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Archivos budistas del Dr. Alexander Berzin

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Sitaución actual del budismo
en el mundo (1996)

Originalmente publicado como parte de:
Berzin, Alexander. Buddhism and Its Impact on Asia.
Asian Monographs
, no.8
Cairo: Universidad del Cairo, Centro de Estudios Asiáticos,
junio 1996.
Traducido por Gilda Urbina Villarreal

Budismo teravada del sur y sureste de Asia

Sri Lanka

En la actualidad el budismo está floreciendo en algunos países y enfrentando dificultades en otros. El budismo teravada, por ejemplo, es el más fuerte en Sri Lanka, Tailandia y Burma (Myanmar), pero está seriamente debilitado en Laos, Camboya (Kampuchea) y Vietnam. De los siglos dieciséis al diecinueve el budismo declinó en Sri Lanka debido a persecuciones, primero de la inquisición y después de los misioneros de las colonias cristianas. Fue restablecido a finales del siglo diecinueve con la ayuda de académicos y teosofistas británicos. Como resultado de esto, el budismo de Sri Lanka es en ocasiones caracterizado como budismo “protestante”, con énfasis en el estudio académico, en las actividades pastorales realizadas por monjes para la comunidad y práctica directa de meditación para gente laica, no solamente para aquéllos con hábitos. La comunidad familiar seglar tiene gran fe, pero en ocasiones se lamenta de la escasez de monjes con estudio y práctica equilibrados.

Indonesia y Malasia

Los monjes de Sri Lanka han ayudado a restablecer el budismo teravada en Bali, otras partes de Indonesia y Malasia en donde poco a poco desapareció a finales del siglo quince. Esto ha sucedido en una escala extremadamente limitada. Aquellos que muestran interés en Bali son los seguidores de la tradicional mezcla balinesa de hinduismo, budismo y la religión espiritista local, mientras que en otras partes de Indonesia y Malasia la audiencia es de la comunidad budista mahayana china de más allá de las fronteras. Existen también algunas muy pequeñas sectas nuevas, indonesio budistas, que son aspectos híbridos del teravada chino y tibetano.

De acuerdo a la política “panchanshila” del gobierno indonesio, todas las religiones deben afirmar la creencia en Dios. Aún cuando el budismo no afirma la idea de Dios como un ser individual y por lo tanto algunas veces se considera ateo, oficialmente es reconocido por su afirmación de Adibuda. Es decir, literalmente, el “primer Buda” y se habla de él en El tantra de Kalachakra, que ha florecido en Indonesia desde hace un milenio. Adibuda es el creador omnisciente de todas las apariencias más allá del tiempo, palabras y otras limitaciones. Aún cuando representado por una figura simbólica, no es en realidad un ser en sí mismo. Adibuda es más abstracto y se encuentra en todos los seres como la naturaleza de la luz clara de la mente. Sobre estas bases el budismo es aceptado, junto con el islam, hinduismo y las formas cristianas católicas y protestantes, como las cinco religiones de estado de Indonesia.

India

En las regiones de la India al sur de los Himalayas, el budismo se desvaneció lentamente alrededor del siglo diecisiete. Sin embargo, al finalizar el siglo diecinueve, los habitantes de Sri Lanka, con la ayuda de los académicos británicos, fundaron la Sociedad Maha Bodhi con el propósito de restaurar los sagrados sitios budistas de peregrinaje en India. Tuvieron mucho éxito y en la actualidad tienen templos con monjes en cada uno de estos sitios, como lo hacen algunas otras tradiciones budistas.

En los años cincuentas, Ambedkar comenzó un movimiento neo-budista entre los intocables en el oeste de India. Cientos de miles se han unido, principalmente para evitar el estigma de pertenecer a la casta más baja. El énfasis está en ganar derechos políticos y sociales para sí mismos. Ambedkar murió poco después de fundar este resurgimiento. Desde entonces, este ha sido encabezado por Sangharakshita, un inglés que fundó la Orden de amigos del budismo occidental, como una forma de budismo diseñado especialmente para los practicantes occidentales.

Tailandia

La comunidad monástica budista en Tailandia, influenciada por el modelo de la monarquía tai, tiene un Patriarca supremo y un Consejo de ancianos cuya responsabilidad es mantener la pureza de la tradición. Hay dos tipos de comunidades monásticas, aquéllas que moran en los bosques y aquéllas que viven en las aldeas. Ambas son objeto de gran veneración y apoyo por parte de la comunidad laica. Existe una fuerte tradición de monjes mendicantes del bosque que viven en selvas aisladas y practican intensamente la meditación. Se adhieren estrictamente a las reglas monásticas de disciplina que forman el foco de su programa de estudio. Los monjes de las aldeas realizan numerosas ceremonias por el bienestar de la gente local. Su estudio, sin embargo, consiste principalmente en la memorización de textos. Con el fin de preservar la creencia cultural tai en espíritus, estos monjes también proveen amuletos a los seglares como protección. Existe una universidad budista para monjes, principalmente para entrenarlos a traducir escrituras budistas del pali clásico al tai moderno.

Myanmar (Burma)

En Myanmar (Burma), el régimen militar ha tomado un control estricto del budismo a través de su Ministerio de religión. Han destruido brutalmente los monasterios en donde estuvieron viviendo los disidentes, particularmente en el norte del país. Ahora el gobierno está dando grandes sumas de dinero al resto de los monjes en un esfuerzo por silenciar cualquier crítica y ganar su apoyo. Burma tiene una gran tradición de equilibrar el énfasis entre la meditación y el estudio, particularmente del “abhidharma”, sistema de psicología, metafísica y ética budistas. Muchos monasterios con este acercamiento aún permanecen abiertos y la población laica mantiene gran fe. Desde fines del siglo diecinueve, tal vez influenciado por la ocupación colonial británica, existen muchos centros de meditación en los que maestros ordenados y seglares instruyen a hombres y mujeres laicos de Burma en las prácticas meditativas básicas para el desarrollo de la atención.

Bangladesh

En el sur de Bangladesh, a lo largo de las montañas de la frontera con Burma, hay muchas aldeas aisladas que tradicionalmente siguen la tradición budista burmense. Sin embargo, totalmente separadas de Burma, su nivel de entendimiento y práctica es muy pobre.

Laos

En Laos, el budismo aún se enseña y practica en un escenario rural de la forma tradicional, pero los monasterios se encuentran en malas condiciones debido a la guerra entre Vietnam y los Estados Unidos. Los laosianos laicos todavía ofrecen comida a los monjes cuando estos hacen sus rondas mendigando y también acuden a los templos en los días de luna llena. La tradición meditativa, sin embargo, es extremadamente débil. Previamente, los monjes tuvieron que aprender y enseñar marxismo, hoy en día, no lo hacen. En la actualidad la gente necesita solamente pretender reconocer el comunismo y es más sencillo convertirse en monje.

Kampuchea (Camboya)

En Kampuchea (Camboya), el budismo ha sido restablecido después de la destrucción y persecución de Pol Pot, especialmente con el príncipe Sihanouk como rey, las restricciones se han relajado poco a poco. Sin embargo, todavía es necesario tener más de 30 o 40 años para ser ordenado, ya que el país necesita la mano de obra. El monje principal khmer, Maha Ghosananda, estudió meditación en Tailandia, ya que ésta, prácticamente se había perdido en Camboya y se está tratando de restablecer su práctica ahí. Cualquier tradición del bosque que haya quedado en el país, tenía más interés por obtener poderes especiales que en la meditación.

Vietnam

Aún cuando nunca hubo un equivalente a la revolución cultural en Vietnam, el budismo es todavía considerado ahí, como enemigo del estado, con monjes que continuamente confrontan la autoridad y el control del mismo. Es muy difícil ordenarse y muchos monjes son aún encerrados en la cárcel. Solamente algunos monasterios de muestra están abiertos, la mayoría con propósitos de propaganda. El régimen es mucho más relajado con los monjes en el norte, en donde las instituciones monásticas han coexistido con los comunistas durante la guerra de Vietnam. El régimen es mucho más receloso y duro con los monjes en el sur.

Budismo mahayana del este de Asia

Taiwán, Hong Kong, y áreas chinas más allá de las fronteras

Las tradiciones del budismo mahayana del este de Asia derivan de China y son las más fuertes en Taiwán, Hong Kong y Corea del sur. Taiwán tiene una sólida comunidad monástica de monjes y monjas mantenida muy generosamente por la comunidad laica. Cuenta con universidades budistas y programas budistas de bienestar social. Hong Kong también tiene una floreciente comunidad monástica. El énfasis entre las comunidades budistas chinas más allá de las fronteras en Malasia, Singapur, Indonesia, Tailandia y las Filipinas, está en las ceremonias por el bienestar de los ancestros y por la prosperidad y riqueza de los vivos. Existen muchos médium a través de los cuales, durante un trance, hablan los oráculos budistas. Estos son consultados por la comunidad laica para solucionar problemas de salud y psicológicos. Los hombres de negocios chinos, que conforman la principal fuerza impulsora de este “tigre” de la economía asiática, hacen frecuentes donaciones generosas a los monjes para realizar rituales en pro de su éxito financiero.

Corea

El budismo en Corea del sur es fuerte todavía, aún cuando enfrenta un reto creciente con los movimientos de evangelización cristiana. Existen muchas comunidades monásticas de monjes y monjas con gran apoyo popular. Particularmente, está floreciendo la tradición meditativa, especialmente la “son”, forma coreana del zen. Por otro lado, en Corea del norte, el budismo es severamente reprimido, a excepción de un monasterio muestra, abierto con fines propagandistas.

Japón

Japón tiene muchos templos hermosamente cuidados para turistas y visitantes, pero muchos están comercializados. Aún cuando existen algunos practicantes serios, para la mayoría, las tradiciones son extremadamente formales y débiles. Desde el siglo trece, los japoneses han tenido una tradición de sacerdotes de templo casados, sin ninguna restricción en contra de beber alcohol. Estos sacerdotes han remplazado gradualmente la tradición de monjes célibes. La mayoría de los japoneses sigue una combinación de budismo y shinto, la religión espiritista tradicional japonesa. Cuentan con sacerdotes que realizan costumbres shinto y ceremonias para nacimientos y matrimonios, y los budistas para los funerales, con muy poco entendimiento de cualquiera de ellos. Existen algunos movimientos para adoptar métodos budistas con la finalidad de aliviar la presión del trabajo en grandes compañías y una gran secta budista japonesa lleva a cabo un programa extensivo de construcción de pagodas de paz alrededor del mundo. Existen también cierto número de fanáticos del culto del día del juicio final que se llaman a sí mismos budistas, pero de hecho no tienen relación con las enseñanzas de Buda Shakyamuni. Algunas tradiciones budistas japonesas han sido históricamente, extremadamente nacionalistas, basadas en la creencia de Japón como un paraíso budista. Esto se deriva del culto shinto del emperador y de la importancia de pertenecer a la nación japonesa. Estas tradiciones han dado surgimiento a partidos políticos budistas que son extremadamente nacionalistas y de tinte fundamentalista.

República Popular China

Dentro de China, en las llamadas áreas chinas-han de la República Popular China, la mayoría de los monasterios budistas fueron destruidos y casi todos los monjes, monjas y maestros bien entrenados, fueron ejecutados o hechos prisioneros durante la revolución cultural en los sesentas y setentas. Sin embargo, esto no se dio en la misma proporción en las regiones no-han, llamadas Tibet, Mongolia interior y Xinjiang. Hoy día, un gran número de chinos-han de todas las edades en del interior de China están interesados en el budismo, pero el problema principal es la falta de maestros. Muchos jóvenes están recibiendo la ordenación monástica, pero su escolaridad es baja. La mayoría de los jóvenes educados con estudios superiores prefieren trabajar y ganar dinero, mientras que aquellos que se unen a los monasterios son mayormente de familias pobres o sin educación, primordialmente del campo. Sólo quedan pocos monjes y monjas de los ancianos calificados y capacitados para enseñar que sobrevivieron la persecución comunista, ninguno de mediana edad. Existen universidades budistas del gobierno con programas de dos a cuatro años en muchas ciudades grandes del interior de China y sitios de peregrinaje, con educación política como parte de su currículo. Relativamente pocos de los chinos-han recién ordenados, asisten a ellos.

En general, el nivel de educación budista en los monasterios chinos-han es extremadamente bajo. La gente está enfocada, por el momento, principalmente en la reconstrucción física del budismo (templos, pagodas, estatuas, etc.) esto requiere dedicar tiempo y esfuerzo para conseguir dinero y construir. En algunos casos, el gobierno chino está ayudando a financiar la reconstrucción. Como resultado, muchos templos budistas están abiertos como museos o atracciones turísticas, siendo los monásticos quienes recogen los boletos y los que atienden el templo. Esto les da una apariencia de “ libertad religiosa”, una imagen muy buscada por el gobierno de Beijing. Sin embargo, la mayoría de la reconstrucción, está financiada por la gente local, algunas veces con benefactores extranjeros y frecuentemente por los mismos monásticos. Se están restableciendo algunas prácticas de adoración de los ancestros que se llevaban a cabo en los templos antes de la persecución comunista. Existen, sin embargo, algunos monasterios chinos en varias partes del interior, que se encuentran activos y tienen cierto nivel de estudio y práctica.

Budismo mahayana de Asia central

Tibetanos en exilio

Entre las tradiciones tibetanas de Asia central, la más sólida es la comunidad tibetana de refugiados alrededor de Su Santidad el Dalai Lama en exilio en la India, desde el levantamiento popular de 1959 en contra de la ocupación militar china en el Tibet. Ellos han recomenzado la mayoría de los monasterios más importantes y algunos de los monasterios para monjas del Tibet y trabajan con el programa tradicional completo de entrenamiento para monjes académicos, aprendices de meditación y maestros. Cuentan con infraestructura para educación, investigación y publicación para preservar todos los aspectos de cada una de las escuelas de la tradición budista tibetana.

Los tibetanos en exilio han ayudado a revitalizar el budismo en las regiones de los Himalayas de India, Nepal y Bután, incluyendo Ladakh y Sikkim enviando maestros y retransmitiendo los linajes. Muchos monjes y monjas de estas regiones están recibiendo educación y entrenamiento en los monasterios de los refugiados tibetanos.

Nepal

Aún cuando la tradición tibetana del budismo es practicada entre los sherpas del oriente de Nepal y entre los refugiados tibetanos en la parte central del país, la forma tradicional de budismo nepalés existe todavía en un nivel limitado entre los newari del valle de Katmandú. Seguidores de una mezcla de la tardía forma mahayana india y del hinduismo, ellos son la única sociedad budista que mantiene distinciones de castas dentro de los monasterios. Desde el siglo dieciséis, los monjes tienen permiso de casarse y hay una casta hereditaria entre ellos de cuidadores de templos y de líderes de rituales. Los que realizan estas funciones deben provenir de dichas castas.

Tibet

La situación del budismo en el mismo Tibet, que la República Popular China ha dividido entre las cinco provincias de Tibet, Qinghai, Gansu, Sichuan, y Yun’an, es todavía muy desafortunada. De los 6500 monasterios para monjes y monjas antes de 1959, todos, excepto 150 fueron destruidos, en su mayoría, antes de la revolución cultural. La inmensa mayoría de monjes eruditos fueron, ya sea ejecutados o murieron en campos de concentración, y la mayoría de los monásticos en general fueron forzados a quitarse los hábitos. Desde principios de 1979, los chinos han permitido a los tibetanos la reconstrucción de sus monasterios y mucho de esto ya se ha logrado. El gobierno chino ha ayudado con dos o tres de ellos pero la inmensa mayoría se ha llevado a cabo a través del esfuerzo y las finanzas de los antiguos monjes, la población local y los tibetanos en exilio. Miles de jóvenes se han ordenado como monjes y monjas pero una vez más, el gobierno chino está imponiendo severas limitaciones y restricciones. Muchos policías y espías del gobierno disfrazados como monjes mantienen en supervisión constante a los monasterios. Monjes y monjas frecuentemente protestan contra las políticas chinas de supresión de los derechos humanos y demandan autonomía y libertad de religión verdaderas.

El esfuerzo de las autoridades comunistas chinas para controlar el budismo en el Tibet ha salido a la superficie de manera más evidente a partir del hallazgo de la reencarnación del Panchen Lama. El primer Panchen Lama vivió en el siglo décimo séptimo, fue tutor del Quinto Dalai Lama y es considerado el segundo líder de mayor importancia espiritual entre los tibetanos después del Dalai Lama. Cuando muere un Dalai Lama o un Panchen Lama, el sucesor es reconocido como la reencarnación de su predecesor cuando es un niño pequeño. El niño es encontrado con la consulta a oráculos y probado a fondo a partir del reconocimiento que hace de personas y objetos de su vida anterior.

Aunque los Dalai Lamas han tenido una posición tanto política como espiritual en el Tibet a partir del Quinto Dalai Lama, los Panchen Lamas nunca han sostenido una posición política. Desde principios del siglo veinte, sin embargo, los chinos han tratado, sin éxito, de dividir a los tibetanos apoyando al Panchen Lama como un rival político del Dalai Lama.

Los manchus, chinos no-han del noreste de Asia, dirigieron China desde mediados del siglo diecisiete hasta principios del siglo veinte, trataron de ganar la lealtad de mongoles y tibetanos dentro de la esfera de influencia de su imperio apoyando, aparentemente, el budismo tibetano al mismo tiempo que trataban constantemente de manipular y controlar sus instituciones y de cambiar su centro de gravedad de Lhasa a Beijing. A mediados del siglo dieciocho declararon que solamente el emperador manchu tenía la autoridad de escoger y reconocer las reencarnaciones de los Dalai Lamas y de los Panchen Lamas a través de un sistema de lotería en una urna dorada. Los tibetanos ignoraron esta pretensión y la elección de los Panchen Lamas fue siempre confirmada por los Dalai Lamas.

El gobierno comunista chino es abiertamente ateo, supuestamente no interfiere con aspectos religiosos y ha rechazado todas las políticas de las dinastías imperiales previas que rigieron China. Aún así, en 1955 se proclamó como heredero legítimo de los emperadores manchu en poseer la autoridad de encontrar y reconocer la reencarnación del Décimo Panchen Lama que murió en 1989. Esto sucedió poco después de que el abad del monasterio del Panchen Lama localizara su reencarnación y que el Dalai Lama reconociera oficialmente al niño. Subsecuentemente, el pequeño y su familia fueron llevados a Beijing y desde entonces no se ha sabido nada de ellos. El abad fue hecho prisionero y el monasterio del Panchen Lama puesto bajo estricto control comunista. Las autoridades chinas han ordenado a todos los altos lamas maestros, que se reúnan en una ceremonia en la que elegirán a su propio Panchen Lama reencarnado. Posteriormente, el Presidente de China tuvo un encuentro con el niño de seis años y le ordenó lealtad al partido comunista chino.

Además de la interferencia del gobierno chino, el principal problema que enfrentan los budistas en el Tibet es la falta de maestros calificados. Sólo unos cuantos de los antiguos maestros han sobrevivido la persecución comunista y los pocos disponibles tan sólo han recibido dos, o un máximo de cuatro años de entrenamiento con un currículo muy limitado en universidades budistas del gobierno, establecidas a través de los esfuerzos del anterior Panchen Lama. Aún cuando en general hay más estudio que en el interior de China, muchos de los monasterios en Tibet se encuentran abiertos como atracciones turísticas y los monjes deben trabajar como recolectores de boletos y atendiendo a los visitantes. La población laica en general tiene una fe muy firme, pero una gran porción de la juventud se ha desmoralizado por la falta de empleos debido a la gran población que se ha transferido de la China-Han y la siempre creciente oferta de alcohol barato, heroína, pornografía y mesas de billar para apostar provenientes del interior de China.

Turkistán del este (Xinjiang)

La mayoría de los monasterios de los mongoles kalmyk que viven en el este de Turkistán (Xinjang) fueron destruidos durante la revolución cultural. En la actualidad varios han sido reconstruidos, pero existe una mayor escasez de maestros que en Tibet. Los nuevos monjes jóvenes se han visto muy desanimados por la falta de facilidades para el estudio y muchos se han ido.

Mongolia interior

Los budistas tibetanos de Mongolia interior, son quienes sufren la peor situación bajo el control de la República Popular China. La mayoría de los monasterios en la mitad occidental fueron destruidos durante la revolución cultural. En la mitad oriental, que anteriormente fue parte de Manchuria, muchos ya habían sido destruidos por las tropas de Stalin al final de la segunda guerra mundial, cuando los rusos ayudaron a liberar el norte de China de la ocupación japonesa. La revolución cultural simplemente finalizó la devastación. De los 700 monasterios que existían en Mongolia interior, solamente quedan 27. Sin embargo, a diferencia con Tibet y Xinjiang, no se ha hecho casi ningún esfuerzo por reconstruirlos. Ha existido una influencia tan fuerte de los colonos chinos-han y se han dado tantos matrimonios mixtos que gran parte de la población local de mongoles, particularmente en las ciudades, tiene poco interés en su lengua, cultura tradicional o la religión budista. Unos cuantos monasterios se encuentran abiertos como atracciones turísticas con un puñado de monjes jóvenes que no reciben casi entrenamiento alguno. En áreas extremadamente remotas del desierto de Gobi, permanecen uno o dos monasterios con monjes aún realizando los rituales tradicionales, pero ninguno de estos monjes tiene menos de setenta años de edad. A diferencia de las regiones tibetanas donde los pastizales son ricos y los nómadas tienen recursos para apoyar a la reconstrucción de los monasterios y a la alimentación de nuevos monjes, los nómadas del Gobi de Mongolia interior que todavía tienen fe, son extremadamente pobres.

Mongolia

En la propia Mongolia (Mongolia exterior) han existido miles de monasterios. Todos fueron ya sea parcial o totalmente destruidos en 1937 bajo las órdenes de Stalin. En 1946, un monasterio fue reabierto en la capital Ulaan Baatar, como muestra simbólica, y a principios de los setentas inició una universidad para monjes con un entrenamiento de cinco años. Dicha universidad tenía un currículo muy conciso con un gran énfasis en el estudio marxista. A los monjes se les permitía realizar un número limitado de rituales para el público quienes eran cuidadosamente cuestionados por las autoridades del gobierno. Con la caída del comunismo en 1990, se ha dado un gran resurgimiento del budismo con la ayuda de los tibetanos exiliados en la India. Muchos de los monjes nuevos son enviados a la India para entrenarse y 150 monasterios han sido, ya sea, reabiertos o reconstruidos a una escala modesta, con varios maestros de los tibetanos en India. A diferencia de lo que sucede en el Tibet en donde los monjes ancianos a quienes despojaron de sus hábitos no han vuelto a unirse a los monasterios, sino que sólo han trabajando para reconstruirlos y financiarlos; en Mongolia, muchos monjes ancianos se han vuelto a reunir en los monasterios. El hecho de que la mayoría no han dejado de vivir en casa con sus esposas por la noche y de beber vodka, presenta un difícil problema concerniente a las reglas de disciplina monástica.

Sin embargo, el problema más serio que enfrenta el budismo en Mongolia en la actualidad, son los agresivos misioneros americanos: mormones y cristianos bautistas. Inicialmente llegaron a enseñar inglés, ofrecieron dinero y ayuda a la gente para que sus hijos estudiaran en Estados Unidos si ellos se convertían. Distribuyeron panfletos gratis de Jesús, bellamente dibujados y en lenguaje coloquial mongol y también les mostraron películas. Los budistas no pueden competir con eso. Aún no cuentan con libros de budismo en lengua coloquial, solamente en mongol clásico, difícilmente se encontraría a alguien que pudiera hacer tal traducción y si así fuera, no habría dinero para imprimir tales libros. Así es como están alejando del budismo a los jóvenes y a los intelectuales para acercarlos al cristianismo.

Rusia

Existen tres regiones con tradición budista tibetana en Rusia: Buryat en Siberia cerca del lago Baikal, Tuva también en Siberia al norte de Mongolia occidental, y Kalmykia al noroeste del mar Caspio. Los habitantes de Buryat y Kalmykia son mongoles, mientras que los de Tuva son turcos. Todos los monasterios en cada una de estas áreas, excepto tres en Buryat que solamente están dañados, fueron totalmente destruidos por Stalin a finales de los treintas. A fines de los años cuarentas Stalin reabrió dos monasterios representativos en Buryat bajo estricta supervisión de la KGB. Monjes que habían sido despojados de sus hábitos, los usaban como uniformes durante el día y realizaban algunos rituales. Varios de ellos fueron a estudiar al instituto de entrenamiento en Mongolia. Después de la caída del comunismo en 1990, se ha dado un gran resurgimiento del budismo en estas tres regiones. Los tibetanos en exilio han enviado maestros, y nuevos monjes jóvenes se están entrenando en los monasterios tibetanos en la India. Existen en la actualidad, diecisiete monasterios reestablecidos en Buryat. Tal como sucede en Mongolia, aquí también hay un problema con el alcohol y con los monásticos que fueron monjes con esposas. Pero a diferencia de Mongolia estos monásticos no proclaman ser monjes célibes. Hay planes encaminados a abrir monasterios in Kalmykia y en Tuva. Los misioneros cristianos están activos en las tres regiones, pero no tienen la misma fuerza que en Mongolia.

Existe también un gran interés en el budismo tibetano entre los asiáticos de otras tradiciones budistas. Muchos maestros tibetanos son invitados desde la comunidad en exilio en India a enseñar en el sureste de Asia, Taiwán, Hong Kong, Japón y Corea. La gente encuentra las claras explicaciones de las enseñanzas del Buda en la tradición tibetana, como un suplemento útil para entender sus propias tradiciones; también se siente atraída por los elaborados rituales tibetanos para la prosperidad y la salud.

Países sin tradición budista

Todas las formas de budismo pueden encontrarse también en todo el mundo en países que no son tradicionalmente budistas. Existen dos grandes grupos involucrados: los inmigrantes asiáticos y los practicantes no asiáticos. Los inmigrantes asiáticos, particularmente en los Estados Unidos y en Australia, tienen muchos templos étnicos. El mismo caso se da, en menor escala, en Canadá, Brasil, Perú y algunos países de Europa occidental, particularmente Francia. El énfasis se da en la práctica devocional y en proporcionar un centro comunitario para ayudar a las comunidades inmigrantes a mantener su identidad cultural y nacional.

Los “centros de Darma” de todas las tradiciones pueden ser encontrados, en la actualidad, en más de ochenta países alrededor del mundo en cada uno de los continentes. Mayoritariamente son frecuentados por no-asiáticos y enfatizan la meditación, el estudio y la práctica de rituales. Una gran proporción de estos centros provienen de las tradiciones: tibetana, zen y teravada. Los maestros en estos centros son tanto occidentales, como étnicamente budistas de Asia. La gran mayoría se encuentran en Estados Unidos, Francia y Alemania. Estudiantes serios frecuentemente visitan Asia en busca de un entrenamiento más profundo. En numerosas universidades de todo el mundo, existen programas de estudio budistas que mantienen un siempre creciente diálogo e intercambio de ideas entre el budismo, otras religiones, la ciencia, la psicología y la medicina. Su Santidad el Dalai Lama ha desempeñado un rol significativo en este respecto.