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Visión general de los doce eslabones de surgimiento dependiente

Sesión tres: falta de darse cuenta, karma, renacimiento y desarrollo en un útero

Alexander Berzin
Riga, Latvia, July 2008
Traducido por Rouget Laconte Chamier Rodas

Estábamos hablando sobre el primer eslabón en esta cadena de surgimiento dependiente y vimos que es el eslabón de la falta de darse cuenta, que tiene que ver con la falta de darse cuenta de cómo existen las personas, tanto nosotros mismos como los demás, y necesitamos poner el principal énfasis primero en términos de nosotros mismos. Vimos que existen dos niveles de esta falta de darse cuenta: el nivel basado en la doctrina y el nivel que surge automáticamente. Y discutimos la falta de darse cuenta basada en la doctrina y las emociones perturbadoras que se derivan de ella.

Falta de darse cuenta que surge automáticamente

La falta de darse cuenta que surge automáticamente, o confusión, o ignorancia, o como sea que deseemos traducirlo, es algo que nadie tiene que enseñarnos. Todos la tenemos en cada vida. También los animales la tienen, o debería decir, nosotros también la tenemos cuando estamos en un renacimiento animal. Y se refiere a la idea equivocada de que existimos como personas conocibles autosuficientemente, ese es el término técnico; en otras palabras, que pueden ser conocidas enteramente por sí mismas, sin conocer simultáneamente nada más.

Así que tenemos esta [falta de darse cuenta que surge automáticamente]. Si tenemos también la falta de darse cuenta basada en la doctrina, creemos que existe un yo monolítico, inafectado, independientemente existente, que puede ser conocido por sí mismo, o aún si nos damos cuenta que esto no se refiere a nada real, o aún si nos damos cuenta de que el “yo” es solamente algo que es etiquetado o imputado sobre una corriente siempre cambiante de continuidad de los agregados, aún así podemos malinterpretar que puede conocerse a sí mismo.

Así que ¿qué significa esto realmente? Podría significar, por ejemplo, que cuando nos vemos a nosotros mismos en el espejo pensamos: “ese soy yo”. No pensamos: “hay un cuerpo y sobre la base de ese cuerpo me veo ‘yo’”. Pensamos “sólo me estoy viendo a ”, por sí mismo. O, esto se vuelve muy divertido, nos vemos a nosotros mismos en el espejo, pensamos que nos vemos a nosotros mismos en el espejo y entonces decimos: “bueno, ese no soy yo”, como si nos viéramos más viejos o con peso extra o algo así: “¡bueno, ese no soy yo!”. Pensamos en un yo que puede conocerse separado de esa imagen en el espejo o del número en la báscula del baño.

Esta creencia en un yo que puede conocerse a sí mismo en forma autosuficiente se manifiesta en muchas situaciones diferentes. Una de las más comunes es: “quiero que me quieras por , no por mi cuerpo, no por mi intelecto, no por mi riqueza, no por mis posesiones, solamente quiéreme a ”, como si existiera un yo que pudiera amarse separado de todas esas cosas. ¿Existe un yo que pueda ser amado en forma separada de todas esas cosas, solamente por sí mismo? O “quiero que me respetes” o “quiero que me prestes atención”. No pensamos “quiero que le prestes atención a mi voz, a una voz, o a lo que estoy haciendo, y sobre la base de eso ‘estás prestándome atención a ”.

No pensamos eso ¿verdad? Automáticamente se siente como “préstame atención a mí”, conocible de forma autosuficiente. Y esto conduce a toda clase de perspectivas extrañas como: “Necesito ir a la India para encontrarme a mí mismo”. ¿Qué es eso? O “soy un artista creativo, necesito expresarme a mí mismo”. O estábamos borrachos anoche, dijimos e hicimos toda clase de disparates y luego decimos: “Bueno, no era yo mismo anoche”. ¿Quiénes éramos? Y entonces tenemos toda clase de pensamientos duales también: “me regalaré un helado hoy”, “me forzaré a levantarme”, como si hubiera dos personas.

Por supuesto, también tenemos la misma visión falsa sobre otras personas. Pensamos “conozco a Helmut”. ¿Qué es lo que conozco? ¿Puedo conocer a Helmut separado de conocer cómo luce o el sonido de su voz? O “veo a Helmut”. ¿Qué estoy viendo? No puedo ver a Helmut separado de ver un cuerpo. O “estoy hablando con Helmut por teléfono”. ¿Qué es eso? Si piensan en ello, en realidad es muy raro. “Helmut está al teléfono”. Bueno, es una voz; ni siquiera es una voz, es una vibración de alguna membrana estimulada por cierta corriente eléctrica y etiquetamos eso como “Helmut”, pero no pensamos eso, pensamos: “estoy hablando con Helmut”.

Es increíble cómo es que llega a nuestro teléfono móvil, pero en todo caso, “Helmut está al teléfono”. ¿Qué?

Pregunta: [inaudible]

Alex: La pregunta es: ¿el idioma tibetano es diferente en este sentido?

No, realmente no. Quiero decir, existen muchas expresiones que son absolutamente imposibles de traducir al tibetano, y si lo hacemos literalmente no tendrían sentido, como en “quiero conocerme a mí mismo, así que voy a ir a un retiro a encontrarme a mí mismo”, “esas personas están fuera de contacto con ellas mismas, fuera de contacto con su cuerpo”. Este tipo de cosas son absolutamente imposibles de explicar o decir en tibetano. Pero en tibetano podrías decir: “veo a Boris”. Tampoco puedo imaginar cómo decir en tibetano: “quiero expresarme a mí mismo en esta pieza de arte, o expresarme a mí mismo en esta pieza de literatura”. No sé cómo se diría eso. Es muy extraño.

De cualquier forma, así pensamos y, como dije, me parece que uno de los ejemplos más comunes para nosotros como occidentales es el de “quiero que me quieras por mí mismo. Solamente ámame a ”. “Quiero alguien que me ame, alguien que me preste atención”. Y por supuesto, basados en esta idea equivocada de un yo que podría ser amado enteramente por sí mismo obtenemos toda clase de emociones perturbadoras: “tú no me quieres” y nos enfadamos, apegamos, codiciamos, deseamos, sentimos celos y toda esa clase de cosas. Esto surge automáticamente; nadie ha tenido que enseñárnoslo.

Incluso cuando actuamos constructivamente, cuando ayudamos a otros o hacemos cosas buenas para otros, podría estar basado en la idea equivocada del yo que puede conocerse a sí mismo de forma autosuficiente: “Estoy haciendo esto, así que me querrás” o “…para sentirme útil”, como si existiera un yo que pudiera conocerse de forma separada, que pudiera ser útil. Quiero decir, ¿qué es útil? El cuerpo es útil, las manos son útiles, la mente es útil, sobre la base de eso existe un “yo”, pero ciertamente no pensamos eso.

Esto es algo que tenemos que entender, que este tipo de yo, el yo falso, no existe en absoluto, no se refiere a nada real. Como analizamos esta mañana, existimos convencionalmente como “yo”, “estoy hablando”, “estoy sentado”, etc. No es que sea alguien más, sino que el “yo” es meramente a lo que la palabra “yo” se refiere sobre la base de este flujo siempre cambiante de continuidad de cuerpo, mente, etc., es decir, los agregados.

Ahora, aún si comprendemos que la persona o “yo”, o el individuo, el ser, como lo quieran llamar, no puede ser conocido por sí mismo, tiene que ser conocido también mientras se conoce su base de imputación, como un cuerpo o una mente o una personalidad o lo que sea; aún si comprendemos que el “yo” tiene que ser conocido de esa forma, existe otra idea sutil equivocada que es aseverada solamente por las escuelas teóricas más sofisticadas del budismo.

Es la idea equivocada de que aunque el “yo” es solamente lo que puede ser etiquetado, lo que puede ser imputado sobre la base de esos agregados, sin embargo, debe haber algún rasgo característico o marca, una característica individual definitoria del lado de la base, en otras palabras, del lado de los agregados, que permiten un etiquetado correcto. En otras palabras, “debe existir algo dentro que “me hace a mí” ser yo, no tú; algo especial que “me hace a mí” ser yo, y que me hace un individuo”.

Es algo así como un código de barras o algún código genético que está dentro, que cuando lo etiquetan con un escáner o algo parecido – ¡boom! – aparece el precio o algo así. “Existe alguna cosa individual dentro de mí que me hace especial, que me hace ser un individuo”. Así que eso es más sutil y también es falso. Esto es muy interesante. ¿Cómo es que cuando veo este cuerpo…acaso estoy escaneando un código de barras de su lado? Y entonces la respuesta salta en mi cabeza: “Es Helmut”, ¿así es como sé que es Helmut? ¿Cómo funciona?

El budismo, en el nivel más sofisticado dice: “no existe nada que se pueda encontrar del lado del objeto que lo haga ser lo que es; es puramente en términos de convención”. No podemos establecer que este es Helmut por nada que se pueda encontrar del lado de la base, este cuerpo o mente o lo que sea. Solamente podemos establecer que es Helmut por el hecho de que existe el nombre “Helmut” y está etiquetado sobre esto y otras personas están de acuerdo.

¿Qué es lo que hace que un objeto sea un objeto cognitivo? ¿Tiene algún tipo de línea alrededor que lo separe del aire y cosas así, y entonces adentro de esa línea está el cuerpo y está Helmut? ¿El exterior de la línea no lo es? No, no existe ninguna línea. Si ustedes vieran realmente en un microscopio de electrones, es muy difícil encontrar un límite entre los átomos del cuerpo y los átomos del aire, los campos de energía, etc. Eso está establecido por la mente. ¿Aún así hay un cuerpo aquí? ¿Hay una persona? Bueno, sí, convencionalmente sí. Todos estarían de acuerdo.

Basados en no darnos cuenta de ésto surgen emociones perturbadoras, porque no parece así, no se siente así, se siente como si existiera algo especial en mí y algo especial en ti que te hace maravilloso u horrible. Entonces, nuevamente, muchas emociones perturbadores surgen sobre la base de eso: “Quiero éste. Quiero que me quieras, no aquél. No importa si los demás lo hacen; quiero que me quieras”. “Yo soy especial. Hay algo especial acerca de ”, y “este trabajo es tan opresivo, no puedo ser yo en este trabajo”. Este tipo de cosas por las cuales nos enojamos y nos frustramos.

Eslabón dos: variables que afectan

Sobre la base de esta falta de darse cuenta obtenemos emociones perturbadoras, y motivados por estas emociones perturbadoras, obtenemos toda clase de impulsos; éstos son karma, el siguiente eslabón, el cual es llamado “variables que afectan”. El karma se refiere a los impulsos que surgen para hacer algo, ya sea destructivo o constructivo, basados en esta falta de darse cuenta.

Si analizamos más cuidadosamente, lo que surge primero es una sensación basada en la codicia, digamos, “tengo ganas de comerme un chocolate”; basada en un deseo, básicamente. Eso no es karma, que solamente tengamos ganas de comer un poco de chocolate no tiene que conducir a ningún lado ¿o sí? No tiene que conducir necesariamente a ninguna acción posterior. Pero entonces el karma es lo que viene después de esto, lo cual es el impulso. Es el inicio del movimiento de energía para realmente ir al refrigerador; es lo que realmente nos conduce al refrigerador. Así que es más que simplemente tener ganas de comer chocolate. Y entonces realmente vamos y nos atiborramos de chocolate, aunque estemos a dieta o algo así.

Existen varias descripciones, varios esquemas para analizar el karma. Solamente estoy proporcionando el más simple, pero el mismo describe una situación como: “Tengo ganas de gritarle a alguien porque me están ignorando. ¿Por qué no me están prestando atención?”. Y entonces se presenta ese impulso que nos conduce a realmente gritar. En inglés existe una expresión muy extraña: “¡Podría matarte! ¡Tengo ganas de matarte!”. Bueno, eso no significa que exista el impulso real de ir por el arma y realmente disparar.

Así que hay una gran diferencia entre tener ganas de hacer algo y el impulso real con el que lo hacemos. Y es lo mismo con: “Tengo ganas de besarte”. Eso no significa realmente un impulso de energía de “voy a ir hacia allá a besarte”. Caminamos por la calle; vemos a muchas personas bellas, por lo que sea que nos sintamos atraídos. Podríamos tener ganas de ir y abrazar a una persona e incluso más, pero eso no quiere decir que esa energía surja y que realmente lo hagamos ¿verdad?

En cualquier caso, esto está involucrado con la conducta constructiva, la conducta destructiva, toda la conducta kármica. Y después de que la acción finaliza va a dejar una tendencia de repetir la acción y la tendencia de involucrarnos en situaciones en las que alguien nos haga algo similar a nosotros. O, más relevante realmente para toda esta discusión sobre los doce eslabones, nos dejará una tendencia a sentir infelicidad por la conducta kármica destructiva o sentir felicidad mundana ordinaria por la conducta kármica constructiva. Así que existe una tendencia para ello que puede madurar en cualquier momento. Estas son las variables que afectan.

“Tendencias” es la palabra que usualmente se traduce como “semillas kármicas”, pero no deberíamos pensar en eso en términos de algún objeto físico. No es un objeto físico, como una semilla. Es una tendencia; es más abstracto. Después de todo, ¿qué es una tendencia? Existen muchas instancias de un tipo similar de experiencia, como estar infeliz hoy, mañana, este momento, aquél momento, estar deprimidos. Sobre la base de eso diríamos: “Bueno, esta persona tiene una tendencia a deprimirse, a ser infeliz”. Esa es una tendencia. Es como lo que hablábamos anteriormente: algo que es etiquetado sobre una continuidad de cosas similares.

Ese es el segundo eslabón, variables que afectan; afecta cómo vamos a experimentar las cosas y es una variable, cambia.

Eslabón tres: conciencia cargada causal y resultante

Si una tendencia es algo meramente etiquetado sobre experiencias similares diferentes, ¿cuál es la base de eso? Por supuesto, la base de eso es la mente, la conciencia. La conciencia es el instrumento a través del cual experimentamos cosas. Como el instrumento a través del cual experimentamos las cosas, subyace todos los momentos de nuestra vida. Y podemos hablar de ella en términos de (dependiendo del sistema filosófico dentro del budismo) la conciencia mental, la conciencia almacén, incluso podemos hablar de ella en términos de la mente de luz clara.

No importa; algún nivel de la mente será la base sobre la cual estas [tendencias] son imputadas, no solamente “proyectadas”. “Proyectadas”, como dije, implica que es completamente falso. Convencionalmente existen estas tendencias, no es solamente algo que es fabricado e inventado. Es solamente etiquetando que podemos reconocer patrones; podemos ver cómo encajan las cosas, es muy necesario. Así es como opera la mente.

Es como cuando tenemos la tendencia de beber mucho alcohol; si podemos reconocer esa tendencia, esto nos ayuda a identificar qué tipo de problema podríamos tener y en qué necesitamos trabajar. Así que no hay nada de malo en eso, es de utilidad. El problema, por supuesto, es cuando hacemos algo sólido de estos patrones o estas etiquetas y nos identificamos con ellas y pensamos que son inmutables, no afectadas por nada, eternas, sólidas. Y entonces, por supuesto, se vuelve muy difícil cambiar: “soy una persona deprimida”, “soy una persona irritable, así que cuídate”. “Tienes que aprender a vivir conmigo, porque así es como soy”. Así somos, ¿no es cierto? Pensamos: “soy alguien que necesita mucho afecto” y demás. “En nuestra relación no estás demostrándome el afecto suficiente. ¿No te das cuenta que esa es la clase de persona que soy? Necesito eso”. Así que es posible que exista una tendencia a actuar así, pero esa no es nuestra verdadera identidad para siempre, fija, inafectada por nada. Pero cuando creemos eso, obviamente obtenemos muchas emociones perturbadoras.

Así que tenemos este tercer eslabón, el eslabón de la conciencia, el cual es la base para llevar estas tendencias kármicas. Esta conciencia es una continuidad; podríamos llamarla “conciencia cargada” porque está cargada con estas tendencias, y existen dos fases de ella: la fase causal y la fase resultante. La fase causal es en una vida y tiene varias tendencias kármicas imputadas o etiquetadas sobre ella. Y existe la conciencia cargada resultante, que es en un próximo renacimiento. Estas tendencias pueden ser etiquetadas o imputadas en ambas fases de la conciencia.

Podemos ver que existen ciertas tendencias en ejemplos de dos vidas de una persona, tendencias que se repiten, que se encuentran en una vida y también en la otra. Para la mayoría de nosotros es muy difícil realmente obtener alguna evidencia al respecto, pero hay algunos tulkus tibetanos, lamas reencarnados, como mi propio maestro [Serkong Rinpoche]. Lo conocí muy bien en su vida anterior, lo conozco muy, muy bien en esta vida, su siguiente renacimiento; y existen muchas tendencias que uno puede ver que son continuidades de su vida previa.

Lo vemos también en los niños pequeños, aún infantes, que poseen ciertas tendencias. Hay algunos que lloran todo el tiempo y están muy enojados y otros que son muy callados y plácidos. Podemos verlo incluso entre los pollos, entre animales: tienen diferentes personalidades. Estas son tendencias que llevan de sus vidas pasadas.

Eslabón cuatro: facultades mentales nombrables con o sin forma burda

Cuando hablamos de una próxima vida contamos con el tercer eslabón en su fase resultante, la conciencia cargada; después de eso, los siguientes eslabones son la secuencia de cómo se desarrolla un feto dentro del útero, si vamos a nacer como humano o como animal. Así tenemos el cuarto eslabón, facultades mentales nombrables con o sin forma burda.

Esto se refiere al desarrollo de los agregados. Existen cinco agregados y no los daré en su orden tradicional, pero existe la conciencia, que es lo que se da cuenta de la naturaleza esencial de las cosas. Pero en este punto no está diferenciada todavía en los diferentes tipos de conciencia sensorial, solamente en general: conciencia mental, básicamente.

Luego existen los diferentes objetos; el agregado de la forma incluye no solamente el cuerpo, sino también los diversos objetos sensoriales de los que uno se da cuenta. Bueno, en el primer momento de la próxima vida todavía no nos damos cuenta de varios objetos, no tenemos los aparatos para eso, pero dice “con o sin forma burda”, lo cual se refiere a una base física para la conciencia.

Y existe el agregado de la distinción, que algunas veces es llamado “reconocimiento”, el cual es solamente la habilidad para distinguir una cosa de otra, como la luz de la oscuridad. No está necesariamente asociado con palabras, nombres, conceptos ni nada parecido. Pero en esta etapa el feto o el embrión o como sea que sea quieran llamarlo, no está lo suficientemente desarrollado aún para ser capaz de hacer eso.

Y existe el agregado de la sensación, el cual se refiere a una sola cosa: sentir un nivel de felicidad o infelicidad, en algún lugar de ese espectro. A todo esto es a lo que se refiere. Y nuevamente, aún no estamos en una etapa lo suficientemente desarrollada como para ser capaces de experimentar felicidad o infelicidad.

Luego está el agregado de otras variables que afectan, el cual es todo lo demás que cambia, todas las emociones, la concentración, la atención y todas esas cosas que realmente aún no están desarrolladas en esta etapa.

Así, en un principio se le llama facultades mentales nombrables: podemos dar el nombre, existe el potencial para todo esto, pero aún no están operando.

Ahora, dice con o sin forma burda; esto se refiere a los tres planos de existencia descritos en las enseñanzas budistas: el plano de los objetos sensoriales deseables, el plano de las formas etéreas y el plano de los seres sin forma. Así que la forma burda sería un tipo de cuerpo de elementos burdos, este plano de los objetos sensoriales deseables, o también podrían ser formas sutiles etéreas, como en el plano de las formas etéreas. “Con forma burda” es con elementos burdos o con elementos sutiles, y “sin forma” es el plano de los de los seres sin forma, en el cual el cuerpo es solamente la energía más sutil que sostiene la mente de luz clara. Eso es todo; no está asociado con ninguno de los elementos burdos o sutiles.

Esto se vuelve un problema muy interesante y un punto en el que podríamos tener mucha confusión, no es tan fácil: “bueno, ¿cuál es la relación entre la mente y el cuerpo?”. Digamos que si vamos a nacer como humanos, tenemos los elementos del esperma y óvulo de los padres, ¿y acaso la conciencia va adentro? Entonces tenemos toda la idea del atman que vive dentro de la casa de estos elementos y luego los utiliza. No es así. ¿Así que cuál es la relación? ¿Qué está ocurriendo aquí?

¿O está de alguna manera contactándolo y poseyéndolo ahora, como cuando se compra una vaca? ¿O es como una de esas grúas (una de esas grandes bocas de metal que bajan y recogen la tierra y la mueven a alguna parte)? ¿La conciencia es algo así? ¿Con una gran tenaza o una enorme boca que agarra y luego se engancha en el esperma y en el óvulo y va a viajar sobre ellos? ¿O qué? Y el esperma y el óvulo ¿solamente salen de nuestra mente? Bueno, no creo que nuestros padres piensen eso, ¿o sí? Así que no es un problema muy fácil de entender.

Si vemos las enseñanzas, dicen que la conciencia, la mente, es actividad mental. No hablan de una cosa. No hablan de un objeto que hace el pensar y que hace el ver. Es la actividad misma y es individual y subjetiva. No es que exista “una gran mente” a la que estamos conectados. Y si hablamos de actividad mental, debe haber alguna clase de base física para ella. Si vemos solamente el nivel más sutil, el nivel de la mente de luz clara, diríamos que esa es la mente más sutil y que existe la energía más sutil o el viento más sutil, el cual decimos que lo “soporta”. ¿Pero qué significa eso realmente?

La explicación simple de eso es que el viento más sutil es como el caballo ciego y la conciencia es como la persona sin piernas sentada en el caballo, pero que tiene ojos y puede dirigirlo. Sin embargo, ésa es una manera bastante ingenua de explicarlo, como primer nivel de introducción a esta idea. No son dos cosas totalmente separadas que están pegadas una a la otra. Estamos viendo una cosa, un fenómeno, un paquete, y podría ser descrito de dos formas diferentes.

Podríamos describirlo desde el punto de vista de la actividad mental, podríamos describirlo desde el punto de vista de la energía de la actividad mental, pero no existen separadamente. La actividad no existe separadamente de la energía de la actividad. La energía de la actividad no existe separadamente de la actividad. Así, en el reino de la no forma, todo lo que se tiene en términos de cuerpo es esta energía más sutil. Es una base física para ello, realmente es la actividad mental desde un punto de vista físico.

Ahora la pregunta es: ¿qué ocurre en términos de una base física más burda para esta energía? Y como he dicho, esto se vuelve muy difícil porque parece como si este paquete de la mente y la energía más sutiles etiquetadas sobre el “yo” convencional, con todas las diferentes tendencias kármicas y demás etiquetadas sobre él, en un sentido activa o se coloca en la parte superior de los elementos burdos, digamos un esperma y un óvulo, y los afecta y demás. ¿Pero está manipulando los elementos del cuerpo?

Esto conduce a todo el asunto de “¿está separado?, y “¿qué es separable aquí?”. Bueno, ¿qué se identifica como la visión incorrecta? La visión incorrecta es que existe un yo que activa todo esto completamente por sí mismo. El budismo dice que no existe tal cosa como un yo por sí mismo. Existe una base para que sea etiquetado, así que el “yo” es etiquetado sobre la continuidad de esta mente y energía más sutiles. Y ese “yo” también puede ser etiquetado en la combinación, porque después de todo está etiquetado no solamente sobre la conciencia, sino sobre los cinco agregados, así como sobre las otras facultades mentales: distinción, sensación y así sucesivamente.

De la misma manera, está etiquetado sobre la continuidad de los elementos más burdos con los que la energía más sutil está asociada. En otras palabras, se obtiene una base más grande para etiquetar el “yo”. Todas las células del cuerpo, todos los elementos están cambiando todo el tiempo. No poseemos ninguna célula en nuestro cuerpo ahora que somos adultos que sea la misma que cuando éramos un bebé. Todo ha cambiado. Pero existe una continuidad y el “yo” está etiquetado sobre eso. Y no existe un código de barras del lado de ese cuerpo que haya provisto la continuidad que le permitiría ser siempre el mismo yo, solamente ha seguido la causa y el efecto.

Verán, el problema aquí, y esto es difícil de expresar, la confusión yace en lo que mencioné antes, que es confundir la mente de luz clara o el paquete de la mente de luz clara y la energía más sutil con el atman hindú. Si llamamos a eso yo, lo cual es básicamente identificar lo que está siendo etiquetado con la base de etiquetado; si cometemos ese error entonces caemos en el extremo hindú de que esto es lo que está activando o se está apoyando en los elementos burdos.

Permítanme intentar encontrar una analogía para esto. Tal vez no sea una analogía tan precisa, pero quizá sea un poco de ayuda. Con frecuencia utilizo el ejemplo de una película: tenemos una cinta, una película, como Lo que el viento se llevó. “Lo que el viento se llevó” es un nombre, es un título y está etiquetado sobre una secuencia de escenas, y las escenas también pueden estar contenidas en una película o en un artefacto digital, así que también hay una base física, pero está etiquetada sobre toda esa continuidad, sobre toda la secuencia de la película.

Bien, así que tenemos la película, tenemos cierta base física de la película, y tenemos el título. No es que en cada escena de la película haya un pequeño código de barras que dice “Lo que el viento se llevó”, o un sellito. Así que ¿qué es Lo que el viento se llevó? No es la base, no podemos ver todos los momentos de la cinta simultáneamente, ¿o sí? No podemos, obviamente. Y no es el rollo de toda la película que está en el piso. Lo que está siendo etiquetado aquí, “Lo que el viento se llevó”, no es la base, es a lo que el título se refiere en términos de esta base.

En nuestra analogía, la película que es visible y su información digital o su información fílmica, eso sería como la mente de luz clara y la energía más sutil. Y el “yo” sería como “Lo que el viento se llevó”, lo que está etiquetado sobre eso. Pero la película debe ser reproducida en algo, así que podría ser reproducida en una pantalla de cine, en un televisor, en una computadora; puede ser reproducida en muchas bases físicas más burdas. Eso sería como la forma burda de un cuerpo, los elementos.

Quizá en este ejemplo la información digital es más análoga a las tendencias, no lo sé. Es solamente una analogía, así que no es exacta. Pero lo que ven, el contenido real de la película, y alguna clase de base física sutil de ella, digamos luz o alguna cosa similar, es el nivel sutil. Existe siempre lo que es etiquetado como “Lo que el viento se llevó”, indistintamente de qué se está reproduciendo. Y entonces esto podría reproducirse en cualquier pantalla física. En un sentido, lo que veríamos y alguna clase de portador físico de ella, la luz o información o lo que sea, esa es la cosa más sutil, que siempre está ahí, eso es continuidad, y el “yo” está etiquetado sobre eso.

Pero eso no es el “yo”. Entonces ¿qué es lo que se reproduce en la pantalla? Pensamos que es “Lo que el viento se llevó”, pero realmente es la información con alguna cosa física que se está proyectando en la pantalla, etiquetada como “Lo que el viento se llevó”. ¿Siguen la analogía, más o menos? Se me está ocurriendo ahora, no había pensado realmente en esto antes. Entonces ahora la película “yo” está siendo reproducida sobre la base de este cuerpo y en la siguiente vida la película “yo” se reproducirá de nuevo sobre la base de otro cuerpo, justo como “Lo que el viento se llevó” está siendo mostrada ahora en esta pantalla y en esta computadora y en este cine, etc.

Pero no es un yo por sí mismo que se está reproduciendo sobre la base de este cuerpo. Esa es la falacia hindú, que existe un yo sólido semejante. No es así. Es el “yo” que es etiquetado sobre la mente más sutil y el viento y una película que entonces está asociado con los agregados más burdos, en este caso provenir del esperma y el óvulo de los padres, como la pantalla en el cine.

Pregunta: [inaudible]

Alex: La pregunta fue: “¿es el mismo contenido [cada vez]?”.

Es una continuidad. Estamos hablando de un “Lo que el viento se llevó” que no tiene principio ni final, como una telenovela que tiene un número incontable de episodios, que continúa para siempre, y es un episodio a la vez en una pantalla diferente, eso es más análogo, “El intrépido y la hermosa” o lo que sea, la telenovela con la que estén familiarizados, sus interminables episodios, sin principio, episodios infinitos del “yo”.

Pero no, “¡Ah, YO! “YO”, protagonizada por: ¡YO! Y ahí estoy yo”. Déjenme controlarme para no ponerme tonto, pero eso no es tan tonto: este es el “yo” convencional, pero pensamos que esta es la película “YO” estelarizada por el yo especial, “soy la gran estrella y todos deberían verme”, y entonces conseguimos los índices de audiencia: “¿cuántas personas me vieron hoy?”.

Traductor: ...y dieron crítica positiva.

Alex: Correcto, y dieron crítica positiva. Se dice que si pensamos que existe este yo sólido, está ahí todo el tiempo. Y no es así. Es solamente lo que puede ser etiquetado en términos de la continuidad.

Entonces, este es el eslabón cuatro, facultades mentales nombrables con o sin la forma burda – el principio del feto.

Eslabón cinco: estimuladores de la cognición

El siguiente eslabón es el número cinco, los estimuladores de la cognición. Esto se refiere a, cuando se tiene suficiente desarrollo en el agregado de la forma cuando se es un feto, desarrollo en los elementos, se comienzan a distinguir los diversos sensores cognitivos, en otras palabras, las células que serán capaces de percibir lo visible, las que serán capaces de percibir sonidos, las que serán capaces de percibir sensaciones físicas, etc. Originalmente no están diferenciadas unas de otras, no están lo suficientemente desarrolladas; pero en esta etapa están diferenciadas unas de otras y también existe la información de los diferentes sentidos. Estos son los llamados “estimuladores de la cognición”. Eso es lo que está ocurriendo en este punto.

Eslabón seis: darse cuenta que contacta

Luego el siguiente eslabón, el siguiente paso en el desarrollo del feto, es llamado “darse cuenta que contacta”. Esto es con frecuencia traducido solamente como “contacto” por lo que muchos de ustedes piensan incorrectamente que se refiere a un acto físico de contacto. No lo es. Este es un factor mental; es una forma de darse cuenta de algo.

Así que en el paso anterior, las bases físicas para los diversos sentidos están diferenciadas unas de otras, aún si es solamente en una forma muy primitiva. Y ahora, cuando existen los diferentes tipos de conciencia sensorial, digamos en el útero, si hablamos de un humano, entonces existe el darse cuenta de cierto tipo de objetos sensoriales como placenteros, desagradables o neutros, así que involucra, en un sentido, una forma de considerar.

Este es un factor mental que es muy difícil de comprender, muy difícil realmente. Pero pensando al respecto, al menos esta es mi comprensión de él hasta el momento; si hablamos de él, no en el útero, sino en cómo funciona también fuera del útero: vemos a alguien y el ver a esa persona, el darse cuenta cuando contacta: “veo a un cierto tipo de persona luciendo de un cierto modo; y el darse cuenta que la está contactando es placentero”. Estamos hablando de la experiencia de placer o displacer.

Literalmente, las palabras que se utilizan en tibetano para ello son que “viene a la mente” o que “no viene a la mente”, así que viene a la mente muy fácilmente, muy placenteramente o no viene a la mente. Es muy placentero ver a alguien que luce de esta forma y no es tan placentero ver a alguien que luce de aquella forma, lo cual proviene básicamente del hábito, ¿verdad? Es una forma de -no literalmente, porque ellos utilizan la palabra “experimentar otra cosa”- pero es una forma de percibir algo como placentero, desagradable o neutro. Ese es el darse cuenta que contacta.

Eslabón siete: sentir un nivel de felicidad

El siguiente eslabón, sentir un nivel de felicidad, es la respuesta al darse cuenta que contacta. Como dije, el darse cuenta que contacta parece tener que estar asociado con la forma en la que consideramos: “considero esto agradable”, “considero esto desagradable”. Sentir un nivel de felicidad o infelicidad es: “en respuesta a eso, me siento feliz o infeliz”. No es tan fácil realmente distinguir la diferencia.

De nuevo, como Serkong Rinpoche siempre decía: “regresa a las palabras”, las palabras reales, y la expresión que utilizaba era: “Puedes ordeñar”, como ordeñar una vaca, “ordeña el significado de las palabras”. Bien: “placentero”, “desagradable”, literalmente, “viene a la mente” o “no viene a la mente”. Entonces el objeto, digamos que lo que nosotros consideramos un rostro bonito, bueno, eso es etiquetado mental, por supuesto, basado en hábitos, gustos personales, desagrados, etc. provenientes de hábitos previos, de tal forma que lo consideramos como placentero.

Verán, queremos utilizar en este contexto la palabra “experiencia” y “sentir”. Una experiencia está realmente con el sentir. La sensación, dicen, es cómo experimentamos la maduración de nuestro karma. Ah, esa es la diferencia. Existe una diferencia entre experimentar el objeto y experimentar la maduración de nuestro karma. Al menos esto es lo que pienso ahora. Así que estamos experimentando el objeto como placentero, viene a la mente fácilmente, y ahora, ¿cómo experimentamos la maduración de nuestro karma? En respuesta a esto es que: “Me siento feliz experimentando esta cosa placentera”. O podríamos sentirnos infelices.

Usualmente dicen que tiene que corresponder: si es agradable nos sentimos felices, si es desagradable nos sentimos infelices. No existe nada engañoso acerca de lo placentero o lo desagradable. La pregunta obvia es: ¿un buda experimenta las cosas como placenteras o desagradables? No lo creo. Un buda experimentaría todo como placentero. Un buda ciertamente no tendría darse cuenta que contacta, el cual es parte de los doce eslabones; es parte de los agregados manchados. Un buda se da cuenta de todo simultáneamente, en forma omnisciente. Y un buda está experimentando la dicha inmaculada de estar libre de todos los obscurecimientos y no experimentar la felicidad o infelicidad que es la maduración del karma.

Es una pregunta muy interesante. Está un poquito fuera del tema, pero completa lo que hablamos justo hace un momento sobre el cuerpo. El Buda no posee agregados manchados. El Buda posee lo que se llaman “agregados no manchados”, los cuales no son recibidos de la falta de darse cuenta. Lo que experimenta un buda es generado por compasión, no por karma. ¿Y qué hay acerca de los elementos del cuerpo de un buda, los elementos burdos del nirmanakaya? Esta es la pregunta interesante.

Me parece que no podemos decir que los elementos por sí mismos sean manchados o no manchados. Se vuelven manchados o no manchados en términos de la mente, del continuum mental que está asociado con los elementos físicos del cuerpo. Así que si los elementos de un cuerpo burdo están asociados con una conciencia manchada, manchada con falta de darse cuenta, entonces los elementos del cuerpo serán una base física para experimentar el sufrimiento de la infelicidad y el sufrimiento del cambio, de nuestra felicidad ordinaria. Si los elementos están asociados con una conciencia no manchada de un buda, no son la base para experimentar el sufrimiento del sufrimiento o el sufrimiento de la felicidad ordinaria.

Algunas veces dicen que el Buda no tiene conciencia, pero eso significa los niveles burdos de la conciencia. Un buda solamente tiene mente sutil, mente de luz clara. Pero en cualquier caso, la pregunta es: ¿los elementos del cuerpo de un buda están sujetos a las leyes físicas de la impermanencia? Y me parece que tendríamos que decir que sí, que hay una diferencia entre afirmar que “todo lo que se une inevitablemente se separará por haber dependido de causas y circunstancias, las leyes básicas de la impermanencia” y preguntar “¿se enfermará inevitablemente un buda?”. Eso es otra cosa.

Bueno, los budas sí tienen control sobre los elementos. Si un buda quisiera que los elementos del cuerpo vivieran una vida muy, muy larga, podría hacerlo. Sin embargo, si un buda no lo hace, entonces simplemente los elementos se separarán de forma natural… lo que sea que se une se separará. Aryadeva lo dijo muy claramente. De esa forma, el Buda tiene agregados no manchados.

¿Un buda tiene darse cuenta que contacta basado en hábitos, ver algunas cosas como placenteras y algunas como desagradables? Tendríamos que decir que no, que eso está mezclado con confusión, basado en el hábito, costumbre, información de la sociedad, toda clase de cosas. Un buda no está sujeto a eso. Un buda experimentaría todo simultáneamente, como dije, con un darse cuenta dichoso no manchado que no proviene del karma, sino de estar libre de todos los obscurecimientos.

Pero en términos de la situación samsárica de nuestros doce eslabones, ahora el feto está totalmente desarrollado y experimentando los resultados del karma como un nivel de felicidad, el agregado de la sensación, tanto la infelicidad -este es el primer tipo de sufrimiento- como el resultado de las tendencias negativas de la conducta destructiva, como nuestra felicidad ordinaria, la cual es el sufrimiento del cambio, como la maduración de las tendencias kármicas positivas provenientes de la conducta constructiva.

Este es un buen lugar para detenernos por hoy, ya que los siguientes eslabones describen cómo activamos estas tendencias kármicas. Las activamos en nuestra respuesta a estas sensaciones de felicidad e infelicidad. Este es realmente un punto muy importante, pues realmente el problema no es tanto: “encuentro que el chocolate es un sabor agradable y me siento feliz cuando lo pruebo”, ese no es realmente el problema. El problema real es todo el apego y otras cosas que surgen a partir de eso.

La razón por la que es importante es para saber en qué trabajar. El problema no es que “me gusta el chocolate”. Me gusta el chocolate; te gusta la fresa, te gusta esto, te gusta aquello. ¿Y qué? Todas esas son varias cosas de las que tenemos un darse cuenta que contacta placentero y nos sentimos felices cuando las experimentamos. El problema es el apego y demás que está involucrado en la respuesta. En eso es en lo que tenemos que trabajar, no sentirnos mal porque “me gusta esto” o “me gusta aquello”. Algunos practicantes fanáticos piensan: “no me debería gustar nada. Solamente debería gustarme sentarme aquí en perfecta meditación, como una estatua”. Este es un extremo fanático.

Todos los grandes lamas tienen ciertas cosas que les gustan. ¿Están apegados a ellas? No. A Su Santidad el Dalái Lama le gustan las papayas, ¿y qué? Eso es muy bueno. Le pueden conseguir papaya cuando él viaja y le gusta eso, lo disfruta, sentirá felicidad comiendo la papaya. Si no consigue la papaya, no hay problema. Así que ese no es el problema, que les guste esta u otra clase de comida.

¿Hay alguna pregunta acerca de lo que discutimos hoy?

Pregunta: ¿Entonces para qué sirve la liberación o la iluminación? Si no hay atman, no hay alma, no hay “yo”, no hay nada básicamente. ¿Entonces por qué hacemos todas estas prácticas y todo esto?

Alex: Esta es la confusión que muchas personas tienen acerca de estas enseñanzas, la cual es que “es una posición totalmente nihilista que está negando y refutando todo”.

Aún existimos, convencionalmente existe un “yo”. Simplemente no es algo que exista en formas imposibles. No existe como algo por sí mismo, totalmente independiente de todo, no afectado por nada, o que puede ser conocido por sí mismo, o que tiene algo desde su propio lado que lo hace especial. Esa clase de yo no existe. Pero el “yo” convencional sí existe.

Existe la experimentación subjetiva, individual de las cosas y sobre esa base etiquetamos “yo”, “yo estoy experimentando”. ¿Qué establece el “yo?” Bueno, nada del lado de la mente o de la experiencia. La única cosa que establece que existe un “yo” es la palabra “yo” que puede ser etiquetada. Así que esa clase de “yo” es la que existe.

Pregunta: Pero ese es solamente el nombre, la etiqueta, ¿correcto?

Alex: Bueno, la etiqueta se refiere a algo. Lo que el viento se llevó no es solamente el título. Lo que el viento se llevó es una película real a la que el título se refiere. Lo mismo ocurre con la palabra “yo”.

Pregunta: ¿Entonces exactamente qué es imputado o etiquetado por el nombre “seres sensibles”?

Alex: Un ser sensible es, como estaba explicando, una persona con una mente limitada. Y es una categoría, porque existen muchos seres sensibles individuales y todos ellos son individuos, pero no existen totalmente aislados unos de los otros. Todos tenemos nariz, pero mi nariz no es tu nariz. Así que ¿qué es una nariz? No es que todos compartamos la Gran Nariz en el cielo. No es así tampoco. Pero podrían decir las características definitorias de una nariz. ¿Cuáles son las características definitorias de una nariz?

“Sobresale de entre los ojos y puedes usarla para respirar”. ¿Un pollo tiene nariz? ¿Un gusano tiene nariz? ¿Un gusano respira? Entonces, ¿qué es una nariz? Esto es muy interesante. Y ¿dónde comienza la nariz en nuestra cara? ¿Hay una línea que separe la nariz de la mejilla? La gente inventó una definición, la escribió en el diccionario y eso es lo que es una nariz, pero no podemos realmente encontrar eso del lado de la cara de alguien. Pero convencionalmente todos tenemos nariz y son individuales.

Entonces es lo mismo con “nariz,” es lo mismo con “ser sensible”, es lo mismo con “yo”. A Su Santidad el Dalái Lama le encanta utilizar la nariz como ejemplo, porque es tonto y dado que la gente tiende a reír cuando se utiliza el ejemplo de la nariz, esto aligera un poco el ambiente. De otra forma, algunas veces se ponen muy tensos tratando de comprender algo difícil. Así que es un buen ejemplo.

Pero este es un punto muy, muy difícil. ¿Cómo es que existe un “yo” convencional aunque estemos hablando mucho de la vacuidad, la ausencia de un yo imposible? Y este es un punto central de toda la discusión filosófica: ¿cómo se establece el “yo” que realmente existe? La solución zen para alguien que hace esa pregunta de: “bueno, nada existe, yo no existo, etc.” ¡es pegarles con un palo! Y después cuestionan: ¿quién sintió eso? ¿Sentiste eso? ¿No existe el ‘tú’?”.

¿Alguna otra pregunta?

Pregunta: Usted dijo que no existe una clase de Gran Mente a la cual todos estamos conectados…

Alex: ¿Como que no hay una Gran Nariz?

Pregunta (continuación): Si, como que no hay una Gran Nariz. Pero entonces la pregunta es si esta mente es del mismo tamaño o es tan grande como todas las otras mentes juntas.

Alex: Bueno, ¿todas las mentes son del mismo tamaño? Esta es una pregunta interesante. Porque estamos hablando de actividad mental, así que el tamaño es irrelevante; el tamaño es una cualidad de algo físico. ¿Todas tienen la misma capacidad? Sí, pero la capacidad puede ser limitada por el hardware en el cual está funcionando. Lo que una mente puede comprender sobre la base de un cerebro humano es muy diferente de lo que puede comprender sobre la base de un cerebro de gusano.

Ahora, si empezamos a analizar esto más a fondo nos meteremos en cosas raras. No sé si realmente queremos ponernos raros ahora. Pero la mente de luz clara tiene una cierta energía que está asociada con la energía más sutil. Después, esto se va a asociar con los elementos burdos del cuerpo. Basados en eso, podemos tener sensaciones en todo el cuerpo, en diferentes partes del cuerpo. Así que no voy a entrar en un análisis detallado de todo esto, pero la pregunta entonces es: ¿cómo es que se dan cuenta de algo que está fuera de su cuerpo? ¿La energía sale hacia eso? ¿La energía de ese objeto entra al cuerpo?

Como un buda es omnisciente, eso quiere decir que la energía más sutil de un buda está en la base de todo. Y si está en la base de todo, entonces esa es la explicación de cómo un buda puede manifestarse simultáneamente en todas partes. Ahora comienza a ponerse muy extraño, porque entonces debemos ser muy cuidadosos de no caer en el extremo del atman, de que el atman es del tamaño del universo. Entonces nos metemos en cosas sutiles muy, muy extrañas. Vean el problema: la mente de luz clara de un buda es omnisciente toma todo como su objeto, así que la energía penetra en todas partes. Si pueden etiquetar el “yo” de un buda sobre eso, ¿están etiquetando el “yo” de un buda sobre el universo? ¿Tienen una cosa atman/Brahma?

Bueno, no, no la tienen. Y es el mismo asunto de lo que estaba diciendo en términos de la conexión de la mente de luz clara y la mente más sutil con los elementos burdos del cuerpo. Así que necesitamos ser muy, muy cuidadosos en este punto. También tenemos que tener en cuenta que toda esta discusión es dentro del contexto de la filosofía india y básicamente todos ellos están hablando de los mismos asuntos y solamente los resuelven de manera diferente. Para realmente apreciar el budismo indio, tenemos que comprenderlo dentro del contexto del hinduismo, el jainismo y todas esas otras filosofías.

El budismo y todos los demás sistemas indios dicen que la energía sale a percibir los objetos, así que mi atención va hacia al objeto. Los sistemas occidentales dicen que la información entra, así que es muy, muy diferente. Y debo decir que no recuerdo cómo opera eso realmente. Una vez escuché una explicación de ello, pero no la recuerdo. Tengo que buscarla. Es un punto difícil; es un punto muy difícil.

Existen muchas discusiones acerca de: ¿podría esa conciencia o esa energía ser una cosa sólida, verdaderamente existente, que sale? ¿Y cómo sale? ¿Primero notó que había algo y entonces sale mirarlo? Eso no tiene ningún sentido. ¿O no notó nada, sale ciega y entonces de pronto ve algo? Esto comienza a ponerse muy extraño y estos son los argumentos que se utilizan para refutar que esta conciencia o sensores cognitivos o poderes y demás, son una cosa sólida que se puede encontrar.

Pregunta (traducida): Ella está hablando de un tipo de experiencia meditativa y quizás es muy difícil expresarlo en palabras. Pero parece que es más que la mente o conciencia se expanden y quizás no sólo entran, y es este sumergirse en eso…

Alex: Tenemos que ser muy cuidadosos en términos de una experiencia meditativa de la expansión de la mente. Eso ocurre no solamente en la meditación, sino también con las drogas, y con frecuencia es una apariencia engañosa basada en una perturbación de las energías dentro del cuerpo, que se siente como: “mi mente va a explotar mi cabeza”, este tipo de cosa o: “Uuuh, ahora me doy cuenta de toda clase de cosas”. Podría ser aterrador; podría no serlo. Podría ser estimulante; podría ser… existen muchas, muchas diferentes formas de experimentar eso, pero usualmente ese tipo de experiencias están basadas en alguna perturbación de los vientos. No se refieren realmente a una cosa que de hecho esté ocurriendo.

Puede ser muy estimulante, muy dichoso, muy inspirador y muy energético, pero me parece que uno tiene que entenderlo más en términos de un incremento de la intensidad de la mente y una experiencia aumentada de, digamos, dicha o algo así, en oposición a que la mente salte físicamente de la cabeza y vaya al fondo de la habitación o al final de la calle. No es así. Es una experiencia de una cualidad de la mente, en lugar de algo físico que de hecho está ocurriendo, que no puede ocurrir.

Esto entra en el tema complejo de las experiencias extra-físicas, como la pregunta de si la conciencia puede dejar el cuerpo, el cuerpo astral y toda esta clase de cosas. En algunos casos tales cosas son posibles, pero no en términos de un tubo de luz azul que sale del ombligo y demás. Pero hay experiencias y prácticas que están involucradas con estos asuntos. Pero la gran mayoría del tiempo provienen de una perturbación de los vientos energéticos y es como una alucinación, así que uno tiene que ser capaz de distinguir.

[Ver: Estados extra-corporales en el budismo.]

Finalicemos aquí con una dedicatoria. Pensemos que cualquier entendimiento, cualquier fuerza positiva que haya surgido de esto, pueda profundizarse cada vez más y actuar como una causa para alcanzar la iluminación para beneficio de todos.