relación cuando no sirve de sustento para las cuestiones más profundas de nuesta vida pero si no es así, no hay que tratar de hacerla perfecta, porque ya tenemos la batalla perdida antes de comenzar. Como ven esto es una cuestión de perspectiva.

Dedicatoria

Vamos a terminar la sesión de esta noche con una dedicatoria, pensamos que cualquier entendimiento que hayamos logrado obtener hoy pueda profundizar en nosotros más y más para que poco a poco vaya dejando una verdadera impresión en nosotros y que se agregue esto a todos nuestos potenciales positivos para que poco a poco y cada vez más en nuestra vida vayamos viendo las situaciónes en términos de estos cuatro pensamientos básicos que hemos estado discutiendo esta noche, para que poco a poco vayamos obteniendo mayor estabilidad en esta dirección segura en nuestra vida, para que poco a poco nos podamos ir acercando a la liberación y eventualmente a la iluminación en beneficio de todos.