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Desarrollar autodisciplina ética

Alexander Berzin
Ciudad de México, México, septiembre 2001
transcripción ligeramente editada
Traducido por Itziar Petit Gabriel

Preliminares

Antes de hacer postraciones es muy importante que nos serenemos de tal manera que nuestra postración no sea mecánica. Para ello nos enfocamos en la respiración mientras estamos de pie. Respiramos con normalidad a través de la nariz. Si nuestra mente está distraída podemos contar los ciclos de la respiración, siendo una expiración y una inspiración un ciclo. Si nuestra mente no está tan distraída podemos simplemente concentrarnos sin contar. Mientras hacemos ésto podemos mirar al suelo frente a nosotros. Si estamos muy distraídos o estresados tras un día difícil, podemos cerrar los ojos, pero es mejor mirar al suelo. Intenten relajarse. Mantengan los hombros nivelados, sin tensión. A continuación examinamos ¿por qué hemos venido aquí? ¿Cuál es nuestro objetivo o nuestra meta? Vamos en una dirección positiva y segura en la vida, la dirección del refugio. En otras palabras, estamos intentando alcanzar la gema del Darma, que es la eliminación total de todos nuestras limitaciones y problemas y la realización de todas nuestras buenas cualidades, el camino que los budas han realizado en su totalidad y el camino que la Sanga arya (la comunidad altamente realizada) ha recorrido en parte. Estamos aquí para aprender sobre la autodisciplina ética como uno de los pasos en nuestra dirección elegida, que es la de recorrer todo el camino hasta la iluminación con el fin de ser de la mejor ayuda para todos. Si no tenemos disciplina, ¿cómo podremos ayudar a alguien?

Miramos la representación de la dirección en la que vamos, esta imagen del Buda ante nosotros, y pensamos en las buenas cualidades del cuerpo, palabra y mente del Buda. Nos recordamos a nosotros mismos, por ejemplo, la habilidad de entender todo, especialmente cómo ayudar a los demás, cómo comunicarnos perfectamente con todos, y la habilidad de actuar de maneras que guiarán a todos hacia la iluminación. Queremos ser capaces de ayudar a todos de la manera en que un buda lo hace. Con este pensamiento en mente hacemos la postración, arrojándonos completamente, con profundo respeto, en esta dirección. Al hacer esto, mostramos respeto por aquellos que han alcanzado la iluminación, por nuestra propia iluminación futura que estamos intentando alcanzar con bodichita, y por nuestra propia naturaleza búdica que nos permitirá alcanzar tal iluminación. Después de hacer postraciones, imaginamos que una réplica del Buda se disuelve en nosotros inspirándonos para alcanzar este estado. Entonces tomamos asiento.

Me parece que este es un modo significativo de comenzar, no sólo las sesiones de estudio o clase, sino también las sesiones de meditación.

Ahora nos imaginamos haciendo ofrendas. Estamos dispuestos a darlo todo y cualquier cosa para beneficiar a otros: nuestro tiempo, nuestra energía, todo nuestro corazón. Si hacemos este preliminar en casa, podemos al menos colocar un recipiente de agua en nuestro altar, que puede ser simplemente una repisa con un paño bonito y una imagen que represente nuestra dirección segura, una imagen del Buda. Antes de sentarnos vamos al altar y hacemos la ofrenda. Introducimos el cuarto dedo de nuestra mano izquierda limpia en el recipiente de agua y lo sacudimos tres veces imaginando que estamos dando todo de nosotros mismos para ayudar a otros y para alcanzar la iluminación con el fin de hacerlo.

El gran maestro sakya Chogyel Pagpa (Chos-rgyal 'Phags-pa) enseñó una forma maravillosa de hacer ofrendas que yo encuentro muy útil. Se llama “las ofrendas de absorción meditativa” (ting-nge-'dzin-gyi mchod-pa; las ofrendas de samadi). Imaginamos que ofrecemos a los budas todas las lecturas y el estudio que hemos hecho, lo que significa que lo ofrecemos a otros (vamos a ayudar a otros con ello). Lo ofrecemos en forma de agua. Es todo lo que hemos leído y estudiado en el pasado, y lo que leeremos y estudiaremos en el presente y el futuro. Entonces ofrecemos en forma de flores todo el conocimiento que hemos obtenido o que obtendremos. Toda la disciplina que hemos desarrollado y que desarrollaremos, la disciplina para aplicar este conocimiento, la ofrecemos en forma de incienso. Toda la comprensión alcanzada y por alcanzar, la ofrecemos en forma de luz con el deseo de llevar luz y claridad a todos.

La firme convicción que tenemos o que alcanzaremos en el Darma, la ofrecemos en forma de colonia o agua perfumada para calmar y refrescar a todos. No somos alguien que no tiene idea de lo que está sucediendo en su vida. Estamos seguros. Sabemos qué es lo que está sucediendo. Es increíblemente refrescante. No nos dejamos llevar por el pánico ante la posibilidad de una guerra, etc. Simplemente pensamos: “por supuesto, ¿qué esperan del samsara?”. Ofrecemos nuestra concentración de los tres tiempos en forma de comida. La ofrecemos de tal modo que cuando estamos con otros estamos concentrados en lugar de estar pensando qué es lo que queremos hacer a continuación. Por último, todas nuestras habilidades presentes, pasadas y futuras para explicar y enseñar, las ofrecemos en forma de música.

Admitimos abiertamente que tenemos dificultades, especialmente dificultades con respecto a la autodisciplina ética. Lamentamos enormemente que a veces actuemos de forma destructiva. Desearíamos en gran medida superarlo. Haremos todo lo posible por no repetir esas limitaciones. Reafirmamos la dirección en la que vamos en la vida con refugio y bodichita. Todo lo que aprendamos lo aplicaremos para superar nuestras dificultades con disciplina.

Nos regocijamos de tener la capacidad de ser disciplinados. Después de todo, aprendimos a ir al excusado y no empezamos a llorar cuando tenemos hambre. Tenemos la capacidad de ser disciplinados, de abstenernos de actuar en formas infantiles, destructivas. Es fantástico. Tenemos naturaleza búdica. Nos regocijamos en los budas que han alcanzado el pleno desarrollo de la autodisciplina ética, y en los grandes maestros, especialmente en el gran maestro indio Shantideva, que ha dado enseñanzas tan claras sobre cómo desarrollar la autodisciplina ética en su excelente texto Involucrarse en el comportamiento del bodisatva (sPyod-'jug, sct. Bodhisattvacharyavatara). Muchas gracias Shantideva.

Hacemos peticiones. Por favor, quiero aprender cómo desarrollar disciplina. Por favor, enséñame, Shantideva. Soy receptivo. Soy abierto. Verdaderamente necesito estas enseñanzas. ¿Cómo puedo ayudar a otros si no tengo disciplina?

Después suplicamos a los budas y a los grandes maestros que permanezcan con nosotros. Por favor, no se vayan. Enséñenmetodo el camino hacia la iluminación. Lo digo en serio.

Finalmente, que cualquier fuerza positiva acumulada por nuestro estudio, nuestra escucha y nuestra práctica actúe como causa para la iluminación, no sólo como causa para poder alcanzar el éxito en el samsara con más disciplina. Que pueda ésto actuar como causa para alcanzar todos los cuerpos de un buda y la disciplina plena de un buda para ser de la mayor ayuda a todos.

Entonces, tomamos la decisión consciente de escuchar la exposición con concentración. Si nuestra atención vaga intentaremos restablecerla y si nos cansamos intentaremos espabilarnos. Para elevar nuestras energías si éstas se encuentran algo bajas y nos sentimos pesados, nos enfocamos en el punto entre las cejas, con los ojos mirando hacia arriba y la cabeza nivelada. Para asentar las energías si nos sentimos un poco nerviosos o estresados, nos enfocamos justo debajo del ombligo, con nuestros ojos mirando hacia abajo mientras nuestra cabeza permanece derecha. Al hacer ésto, inspiramos con normalidad, conteniendo la respiración hasta que necesitemos expirar.

Introducción

Esta noche me gustaría abordar la autodisciplina ética basándome en el muy amplio tratamiento que Shantideva le da en su texto Involucrarse en el comportamiento del bodisatva. Si deseamos ser bodisatvas y deseamos saber cómo trabajar con nosotros y ayudar a los demás, este texto es la mejor fuente, según todos los maestros indios y tibetanos.

La autodisciplina ética como una actitud de largo alcance

La autodisciplina ética es una de las seis actitudes de largo alcance (pha-rol-tu phyin-pa, sct. paramita). Estas actitudes son llamadas a menudo “perfecciones”. Muchas personas encuentran difícil la palabra “perfección” porque piensan: “¿cómo puedo ser perfecto?”. Yo prefiero una traducción más literal. Son actitudes que nos llevan lejos, hasta la lejana orilla de la iluminación.

No estamos hablando meramente de la disciplina necesaria para ser un buen atleta o un buen músico, sino de la disciplina para alcanzar la iluminación y ayudar a los demás. La discusión de Shantideva se encuentra dentro del contexto de desarrollar la bodichita. Ésto nos muestra la importancia de nuestra motivación, la cual es nuestra meta u objetivo. ¿Por qué queremos desarrollar disciplina? ¿Para qué queremos usarla? Todos los seres limitados del universo están realmente teniendo problemas y sufriendo y nosotros mismos somos un desastre. ¿Cómo podemos ayudar a los demás si somos así? Tenemos que ponernos en forma apropiadamente de tal modo que seamos capaces de ayudar a los demás tanto como sea posible. Tenemos que trabajar con nosotros y alcanzar la iluminación para ser de ayuda a los demás. Y para hacer eso necesitamos disciplina. Si tenemos muy claro por qué queremos disciplina y para qué queremos usarla es mucho más fácil desarrollarla. De otro modo, cuando oímos sobre disciplina pensamos en deportes, arte dramático o en el ejército. No es ésto de lo que estamos hablando. No estamos hablando de la disciplina de seguir órdenes.

Primero desarrollamos el estado de aspiración o anhelo de la bodichita. Realmente queremos alcanzar la iluminación porque es el único modo de ayudar a todos tanto como sea posible. No nos vamos a dar por vencidos, sin imporar lo difícil que se vuelva o el tiempo que tome. Estamos totalmente decididos. Ésto es lo que vamos a hacer. El estado comprometido de la bodichita significa que, en efecto, nos comprometemos con él. Realmente nos sumergimos en él y lo hacemos con un firme compromiso a los votos del bodisatva.

Es fantástico que los budas y los grandes maestros nos señalaran, con los votos del bodisatva, los errores que cometemos al relacionarnos con otros. El primer voto del bodisatva es evitar la falla de elogiarnos a nosotros mismos y abusar de los demás en aras del honor y la ganancia personal. Es como decir que somos el mejor maestro, que nuestros competidores no son buenos, que son malos. Queremos que los demás vengan a nuestro centro budista y a nuestras enseñanzas por nuestro deseo de poder, dinero, fama, etc. ¿Quién va a confiar en nosotros si actuamos así?

Estos votos del bodisatva son la forma en la que moldeamos nuestra conducta. Son muy importantes porque nos muestran qué evitar. Delinean el camino que nos llevará a la iluminación. Si los límites no estuvieran claramente indicados, no tendríamos ni idea de cómo llegar a la iluminación. De hecho, esta es una forma muy útil de considerar los votos: como señalización de límites en la carretera. Si necesitamos un objeto de regocijo, el hecho de que haya votos del bodisatva es algo increíble en lo que regocijarse. ¡Qué fantástico que el camino ya esté delineado de ese modo! Es maravilloso.

¿Cuáles son las principales cosas que practicamos en el camino a la iluminación? Tratamos de poner en práctica las seis actitudes de largo alcance tanto como nos sea posible. Son actitudes, estados mentales que querríamos que acompañaran todo lo que hacemos, decimos y pensamos. No son algunas cosas aisladas que practicamos sin relación con el resto de nuestra vida. Hablamos de determinados estados mentales con los que tratamos de vivir nuestra vida, todo el tiempo.

La autodisciplina ética como un factor mental

La autodisciplina ética es un factor mental (sems-byung), en otras palabras, una forma de darse cuenta de algo que acompaña nuestra cognición sensorial o mental. Es una cierta actitud mental que puede acompañarnos, tanto si estamos con gente como si estamos solos.

Me refiero a ello como autodisciplica ética porque no estamos disciplinando a nadie más. Además, es ética. No es sólo autodisciplina para aprender a tocar un instrumento. Se define como el factor mental o la actitud que salvaguarda o impide que la mente se extravíe. En esta definición está implícito que otros muchos factores mentales acompañan a este estado mental. Uno de los principales es el darse cuenta que discrimina (shes-rab, sct. prajna; sabiduría), un estado mental que está completamente convencido del beneficio de no extraviarse y de las desventajas de hacerlo. Por consiguiente, nos quedamos con algo constructivo y no nos desviamos a otra cosa porque vemos las desventajas de perdernos.

Los tres tipos de autodisciplina ética

Hay tres tipos de autodisciplina ética. El primero es la disciplina de evitar actuar, hablar o pensar de modo destructivo. Ésta es una actitud de abstenernos de actuar destructivamente porque estamos firmemente convencidos de las desventajas de actuar destructivamente y de las ventajas de no hacerlo. Por ejemplo, cuando surge en nuestra cabeza el impulso de hablar mal de alguien, discernimos que eso sería destructivo y causa de mucho sufrimiento. Así, la disciplina es la actitud mental de abstenernos de actuar el impulso de decir algo desagradable.

El segundo tipo de autodisciplina ética es involucrarse en acciones positivas. Ésta se refiere específicamente a la disciplina de meditar, ir a clases, estudiar y practicar el Darma. Nos mantiene sentados y meditando, y nos impide encender la televisión en su lugar. Está basada en el discernimiento de que surfear por los canales de televisión en busca de algo entretenido es un despilfarro de tiempo, y de que la meditación nos ayudará a alcanzar la iluminación. Si usamos el simple ejemplo de mantenerse a dieta, este tipo de autodisciplina ética es la actitud mental que nos impide ir al refrigerador y atiborrarnos de pastel, porque discernimos que si lo hacemos nos pondremos aún más gordos y no queremos eso, por los motivos que sean.

El tercer tipo es la autodisciplina ética de realmente ayudar a los demás. Nos impide decir que estamos demasiado ocupados o demasiado cansados. Discernimos que no nos gustaría que alguien nos dijera: “Lo siento, pero estoy demasiado ocupado para ayudarte. Tengo que sentarme aquí y meditar sobre el amor”.

Estas tres variantes de autodisciplina ética nos llevarán a la iluminación. Shantideva consagra dos capítulos a esta actitud de largo alcance. Es a la única a la que dedica dos capítulos. Cada uno de los dos es sobre los otros factores mentales que acompañan a la autodisciplina ética, de tal modo que obtengamos una idea de cómo desarrollarla y de como funcionará.

Consideración por los demás

El cuarto capítulo de Involucrarse en el comportamiento del bodisatva es sobre el factor mental de la consideración por los demás o interés (bag-yod, sct. apramada). No es un término fácil de traducir. Es a lo que a veces me refiero en el Entrenamiento en la sensibilidad como un corazón que se interesa o una actitud cuidadosa. Nos interesa lo que hacemos, decimos o pensamos. No hay connotación de preocupación sino más bien consideramos esas cosas importantes, las tomamos seriamente. Realmente prestamos atención a las consecuencias de nuestras acciones, de nuestras palabras y de nuestros pensamientos. Nos interesan las consecuencias en nosotros y en los demás. Si no nos interesamos por las consecuencias de nuestro comportamiento en nosotros y en los demás, realmente no nos abstendremos de actuar destructivamente ni actuaremos constructivamente.


No es simplemente un interés intelectual. Si no nos interesamos por nuestra salud o por nuestro peso, por ejemplo, no nos pondremos a dieta. Las consecuencias de nuestro comportamiento en nosotros mismos y en los demás tienen que ser importantes para nosotros. Tenemos que trabajar en esta consideración por los demás para poder desarrollar autodisciplina ética. Shantideva aborda esta actitud en términos de no caer bajo la influencia de emociones y actitudes perturbadoras. Hay una larga lista de emociones y actitudes perturbadoras. No queremos caer bajo la influencia del apego al pastel en la nevera, por ejemplo.

Si no nos tomamos a nosotros mismos en serio no cuidaremos de nuestra salud o de nuestro peso, en primer lugar. Lo que comenzamos a descubrir cuando nos tomamos a nosotros mismos en serio son los dos factores mentales que siempre están presentes en un estado mental constructivo. El primero es un sentido de autodignidad moral (ngo-tsha shes-pa, sct. hri). Pensamos en nosotros lo suficiente como para no actuar como un idiota. Si no tenemos autodignidad, no nos importa. El segundo factor es tener consideración de cómo nuestras acciones se reflejan en otros (khrel-yod, sct. apatrapya), por ejemplo, en nuestras familias, en nuestros maestros espirituales, en nuestras religiones, en nuestros países, etc. Si no nos importa su honor actuamos de cualquier modo. Si nos importa entonces ejercitamos la autodisciplina ética.

Presencia mental y vigilancia

El quinto capítulo aborda la presencia mental (dran-pa, sct. smrti) y la vigilancia (shes-bzhin, sct. samprajanya), otros dos factores mentales que necesitamos con la autodisciplina ética. Como éstos también son términos difíciles de traducir hemos de examinar sus definiciones. La presencia mental, en términos sencillos, es como el pegamento mental. La palabra en inglés “ mindfulness” no traduce bien el término [en español “presencia mental”]. Es el factor con el que sujetamos algo y no lo dejamos ir. Es el estado mental que se sujeta a la dieta cuando pasamos frente a la pastelería. Lo principal en lo que tenemos que trabajar para mantener nuestra disciplina es sujetar y no soltar. Nos sujetamos aún cuando tenemos ganas de hacer otra cosa. ¿Por qué? Queremos ser capaces de ayudar a los demás; discernimos que decir, hacer o pensar algo negativo será perjudicial para ese objetivo y nos interesan las consecuencias de nuestro comportamiento. Así es como conservamos la disciplina. Disciplina y pegamento mental van de la mano.

El factor de la vigilancia viene con el pegamento mental. De hecho, es parte del pegamento mental. Es la parte que mantiene la revisión para asegurarse de que no perdamos la sujeción ni caigamos bajo la influencia de emociones perturbadoras. Si nota que estamos empezando a caer bajo su influencia, suena una alarma y otro factor mental llamado atención (yid-la byed-pa, sct. manasi) restablece el pegamento. Primero entrenamos los factores de presencia mental, vigilancia y atención en términos de nuestro comportamiento y nuestra autodisciplina ética, y después los aplicamos a la concentración. Nuestras palabras occidentales realmente no corresponden a esos factores mentales.

Su Santidad el Dalái Lama siempre hace hincapié en que en lugar de poner toda nuestra atención en mantener la vigilancia, en el sistema de alarma, lo principal a enfatizar es el pegamento. Si lo hacemos así el sistema de alarma estará automáticamente activo. Si sólo nos enfocamos en la alarma, perdemos el pegamento.

La directriz de su Santidad el Dalái Lama es increíblemente útil. Piensen en ello. ¿Qué sucede cuando ponemos toda nuestra atención en el sistema de alarma? Nos volvemos paranoicos acerca del vagabundeo mental o las emociones perturbadoras. Nos ponemos muy nerviosos y muy tensos. Entonces nos sumergimos en un mar de culpa. Su Santidad destaca que es un gran error, tanto en el comportamiento normal como en la meditación. Lo más importante es mantenernos sujetos a lo que estamos haciendo porque nos interesan las consecuencias, nos interesa no perder todo aquello a lo que aspiramos. Ponemos toda nuestra atención en ello, no en ser paranoicos.

Desarrollar presencia mental

Shantideva continúa explicando cómo desarrollamos este pegamento mental. El primer factor es permanecer en la compañía de nuestros maestros espirituales. Si estamos con nuestros maestros espirituales, aquellos a quienes respetamos mucho, por supuesto que no vamos a comportarnos como idiotas. Los respetamos demasiado y tenemos demasiada autodignidad. Evidentemente, no podemos estar siempre en presencia de nuestros maestros espirituales, así que simplemente pensamos que estamos siempre en su presencia. Ésto se remonta a interesarnos en cómo nuestro comportamiento se refleja en nuestros maestros espirituales. Si estuviéramos meditando delante de nuestro maestro espiritual no nos levantaríamos a la mitad de la sesión y nos iríamos a ver televisión ¿o sí? Mantendríamos el pegamento mental y permaneceríamos ahí sentados.

La segunda ayuda es seguir sus instrucciones, lo que significa recordar las palabras de nuestros maestros, los grandes maestros, los textos, etc. Si vamos en la dirección de la iluminación para ayudar a todos los seres y tenemos plena confianza de que las enseñanzas del Darma nos van a guiar allí para ayudar a los demás, entonces mantendremos ese pegamento mental en lo que sea que estemos haciendo. Las instrucciones indican varias acciones destructivas y varias acciones constructivas, las formas de ayudar a los demás, etc. Las recordamos y nos atenemos a ellas. Tomamos las enseñanzas en serio. En los votos tántricos se hace hincapié en no considerar ninguna enseñanza como trivial. El Buda no enseñó sólo por diversión. Enseñó para beneficiarnos . Ése es el único motivo por el que enseñó. El propósito de toda enseñanza es beneficiarnos. Si verdaderamente tomamos refugio, tomamos las enseñanzas en serio. Así que, si no entendemos cómo puede beneficiarnos una enseñanza en particular nos corresponde a nosotros averiguarlo.

El tercer factor que Shantideva menciona es temer las consecuencias de no mantener el pegamento mental. Pensamos acerca de a dónde nos conducirá. Shantideva continúa verso tras verso abordando diferentes situaciones con el estribillo: permanece como un bloque de madera. Permanecemos quietos como un bloque de madera y no actuamos cuando surge el impulso de actuar, hablar o pensar de un modo destructivo.

Conclusión

Éstas son las formas para desarrollar autodisciplina ética para evitar actuar de forma destructiva, para involucrarse en prácticas positivas de Darma y para verdaderamente ayudar a los demás tanto como podamos.¿Por qué queremos tener autodisciplina ética? Porque aspiramos a la iluminación con el fin de ayudar a los demás tanto como sea posible. Discernimos los beneficios de quedarnos con estas cosas y las desventajas de extraviarnos. ¿Cómo? Al interesarnos en las consecuencias de nuestro comportamiento por autodignidad moral. También nos interesamos en cómo nuestro comportamiento se refleja en las personas que respetamos: familia, maestros y otros. Usamos el pegamento mental para sujetarnos a lo que queremos hacer, con el sistema de alarma en su sitio, de tal modo que, en caso de que caigamos bajo la influencia de emociones o actitudes perturbadoras, nuestra atención nos traiga de regreso. Lo que nos ayuda a hacer ésto es actuar como si siempre estuviéramos en presencia de nuestros maestros. Estamos convencidos de que las enseñanzas son para beneficiarnos, así que nos sujetamos a ellas y tememos el desorden y el caos que se produciría de no mantenerlas.

Podemos estar muy felices y regocijarnos en el hecho de que un gran maestro como Shantideva haya esbozado tan claramente cómo hacer algo que desde fuera parece muy difícil. Las enseñanzas están ahí. Es maravilloso. Así que simplemente háganlo. No pierdan el tiempo. Si van a saltar a la piscina, háganlo. No sólo metan el dedo gordo del pie. La indecisión (the-tshom, duda) es considerada como una de las seis emociones perturbadoras raíz porque puede paralizarnos completamente de tal modo que no hagamos nada. Necesitamos hacernos a la idea y simplemente hacerlo.

Preguntas y respuestas

Pregunta: Cuando estamos a dieta o intentando obtener concetración o autodisciplina ética, quizás no tengamos una compresión tan profunda de por qué lo estamos haciendo, pero somos fundamentalistas al respecto. Ahí hay muchísimo estrés y conflicto interno. ¿Podría comentar cómo alcanzar un equilibrio sano?

Alex: Shantideva dice que cuando estemos considerando hacer o no una acción de antemano tenemos que pensar cuidadosamente si podemos o no podemos hacerla. Si vemos que no podemos hacerla no deberíamos ni siquiera empezar. Si la empezamos tenemos que continuarla completamente hasta el final. Tenemos que evitar el entusiasmo indisciplinado. Una de las razones para el estrés puede provenir de no haber considerado si podemos o no podemos hacer algo. Si hemos considerado las desventajas y los beneficios de algo y estamos firmemente convencidos de ello, y hemos considerado nuestra habilidad para hacerlo y estamos firmemente convencidos de que podemos, entonces no es tan estresante, especialmente si no ponemos nuestro principal énfasis en el sistema de alarma.

Hay nueve votos secundarios del bodisatva asociados con ayudarnos a mantener la autodisciplina ética. Entre ellos se encuentra no insistir en abstenerse de algo cuando la necesidad de hacerlo supera la prohibición. Si estamos a dieta pero vamos a una gran cena familiar en la que nuestros parientes podrían ofenderse si sólo tomáramos unos polvos dietéticos en lugar de degustar la comida, la necesidad supera la prohibición. Es parte de los votos del bodisatva no ser fundamentalista. Si uno tiene eso en mente, no se estresa tanto.

Pregunta: ¿Qué libros recomendaría leer sobre la exposición de Shantideva en torno a ésto?

Alex: El mismo libro de Shantideva, Involucrarse en el comportamiento del bodisatva. Si uno tuviera que escoger un libro de entre todas las enseñanzas budistas que fuera como una biblia budista sería este texto. Me parece que la mayoría de los maestros tibetanos estarían de acuerdo con ello. Ciertamente, es el libro favorito de Su Santidad el Dalái Lama. Si alguna vez tienen la oportunidad, estúdienlo muy lentamente, verso por verso, a lo largo de muchos años. Vale mucho la pena hacerlo así. No lo lean rápidamente. Es importante que los estudiantes soliciten enseñanzas al respecto. Es muy importante que lo hagan.

[Ver: Involucrarse en el comportamiento del bodisatva]

Pregunta: Usted nos dijo que nos refrenáramos de acciones, palabras y pensamientos negativos. Los dos primeros los puedo comprender pero el tercero sólo lo puedo entender como nutrir una mente en la que surgen pensamientos positivos. Yo no tengo la sensación de controlar mis pensamientos. ¿Cómo abstenerse de semejantes pensamientos negativos?

Alex: Es exactamente lo mismo. Primero tenemos que reconocer las formas de pensar destructivas. Si alguien nos hizo algo negativo hace un mes y nosotros aún estamos pensando en ello, ese tipo de pensamiento es muy destructivo, muy negativo. No somos felices cuando hacemos eso, ¿o sí? Es un estado mental muy infeliz y solamente nos deprime. Cuando surjan pensamientos sobre ese incidente tenemos que reconocer lo más rápido posible que no es útil en absoluto. Entonces tomamos la firme decisión de no dejarnos llevar por ese viaje mental.

No es tan fácil simplemente dejar de pensar en algo, por eso lo que usualmente se recomienda es pensar en otra cosa. La cosa más sencilla de mantener en mente para sustituir pensamientos negativos es un mantra. Comiencen a decir "OM MANI PADME HUNG" en su lugar. E intenen generar algún pensamiento de amor y compasión con él. A medida que nuestra mente comienza a vagar mientras recitamos el mantra, la alarma se apaga. Restablecemos nuestra presencia mental y nos sujetamos al mantra. Es muy útil, no sólo con pensamientos negativos sino también con música. Me he dado cuenta de que cuando escucho una canción, no puedo sacármela de la cabeza. Me parece increíblemente estúpido. Lo único que puedo hacer es decir un mantra. Eso lo parará.

En lo que respecta a comentarios al texto de Shantideva, ahora existen numerosos comentarios de Su Santidad el Dalái Lama: en el sexto capítulo sobre la paciencia, en el noveno capítulo sobre la conciencia discriminativa, etc. Éstos son los mejores textos para leer.

Pregunta: Mi experiencia ha sido que puedo controlar mis pensamientos negativos pero no puedo controlar emociones fuertes. Se vuelve algo abrumador, como una parte física de mí mismo. ¿Cómo controlamos las emociones?

Alex: El término que utilizamos en español para “emoción” es muy amplio. Sentir tristeza por la muerte de alguien es algo muy diferente de sentir odio, aunque llamemos a ambas “emociones”. El amor y la compasión también son emociones pero no son negativas y no necesitan ser controladas, aunque pueden estar acompañadas de apego, que es negativo. Incluso la emoción de la tristeza puede ser saludable. Por ejemplo, uno necesita pasar por un período de duelo tras la pérdida de un ser amado. Es un problema si quedamos atrapados en la pena, pero eso es algo diferente.

Otras emociones como el miedo no son muy útiles. Pero, de nuevo, hay un miedo sano y un miedo insano. Tenemos miedo de ser atropellados por un coche y por eso miramos antes de cruzar la calle. Ése es un tipo de miedo sano. Por otro lado, miedos incontrolables y devastadores como el miedo a la oscuridad no son sanos. Nos paraliza, impidiéndonos hacer lo que podría ser beneficioso. Lo más importante con tales emociones insanas es reconocerlas antes de que se salgan de control. Entonces usamos disciplina para aplicar algún antídoto. Si es realmente serio, el antídoto puede ser algún tipo de práctica respiratoria. A continuación, lo que siempre se recomienda contra el miedo es el mantra de Tara.

Si la emoción es odio, venganza, etc., piensen en las desventajas. No sólo bloqueen la emoción negativa sino sustitúyanla por algo positivo. En el budismo, las emociones y actitudes perturbadoras son abarcadas con un término, nyon-mongs (sct. klesha; emociones aflictivas) y la felicidad y la tristeza son un término diferente, tshor-ba (sct. vedana), traducido como “sensación”. En occidente tenemos una palabra que cubre ambos, tanto la emoción como la sensación, y ésto produce confusión.

Dedicatoria

Hemos hecho un acto positivo. Hay algo de fuerza positiva de nuestra escucha y nuestro aprendizaje sobre la autodisciplina ética. No queremos que ésto sea un acto positivo constructor de samsara. Por ello lo dedicamons a la meta de la iluminación.

Que todo aquello que hayamos aprendido sirva como causa para convertirnos en un buda y ayudar a todos tan completamente como sea posible. Que esta comprensión se haga cada vez más profunda, se conecte con todo lo demás que hemos aprendido y comience a interconectarse con todos nuestros otros actos constructivos, de tal modo que a lo largo de todo el camino a la iluminación seamos capaces de desarrollar más y más autodisciplina ética y seamos cada vez de mayor beneficio para todos. Que todos los seres del universo sean capaces de desarrollar autodisciplina ética, especialmente en nuestro difíciles tiempos presentes.

Muchísimas gracias.