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Compasión basada en la biología y en la razón

Su Santidad el decimocuarto Dalai Lama
Praga, República Checa, 11 de octubre del 2006
Transcrito y ligeramente editado por Alexander Berzin
Traducido por Diego González

El resultado de cualquier acción depende de la motivación. La misma acción produce diferentes resultados dependiendo de si hay una emoción perturbada o una emoción positiva detrás de ella. Aun cuando la misma emoción en general, tal como la compasión, motiva una acción, los apoyos mentales y emocionales de dicha emoción también afectan el resultado.

Por ejemplo, observemos a la compasión. Hay tres tipos de compasión:

  • El primer tipo está dirigido hacia los parientes y seres queridos. Esta compasión es de alcance limitado, debido a que está basada en el apego. Al más mínimo cambio en circunstancias, puede convertirse rápidamente en enojo e incluso en odio.
  • El segundo tipo de compasión está dirigido hacia los seres que sufre. Está basada en un sentimiento de lástima hacia ellos. Con este tipo de compasión, los menospreciamos y nos sentimos superiores a ellos. Estos dos tipos de compasión surgen debido a emociones perturbadas y, a causa de esto, provocan problemas.
  • El tercer tipo de compasión es imparcial. Es una compasión basada en el entendimiento y el respeto. Con ella, nos damos cuenta que los demás son iguales a nosotros, tienen el mismo derecho que nosotros a ser felices y no sufrir. Debido a este entendimiento, sentimos amor, compasión y afecto hacia ellos. Este tercer tipo de compasión es estable. Se desarrolla con base en el entrenamiento, educación, y razonamiento. Entre más estable sea la compasión, más benéfica será.

Estos tres tipos de compasión se ubican en dos categorías. Los primeros dos tipos son emociones que surgen espontáneamente de algo neurótico. El tercero es una emoción que surge con base en el razonamiento.

La compasión basada en el razonamiento y sin prejuicio es cultivada por naturaleza. Al nacer, ya sea un humano, mamífero, o ave (no sé el caso de las tortugas de mar o el de las mariposas) todos automáticamente sentimos amor imparcial hacia nuestra madre, aunque no la conozcamos. Todos sentimos una atracción natural, cercanía y afecto hacia ella. La madre, a su vez, automáticamente siente una cercanía natural y afecto hacia su hijo recién nacido. Por esto, ella cuida y amamanta al infante. Este cuidado afectuoso es la base para el desarrollo saludable del niño.

A partir de esto podemos ver que la cercanía y el afecto biológicamente adquiridos son las semillas de la compasión. Son los más grandes regalos que recibiremos y vienen de nuestra madre. Cuando cultivamos estas semillas con razonamiento y educación, estas crecen hasta convertirse en compasión verdadera, imparcial y dirigida por igual hacia todos, la cual está basada en el entendimiento de la igualdad entre todos nosotros.

Para el bebé, el afecto no se basa en la religión, ni en las leyes o autoridades policiales. Se produce naturalmente. Así que, aun cuando la compasión enseñada por las religiones es buena, la verdadera semilla, la base real para la compasión es biológica. Este es el fundamento de lo que llamo “ética secular”. La religión sólo debería fortalecer esta semilla.

Algunos piensan que la ética moral debe estar basada exclusivamente en la fe religiosa. Otros piensan que se puede desarrollar un sentido de la ética con entrenamiento. Algunos piensan que “ secular” significa un rechazo a la religión. Otros piensan que “secular” implica tener respeto por todas las religiones, sin predisposición alguna, incluyendo el respeto a los no creyentes, como en el caso de la constitución de la India. Este último tipo de ética, y especialmente cuando está basada en la compasión, está fundamentada en el instinto. Como es el caso de la madre y su hijo recién nacido, éstos surgen automáticamente a causa de la necesidad de supervivencia. Debido a esa base biológica, son más estables.

Cuando los niños juegan, ellos no piensan en religiones, razas, política u origen familiar. Ellos aprecian una sonrisa de sus compañeros de juego, sin importar quienes sean, y en respuesta son amables con ellos. Sus mentes y corazones están abiertos. Los adultos, por otro lado, usualmente enfatizan estos otros factores, diferencias políticas y raciales, y así sucesivamente. A causa de ello, sus mentes y corazones son más estrechos.

Observemos las diferencias entre los dos. Cuando somos más compasivos, nuestras mentes y corazones se encuentran más abiertos y nos comunicamos con mucha mayor facilidad. Cuando somos egocéntricos, nuestras mentes y corazones se encuentran cerrados y es difícil para nosotros comunicarnos con otros. El enojo debilita el sistema inmunológico, mientras que la compasión y un corazón cálido mejoran nuestro sistema inmunológico. Con enojo y miedo no podemos dormir, y aun cuando nos quedamos dormidos tenemos pesadillas. Si nuestra mente está en calma, dormimos bien. No necesitamos tranquilizantes, nuestra energía está en equilibrio. Con tensión, nuestra energía corre de un lado a otro y nos sentimos nerviosos.

Para ver y entender claramente, necesitamos una mente en calma. Si estamos agitados, no podemos ver la realidad. La mayoría de los problemas, incluso a nivel global, son causados por los seres humanos. Estos surgen por un mal manejo de las situaciones, por no ver la realidad. Nuestras acciones están basadas en el miedo, el enojo y la tensión. Hay demasiado estrés. No somos objetivos porque nuestras mentes se encuentran confundidas. Estas emociones negativas llevan a la estrechez mental y eso genera problemas, lo cual nunca da resultados satisfactorios.

La compasión, por otra parte, genera una mente abierta, una mente en calma. Con ella, podemos ver la realidad, así como los métodos necesarios para acabar con lo que nadie quiere y dar lugar a lo que todos quieren. Éste es un punto importante y un gran beneficio de la compasión basada en el razonamiento. Por consiguiente, para promover valores humanos basados en la biología y sustentados en el razonamiento, las madres y el amor y el afecto instintivos entre madre e hijo juegan un rol vital.