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Auto transformación a través del entrenamiento de actitudes
parte 2
Listen to the audio version of this pageOtro método que de hecho sí llega mucho más a fondo, es generar un estado mental que es completamente el opuesto al primer estado mental.
Entonces, sin entrar a demasiado detalle esto, pero nada más mencionándolo, si lo que subyace a el nosotros tener apego u hostilidad frente a alguna situación es la confusión
– Como por ejemplo, si vamos a un asilo de ancianos y nos encontramos ahí a una anciana sentada en una silla de ruedas en muy mal estado, vencida, jorobada, nomás como murmurando cosas inentendibles, escurriéndole la saliva, jugando con un pedacito de tela o de toalla aquí en su regazo y en muy mala situación, cuando la vemos por primera vez y no la conocemos, tendemos a pensar que siempre ha estado así.
Especialmente nos sucede cuando, digamos que tenemos algún pariente – nuestro propio padre, o madre internado en ese hospital-, y nos vamos dirigiendo hacia la habitación de nuestro pariente, y en el pasillo del hospital o del asilo están estas sillas de ruedas con ancianos en muy mal estado, recargados contra las paredes, vamos pasando por el pasillo y la persona de una de las sillas de ruedas extiende la mano y nos agarra, ¿no? Nos toma de la mano, y cómo nos sentimos increíblemente impactados en incómodos con esa situación.
Entonces aunque podemos desde luego aplicar cierto entendimiento, o sea, vemos que esta persona no siempre ha estado aquí, en algún momento fueron jóvenes, tuvieron familia, tuvieron una profesión, una ocupación, no siempre han estado así, aunque podamos entender eso
y que están extendiendo la mano por el simple hecho de que quieren tener un poquito de contacto humano
Si bien podemos aplicar estas fuerzas de oposición mencionadas anteriormente, también podemos utilizar un entendimiento más profundo. Esta idea de que “tal como aparece ante mí”, que yo creo o siento que así ha estado siempre, eso es totalmente imposible, eso es pura basura. No es posible. Esta persona no existe así como yo la concibo o percibo pensando que siempre ha estado así, entonces como esto es completamente imposible, entonces lo que estoy dejando que inunde mi mente en el fondo es pura basura y no tiene nada que ver con lo que realmente tengo ahí enfrente.
Otro tipo de método para trabajar con estas emociones es una, o un método muy avanzado, una meditación muy avanzada que se usa en la metodología del “mahamudra”
Que es “ver directamente el darse cuenta profundo que subyace a toda emoción y en donde la emoción misma se disuelve”
A lo que esto se refiere es que hay una estructura básica en la que nuestra mente percibe la realidad
“dentro de la que nuestra mente trabaja”, para ponerlo de una manera más simple.
Voy a poner un ejemplo. Cuando tenemos un poderoso deseo para con alguien,
Si somos capaces de relajar la tensión que produce ese estado emocional
Lo que encontramos ahí subyaciendo, es lo que llamamos “el darse cuenta profundo de la individuación”
En otras palabras, lo que está básicamente sucediendo es que estamos enfocándonos, e individualizando a este individuo en contraposición con cualquier otro individuo.
En cuanto a la estructura básica de la mente, eso es todo lo que está aconteciendo, de hecho.
Pero después proyectamos sobre esta persona esta idea o fantasía de “esta persona realmente es especial”
Exageramos ciertas cualidades de la persona, y entonces damos surgimiento al intenso deseo.
El puro deseo que anhela, es cuando no tenemos el objeto y estamos deseando obtenerlo, y el apego ya propiamente dicho es cuando ya tenemos el objeto y no queremos soltarlo.
Pero si somos capaces en el medio de esa situación de mucha tensión, simplemente relajar, soltar esa tensión, porque puede ser muy intenso o con mucha fuerza cuando hay así mucho deseo. Si simplemente soltamos la tensión, lo único que hay subyaciendo a eso es la estructura básica de la mente que solamente especifica el objeto.
Este es un método desde luego sumamente efectivo, pero al mismo tiempo muy avanzado. Si alguien puede utilizarlo, bueno pues maravilloso ¿no?, pero en realidad la verdad es que es un método avanzado que requiere bastante madurez para poder hacerlo.
El ser capaces de no ser arrastrados por nuestras emociones, el poder ver con toda claridad lo que está aconteciendo. No dejarnos arrastrar por las emociones y ser capaces de relajarnos dentro de la emoción por intensa que sea.
Y como decíamos, la emoción se libera a sí misma en la medida en que más y más somos capaces de relajarnos y ver simplemente la estructura básica que está debajo de lo que está aconteciendo.
Y el cuarto método, que es el tema de nuestra plática de hoy, el cuarto método justamente es el que se utiliza en las enseñanzas del entrenamiento de actitudes. Este método del entrenamiento de actitudes se refiere a generar la capacidad de transformar situaciones adversas o situaciones negativas en situaciones positivas.
En otras palabras, el ser capaces de transformar circunstancias que se nos presenten en la vida que normalmente creemos que no son conducentes para nuestra práctica, transformarlas justamente en circunstancias conducentes para dicha práctica.
En el fondo no es tan diferente de algunas de las cosas que ya hemos venido mencionando porque se refiere fundamentalmente a aprender a ver lo que sea que nos esté aconteciendo simplemente desde una perspectiva diferente. En otras palabras, cambiar nuestra actitud frente a lo que está pasando.
Por lo general lo jong se traduce como “entrenamiento mental”, pero me parece que esta es una traducción inadecuada porque entrenamiento mental nos suena mucho que se refiere a entrenar nuestra mente en la concentración, lo que significa la palabra en realidad es actitud. Es entrenar nuestras actitudes.
Y la palabra “entrenamiento” en este término tiene dos acepciones. Por un lado es limpiar nuestras actitudes perturbadas o perturbadoras y por otro lado entrenarnos en cultivar actitudes positivas o constructivas.
Y un verso muy conocido de un gran maestro indio, Shantideva, en su texto de el “Bodhisatva charya-avatara” el involucrándose en la conducta del bodisatva
Why get into a foul mood over something.
Entonces, Shantideva nos dice: “Si puede ser remediado, ¿qué sentido tiene entrar en un humor inadecuado ante ello?”
What help is it to get into a foul mood over it?
“Y si no puede ser remediado, cuál es el caso de entrar en un estado mental inadecuado?”
En pocas palabras, si puedes hacer algo para mejorar la situación, para qué te molestas o te enojas. Nomás ponte a hacer lo que hay que hacer. Y si no hay nada que se pueda hacer al respecto, pues ¿de qué te sirve enojarte y ponerte de malas?
Entonces si nos encontramos en una situación incómoda o desagradable como el estar con esta persona que siempre se queja y que nos molesta mucho, estamos en medio de esta situación y nos preguntamos: ¿hay algo que yo pueda hacer al respecto? Y si puedo hacer algo al respecto, pues simplemente lo hago y cambio mi actitud con respecto a la situación en lugar de nada más molestarme o enojarme.
Y existen muchas maneras o muchos métodos para cambiar situaciones o circunstancias adversas en circunstancias positivas.
Entre estas metodologías intervienen ,por un lado, cómo vemos a los demás cuando los demás nos están causando problemas, y por otro lado como nos vemos a nosotros mismos en este tipo de situaciones.
Entonces en cuanto a cómo podemos aprender a ver a los demás, se nos indica que podemos, en cuanto a cambio de actitud, aprender a ver a la otra persona como una “joya que confiere todos los deseos”.
“He aquí que tengo frente a mí una persona que me está dando la oportunidad de medirme a mí mismo, me está poniendo un reto frente a mi, y me da la oportunidad de probarme realmente qué tanto he o no he avanzado”, entonces es un regalazo el que me está dando.
“Entonces esta persona nos invita a cenar a su casa y la cosa está de la patada. No hace más que quejarse, de todo y por todo, y me está haciendo la vida de cuadritos, quiero salir corriendo por la ventana, pero en lugar de esto, ¡qué maravillosa oportunidad me está dando esta persona de practicar la paciencia, de intentar cambiar mis actitudes, de ver realmente qué tanto he avanzado en mi propia práctica interna! ¡Es una joya la que tengo enfrente!”
“Qué maravilla que mi vecino me invitó a quedarme con sus bebés, ¿no? O sea, que cosa tan padre porque sé que se van a estar llorando, que se van a zurrar, que todo lo demás, ¿no? Y que oportunidad tan maravillosa me da mi vecino de que yo pueda generar todas las actitudes que, es una joya mi vecino!”
Entonces no me acuerdo la cita textual, pero Shantideva lo dice de una manera muy linda, el mismo autor dice: Los bodisatvas se llenan de gozo cuando alguien les pide que haga algo por ellos, y por el contrario cuando nadie les pide nada, se sienten tristes porque se sienten como que están de inútiles.
Como ya saben ustedes, tengo una página en internet, y entonces pues como está en todo el mundo, entonces recibo una enorme cantidad de emails todos los días, y eso es una oportunidad maravillosa, que en lugar de molestarme y pasármela quejando de tantos mails que tengo que leer y que tengo que contestar, y que no me dejan tiempo para estas otras cosas, si yo realmente pudiera practicar esto de lo que estoy diciendo, estaría yo encantado porque es gente que me pregunta cosas y me da la oportunidad de ayudarlos y de hecho es de lo que yo pedía mi limosna ¿no? De poder estar al servicio de los demás.
Si nosotros como practicantes budistas estamos continuamente repitiendo versos de aspiración de “Pueda yo ser de beneficio a todos los seres” y de pronto nos están llegando un montón de solicitudes de seres sintientes que necesitan, que están pidiendo ser ayudados, pues todas nuestras plegarias o nuestras aspiraciones se han visto satisfechas, entonces ¿de qué nos quejamos? Deberíamos de estar encantados ¿no?
Otro método en este mismo sentido es ver esa persona que nos está dando tanta lata y nos saca tanto de nuestro quicio, que simplemente ver a esta persona como nuestro hijo enfermo.
Cuando nuestro niño o niña está enfermo y a lo mejor se está portando de manera insoportable, dando mucha lata, rezongando, llorando, etcétera, etcétera, o hasta diciéndonos cosas feas “no te quiero, no me toques, no me molestes” etcétera, etcétera, aunque nuestro hijo o hija se esté portando de una manera muy insoportable, no dejamos de querer a la criatura. Posiblemente necesite ser llevado a la cama, o darle alguna atención, pero entendemos que se está comportando de esta manera inadecuada porque está enfermo.
Entonces es nada más una cuestión de cambio de actitud ¿no? Poder ver a esta persona como si se tratara de nuestra criatura enferma, y no nada más como a una peste con patas.
La tercera forma de la misma metodología, es ver a esta persona como nuestro maestro.
Existe esta muy famosa historia en el mundo tibetano, que cuando Atisha llegó al Tíbet trajo con él un cocinero indio y el cocinero era una joyita. Se la pasaba rezongando, nunca seguía las instrucciones, hacía lo que se le pegaba la gana, etcétera, etcétera.
Entonces los tibetanos, recibiendo al gran maestro Atisha le decían “¿por qué no mandas de regreso a este cuate a la india de donde vino? Nosotros podemos con mucho gusto cocinar para ti”, y entonces Atisha les contestó: “¡No, no, no! De ninguna manera. Es que este hombre no es nomás mi cocinero, es mi maestro de paciencia”
Así que tenemos una, si tenemos una persona en la familia que es muy latosa o particularmente difícil y que tenemos, que nos es inevitable pues tener interacción con esta persona, pues un cambio de actitud que nos puede ser muy útil es ver a esta persona en vez de como una lata, verlo como un maestro o maestra de paciencia.
Y de hecho, la gente, actuando de maneras incorrectas o indebidas o molestas, nos pueden enseñar muchísimas cosas, sobre todo, al verlos o verlas a ellos nos pueden, con esas acciones enseñarnos a nosotros no actuar de la misma manera.
Si generamos realmente este tipo de actitud, nuestro perro puede ser nuestro maestro.
Se han dado cuenta por ejemplo si sacamos a pasear a nuestro perro, lo sacamos a pasear y en cualquier lugar que vayamos el perro se puede echar en cualquier lado, se relaja completamente, y hasta se queda dormido y no se queja para nada, mientras que nosotros somos muy “piquis” de que tiene que ser en mi camita, y con mi almohada, y con tales cobijitas, y etcétera, etcétera. Entonces, bueno, si pusiéramos atención y cambiáramos nuestra actitud, hay mucho que podríamos aprender del perro.
Así que estas son algunas maneras diferentes de ver a los demás cuando nos están causando problemas
Verlos como una joya que confiere todos los deseos, o como una criatura enferma, o como nuestro maestro.
Y también existen métodos para aprender a cambiar la visión que tenemos acerca de nosotros mismos en este tipo de situaciones.
La primera de ellas dice: “Cede la victoria a los demás, y acepta la derrota sobre ti”.
En otras palabras solemos pensar-, “Yo tengo que ganar. Yo tengo que salirme con la mía, y la otra persona tiene que aguantarse y ser vencida”
Mientras que si simplemente aceptamos la derrota, la discusión se acaba instantáneamente.
Desde las cosas más sencillas, ¿no? Estamos con un amigo, estamos con nuestra pareja, y estamos decidiendo a qué restaurant vamos a ir a comer. Y tú quieres ir a uno, y el otro quiere ir a otro, y empieza el alegato y la discusión del tratar de imponerse uno al otro o convencer, y en un momento dado dicen: “ok, vamos a donde tú dices”. Se acabó el argumento, ¿cuál es la gran diferencia?
No estamos desde luego hablando en situaciones muy graves, en que en verdad la otra persona está sugiriendo algo severo, dañino, grave en donde de ninguna manera podemos aceptar, sino en situaciones de la vida cotidiana en donde, en el fondo, no va a haber mayor diferencia si se hace a tu estilo o al mío.
No nos están diciendo que este es el método que deba utilizarse siempre, porque desde luego hay situaciones muy delicadas en que si siempre estamos cediendo, entonces esto se presta a una situación en que seamos abusados por parte de la otra persona. Entonces, es importante tener sensibilidad de cuándo hacerlo y no hacerlo, pero en una cantidad, en un buen número de situaciones y de cosas de no gran trascendencia, el ceder ante la otra persona es un cambio de actitud importante.
Les voy a platicar un ejemplo personal.
Yo vivo en una parte de Berlín que es la zona restaurantera
En una esquina muy agitada
Y en la planta baja del edificio donde yo vivo
Había una taberna muy silenciosa, muy tranquila, pero ahora hay un nuevo restaurante
- Un restaurant español, que se ha vuelto muy popular
Y el restaurante está abierto de las 7 de la mañana, a las 3 de la mañana, los 7 días de la semana.
Mi departamento está en la esquina, y el restaurante también hace esquina. Cuando es época de calor, sacan mesas a la acera, a las banquetas, y eso queda exactamente abajito de mi casa.
Entonces, desde luego, la gente se sienta ahí afuera en las mesas de la banqueta y están tomando una cerveza, o vino, y hablan en voz bastante alta, se ríen, etcétera, hasta las 3 de la mañana.
Cuando recién empezó a acontecer esto, resulta que las ventanas de mi recámara dan directamente a la calle donde está digamos el restaurant allá abajo ¿no?, entonces cuando recién empezó esto, estaba yo molestísimo, me enojaba y me molestaba, y tenía todo tipo de fantasías, como el tener un perol así de aceite hirviendo para echárselos desde el tercer piso para quemarlos a todos ahí abajo, y cosas por el estilo ¿no? Eran mis fantasías.
Pero bueno, llegó el momento en que me di cuenta que no me la podía pasar todo el tiempo de gruñón, hablándole por teléfono al encargado del restaurant y “bájale, porque ahorita voy a llamar a la policía”, y “ya no hagan tanto escándalo”, etcétera, etcétera. Después de un tiempo de darme un poco de topes en la pared, me di cuenta que finalmente lo único que realmente me iba a funcionar era esta enseñanza justamente: “Darle la victoria a los demás, y aceptar la derrota”
Bueno, pues resultó que la única habitación en mi departamento que no da a la calle, es la cocina, y la cocina es muy grandota y tiene como una tarima levantada donde se pone la mesa del antecomedor, pero está muy espaciosa y entonces simplemente agarré mi colchón, lo puse ahí en la cocina y durante los meses calurosos, que hay todo ese escándalo, me voy a dormir en la cocina y santo remedio porque en la cocina no se oye ningún ruido, así estén haciendo el escándalo que quieran hasta las 3 de la mañana, y este.. bueno pues, les di la victoria a ellos y acepté la derrota, y ahí duermo en los meses de calor.
Además de los meses de calor, esto es algo que vuelve a suceder en los días cercanos a año nuevo, por que bueno, a los alemanes les gusta mucho los “cuetes”, y entonces en las cercanías de año nuevo se vuelve a poner escandalosa la cosa. Igual, cerca de año nuevo me vuelvo a meter a la cocina y duermo muy bien.
Otra forma útil de trabajar con estas situaciones difíciles en nuestra vida, es el aprender a verlos como “quemar, el exhaustar parte de nuestro karma negativo”.
Esto no quiere decir en modo alguno que lo aceptamos como un castigo
Sino que más bien pensando mediante que esta situación desagradable me esté pasando en este momento, eso está haciendo que madure y, por lo tanto, ya desaparezca algo de mi karma negativo, que de no madurar de esta forma, y con mayor tiempo, podría madurar de formas mucho más desagradables y poderosas.
Un ejemplo sencillo: quedamos atrapados en el tráfico, y no nos podíamos mover por un rato largo.
Entonces decir, “Bueno, esto está muy bien que madure este karma de estar, de estar paralizado aquí en el tráfico, y de evitar que en el futuro yo sufra una auténtica parálisis, por ejemplo, por una embolia en edad más avanzada”
Entonces de hecho con este cambio de actitud, estamos aceptando que la maduración de este karma negativo nos está, podemos estar disfrutándolo incluso porque por la maduración del karma de este tamaño, estamos evitando que en el futuro madure de un tamaño mayor.
Y si nos apegamos mucho a la tradición tibetana, en donde se cree en la existencia de espíritus dañinos, entonces este tipo de cosas se ven como acciones de estos espíritus dañinos, y entonces incluso se dirige uno a ellos y dice: “Está bien que me echaron esto, échenle más de una vez!”
Recientemente tuve una experiencia muy interesante de esto.
Desde por ahí de mediados de julio y durante dos meses consecutivos, todo me salía mal.
Todo se me estaba cayendo, descomponiendo.
Tuve una fuerte infección en la espalda, y entonces no podía ir yo al centro de acondicionamiento físico. Finalmente me tuvieron que operar para quitarme esa cosa de la espalda.
Le cayó un virus horroroso a mi computadora y destruyó el disco duro.
Estuve durante un mes sin mi computadora habitual
La impresora se descompuso
Tenía yo dos videograbadoras; las dos tronaron
Soy una persona muy aficionada a la astrología y, por alguna razón toda la base de datos que yo tenía de las cartas astrológicas de un montón de personas, desapareció y no hubo forma de recuperarla
Pa’ acabarla de amolar, rompí mi taza favorita en la que siempre tomo mi café
Y en el medio de todo esto, volé a Francia para ir a enseñanzas de Su Santidad el Dalái Lama y la línea aérea extravió mi equipaje.
Y entonces, esto de perder el equipaje llegando a Francia, fue lo último que pasó. Ya ahí fue como la gota que derramó el vaso, ya me ataqué de la risa ¿no? Y fue cuando dije “ahora sí, espíritus latosos. Síganle, síganle, échenle más, y de una vez acaben con todo ¿no? ¿qué es lo que sigue?”
Se me había olvidado otra preciosa que me pasó justamente en este mismo periodo ¿no? El que por una endodoncia que me habían hecho hace años, tuve una infección por debajo de la endodoncia. La infección se fue hasta la mandíbula, por lo cual tuve que recibir -ser operado de la mandíbula; ya eso había pasado hace varios años, y recientemente el dentista me recibió con la maravillosa noticia de que la infección en la quijada se había reactivado y que tenían que volverme a operar el hueso de la quijada.
Y finalmente logré superar o pasar bien esta etapa por el entendimiento de que cuando tú lo que estás haciendo, entre más positivo esto sea, más obstáculos se presentan. Es parte de la manera en que opera el karma, entonces me di cuenta que estaban limpiándose tantas obstrucciones que con todas estas cosas desagradables que me pasaban una tras otra, lo vi como una pura limpieza de obstrucciones para lo que en ese momento era mi enfoque principal, y era que se culminara o se subiera a la página de internet la sección de español, la de portugués, y la de polaco en la que había venido trabajando mucho y no se había podido. Entonces dije “toda esta limpieza de karma negativo va a permitir que se suban estas cosas” entonces lo acepté de muy buen grado y les decía a los espíritus dañinos, “échenle más, para que se quemen todos los obstáculos y ya pueda subir estas secciones a la página”
Y la verdad es que cuando lo pude ver así, ni sufrí, ni me quejé, ni me la pasé mal. Estaba yo muy contento con la situación y les confieso que, o les comparto que si pueden hacer esto, en realidad es muy útil.
Así que en lugar de ver la situación tan horrible, tan tenebrosa, tan desafortunada, más bien verla como una extraordinaria oportunidad.
La última que quiero al menos mencionarles esta noche, es seguramente la más difícil y profunda de todas estas prácticas que he mencionado, que es la práctica del tonglen. La práctica del dar y el recibir.
Que esta práctica fundamentalmente significa pensar, cuando estamos pasando por una etapa o una situación particularmente difícil y dolorosa, la inmensa cantidad de individuos que están sufriendo cosas igual de dolorosas, o más que nosotros, y voluntariamente tomar imaginariamente sobre nosotros todo ese sufrimiento con la actitud mental de “pueda todo este sufrimiento madurar en mí, y mediante la maduración en mí de dicho sufrimiento, evitar que madure en tantas otras personas”, y voluntariamente aceptando esto sobre uno mismo, permitir que este sufrimiento se disuelva en uno mismo y llegue hasta la base de la mente, de la mente estable y feliz , y ésta mente les devuelve a todos este estado mental de bienestar y felicidad.
El gran peligro, y que lo que tenemos que tener muchísimo cuidado en este tipo de práctica, es no hacer esta práctica como un mártir. O sea, “yo soy tan bueno, y yo sufro por todos ustedes”, porque cuando lo hacemos como mártir nada más es un método de tremendo acrecentamiento de nuestro ego. No es lo que se pretende.
He de confesarles que yo no me considero terriblemente bueno en este método.
Porque el hacerlo con auténtica sinceridad, requiere una enorme cantidad de valor y fuerza
Pero recientemente intenté al menos hacerlo. Como les mencioné, fui requerido para una segunda cirugía en la quijada
Entonces, es una cirugía preciosa. Es una cirugía preciosa. Yo la puedo catalogar casi casi como de técnica medieval, porque están ustedes, o sea, claro tienes la boca abierta, te cortan toda la encía, bajan o te la quitan la encía para poder llegar al hueso de la mandíbula y entonces te meten una sierra; para eso estás completamente despierto. Y te meten una sierra. Con la sierra cortan el hueso, la parte infectada del hueso que tiene que cortar y la sacan, y luego pegarte y coserte la encía... Es una situación preciosa.
La primera vez que me hicieron esta cirugía, pues a mí nomás me pareció tremendamente interesante lo que estaban haciéndome.
Bueno, lo que pasa es que además la verdad es que la primera vez no fue tan dolorosa porque la anestesia funcionó muy bien.
Pero la segunda vez que me lo hicieron, la infección estaba bastante fuerte en esta parte del hueso, y verán ustedes, cuando hay infección pues no agarró la anestesia, y fue como a carne viva, a hueso vivo y fue muy doloroso.
Probé varias técnicas a mi alcance, una de ellas la que se usa de acuerdo a la tradición del mahamudra, es decir: no es más que una sensación ¿no? Sea que te estés rascando la mano, que te estés picando, en el fondo no es más que una sensación la que estás experimentando, sin todas las proyecciones extra que nosotros le solemos agregar.
Pero en el medio de esta operación, me vino a la mente esta práctica del tonglen, y entonces en ese momento pensé cómo al mismo tiempo que yo estaba siendo operado, la enorme cantidad de gente que en el Tíbet estaba siendo perseguida y torturada, y con torturas verdaderamente atroces, al grado que, comparado con lo que todas esas personas estaban viviendo, lo que me estaba pasando a mí era un juego de niños.
De tal forma que en lugar de estar nada más “Ay, pobrecito de mí, cuánto sufrimiento y cómo me duele”, amplías la perspectiva de tu mente y cuando te das cuenta de la inmensa cantidad de individuos que sufren muchísimo más que tú, logras poner tu propio sufrimiento en perspectiva.
Pero al poder empezar a hacer esta práctica yo a media cirugía, el decir sinceramente: “Que todo el sufrimiento que estas personas torturadas están padeciendo, pueda recaer sobre mí, sobre este dolor que estoy ahorita experimentando durante la cirugía, y mediante mantenerme calmado, no agitado y de buenas, en un estado mental adecuado, pueda esto contribuir a que yo pueda devolverles o darles a todos ellos algo de este buen estado de ánimo que estoy experimentando”.
Debo de confesar que no hice la práctica en toda la extensión de tal como se presenta esta práctica en la tradición, que es el estar totalmente dispuesto y deseoso de aceptar sobre uno todo el sufrimiento que ellos están experimentando, de tal forma que no solamente el sufrimiento que yo experimentase en ese momento, sino que el dolor fuera mayor. Estaba dispuesto por aceptar plenamente el sufrimiento de los demás. Esto, debo confesar que no pude hacerlo. Esto es lo que es la práctica completa, yo nomás llegué hasta poder imaginar o aceptar que, en el dolor que yo estaba experimentando, que ahí quedase succionado, por así decirlo, el dolor de los demás, y yo poderles devolver algo. Desde luego me sirvió y sé que es parte de la práctica, pero es muy importante que no confundamos cuando la práctica de tonglen es completa, comprometida, avanzada y difícil. Yo nomás la pude hacer, en el mejor de los casos, parcialmente.
Si lo analizamos un poco, nos daremos cuenta que este es un método que no es mágico, ni tiene nada de mágico ¿no? Porque si logramos generar el estado mental en que estamos dispuestos a soportar o cargar sobre nosotros el sufrimiento de los demás, esto desde luego nos da, en primer lugar obviamente la fortaleza de poder trabajar con nuestro propio sufrimiento y hacerlo tolerable y manejable, y estar en un estado mental adecuado. Y si logramos ampliar esto en la vastedad de como lo plantea la práctica completa de aceptar el sufrimiento de todos los demás seres sintientes, esto habla de una enorme confianza en nosotros mismos, en que tenemos la capacidad y la posibilidad de soportar y tolerar eso. Eso habla de la fortaleza que hemos cultivado internamente. Por eso es que no cualquiera puede realmente hacer esta práctica en serio, y en lugar de andarnos peleando con nuestro sufrimiento, que es lo que se ha –generalmente hacemos, nos peleamos con el sufrimiento, lo aceptamos con realismo.
Entonces, estos son algunos de los métodos que se utilizan en el entrenamiento de actitudes, en la metodología del lojong.
Entonces, me parece que independientemente del nivel en que cada uno de nosotros nos encontremos, y del nivel de motivación que realmente tengamos, sea que realmente vayamos por la budeidad para trabajar por el bienestar de todos los seres sin excepción, que busquemos nuestra propia liberación del samsara, mejores renacimientos, o tan solo mejorar la calidad de nuestra vida en esta vida, con una mayor o menor cantidad de compasión al respecto, sea cual sea el nivel en el que nos encontremos, estoy seguro que estos métodos tienen su nivel de aplicación y de gran utilidad en nuestra vida.
Y algo que nos da tremenda fuerza y confianza en la vida es que, si logramos generar esta actitud de “No importa qué sea lo que me esté aconteciendo ahorita o lo que me acontezca después, no importa lo adversa o lo difícil que sea la circunstancia, tengo la capacidad de hacer un aprovechamiento adecuado de ella para transformarlo en algo útil en mi propio camino, y no dejarme aplastar, vencer, deprimir o derrotar por la situación difícil, sino por el contrario, aprovecharla como catapulta para mi propio crecimiento”. Esto nos da mucha fortaleza y mucha confianza.
Así que pensemos que cualquier cantidad de fuerza positiva y cualquier cantidad de entendimiento profundo que hallásemos obtenido o generado por el hecho de estar aquí durante esta noche, pueda estos entendimientos ir a mayor y mayor profundidad, de tal forma que podamos alcanzar la iluminación para beneficiar a todos los seres.
Esto nos trae al final de nuestra plática.
Muchas gracias. Aquí terminamos.
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