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Un retrato de Tsenzhab Serkong Rimpoché

Alexander Berzin, 1998
Traducido por Ernesto Guerrero

Parte ocho: Muerte y renacimiento de Rimpoché

Foto del nuevo Serkong RimpochéLa muerte de Serkong Rimpoché fue todavía más notable que su vida. En Julio de 1983, Rimpoché organizó la iniciación del Kalachakra de su S.S. el Dalai Lama en el monasterio de Tabo, en Spiti. Después de esto, le mencionó a un viejo monje local, Kachen Drubgyel, que de acuerdo a la astrología tibetana ese era un año de obstáculos para Su Santidad. La vida de Su Santidad estaba en peligro. Sería bueno transferir esos obstáculos hacia el mismo Rimpoché. Y le dijo al viejo monje que no se lo comentara a nadie.

Entonces Rimpoché entró a un retiro meditativo estricto por tres semanas. Después de las cuales, fue a un cercano campamento del ejército tibetano para enseñarle a los soldados  Involucrándonos en el comportamiento del bodisatva, Se suponía que Rimpoché enseñaría el texto completo despacio y durante un periodo extenso, pero lo recorrió rápidamente. Dejando el campamento varios días antes de lo planeado, explicó que tenía que ir a un lugar especial. Era el 29 de agosto de 1983, Su Santidad estaba volando a Ginebra, Suiza, al mismo tiempo que Yasser Arafat, Presidente de la Organización para la Liberación de Palestina, a quién también se esperaba que llegara allí, Las autoridades policiales estaban preocupadas acerca de un posible acto terrorista dirigido contra Arafat. Advirtieron que no podrían garantizar la vida de Su Santidad.

Rimpoché y Ngawang se alejaron rápidamente del campamento del ejército en un Jeep, parándose brevemente en el monasterio de Tabo. Rimpoché le pidió a Kachen Drubgyel que se les uniera, pero el viejo monje le explicó que acababa de lavar sus hábitos. Rimpoché le dijo que no importaba, que viniera con sus ropas interiores que usaba normalmente y que amarrara sus hábitos al techo del jeep para que se secaran, lo que hizo el viejo monje.

Mientras manejaban adentrándose en el Valle de Spiti, Rimpoché le dijo a Ngawang que él siempre le había dicho que recitara continuamente el mantra de la compasión, om mani padme hum, pero que nunca lo había tomado en serio. Este sería su consejo de despedida.

Se detuvieron  en el monasterio de Kyi. Rimpoché quería hacer ofrendas. Ngawang dijo que era tarde y que podrían regresar en la mañana, pero Rimpoché insistió. La mayor parte del tiempo, Rimpoché caminaba despacio y con dificultad. En esta ocasión sin embargo, Rimpoché fue capaz de correr. Por ejemplo, una vez en un aeropuerto, cuando casi estábamos tarde para un vuelo, Rimpoché corrió tan rápido, que ninguno de nosotros pudimos seguirle el paso. De forma similar, una vez en Bodh Gaya cuando Su Santidad estaba participando en una recitación masiva de los cientos de volúmenes de Las traducciones tibetanas de las palabras de Buda (Kangyur), Rimpoché se sentó a un lado de Su Santidad, y yo detrás de él. Cuando el viento se llevó una página del texto sin empastar de Su Santidad, Rimpoché prácticamente voló de su asiento, para recogerlo instantáneamente del piso. Normalmente, requería de asistencia para pararse. En aquella ocasión, en el monasterio de Kyi, Rimpoché también corrió rápidamente, sin ayuda, por el inclinado paso de la montaña.

Después de que Rimpoché hubo hecho sus ofrendas, los monjes de Kyi le pidieron que pasara la noche ahí. Rimpoché declinó diciendo que tenía que llegar a la villa de Kyibar esa noche. Y que si lo querían volver a ver, tendrían que ir allá. Entonces se fue rápidamente, habiendo dejado este mensaje indirecto de lo que estaba por suceder.

Cuando Rimpoché y su grupo llegaron a la alta villa de Kyibar, fueron a la casa de un campesino que conocía. El hombre estaba todavía afuera en sus campos y no esperaba invitados. Rimpoché le preguntó si estaría ocupado la próxima semana. El campesino le contestó que no e invitó a Rimpoché a quedarse.

Después de lavarse y comer yogurt, Rimpoché recitó de memoria La esencia de la explicación excelente de los significados interpretables y definitivos de Lama Tsongkapa, lo que le llevó dos horas. Cuando terminó, llamó a Ngawang y le dijo que no se sentía bien. Entonces, puso su cabeza sobre el hombro de Ngawang, algo que normalmente Rimpoché nunca hacía. Parece, visto en retrospectiva, que se estaba despidiendo. Antes de esto, había enviado a Chondzeyla lejos, a Simla, ya que sin duda le sería muy difícil presenciar lo que iba a pasar. Chondzeyla había estado con Rimpoché desde que tenía seis años, y Rimpoché lo había criado como a un hijo.

Ngawang le preguntó si debía conseguir un doctor o alguna medicina, pero Rimpoché le dijo que no. Ngawang le preguntó si había alguna otra cosa que pudiera hacer, y Rimpoché le pidió que le ayudara a caminar al baño, y lo hizo. Entonces Rimpoché le pidió a Ngawang que hiciera su cama, pero en vez de las sabanas amarillas en las que usualmente siempre dormía, Rimpoché le pidió a Ngawang que extendiera una sabana blanca. En la práctica tántrica, el amarillo se utiliza en los rituales para incrementar la habilidad de ayudar a los demás, mientras que el blanco es para pacificar obstáculos.

Rimpoché entonces, solicitó a Ngawang y a Kachen Drubgyel a venir a su habitación, lo cual hicieron. Rimpoché se recostó sobre su lado derecho, en la postura de dormir del Buda. En vez de sostener sus brazos en la posición normal, el izquierdo sobre su costado y el derecho bajo su cara como generalmente lo hacía cuando iba a dormir, los cruzó en la postura tántrica de abrazar. Comenzó a respirar profundamente y simplemente falleció, aparentemente a través del proceso de meditación de “dar y tomar” (tonglen). Tenía sesenta y nueve años y su salud era perfecta. Yo lo había llevado a un examen médico completo, en Delhi, dos meses antes.

Precisamente en ese momento, mientras Su Santidad todavía estaba volando rumbo a Génova, Arafat repentinamente cambio sus planes y decidió posponer su visita a Suiza. El peligro de un incidente terrorista en el aeropuerto fue entonces librado. Aunque el peligro para la vida de Su Santidad había pasado, de todas formas el autobús de Su Santidad se perdió en el camino del aeropuerto al hotel. Sin embargo, Su Santidad evadió cualquier daño. Serkong Rimpoché había exitosamente quitado los obstáculos a la vida de Su Santidad, dando a cambio su propia energía vital.

Tomar y recibir es una avanzada técnica de los bodisatva para remover los obstáculos de otros y proporcionarles felicidad. Siempre que Rimpoché enseñaba esta práctica, decía que debíamos estar decididos a tomar el sufrimiento de otros, aun si significaba llegar al punto de sacrificar nuestras propias vidas. Él siempre contaba un ejemplo que Kunu Lama Rimpoché refería de una persona en su distrito natal, quien tomó una herida en la cabeza de alguien más y en consecuencia murió. Cuando le preguntábamos a Rimpoché si no sería una perdida hacer esto, Rimpoché contestaba que no. Nos explicaba que seria como cuando un astronauta sacrificaba su vida en aras del progreso del mundo. Debido al ejemplo y fama del heroico astronauta, se aseguraría una sustancial pensión gubernamental para su familia.  De la misma manera, en el ejemplo del sacrificio del lama, éste proveería de alimento espiritual a los discípulos que dejaba.

Serkong Rimpoché permaneció en la coyuntura de muerte, en la meditación en la luz clara durante tres días. Aquellas personas con la habilidad de dirigir normalmente sus renacimientos entran en esta meditación como parte del proceso, ya sea de generar o continuar con una línea de lamas reencarnados. Durante la meditación, sus corazones se mantienen calientes y sus cuerpos no comienzan a descomponerse, aunque hayan dejado de respirar. Normalmente, los grandes lamas permanecen en este estado durante varios días, después de los cuales sus cabezas caen repentinamente y sangran por las fosas nasales, indicando que su conciencia ha dejado sus cuerpos.

Cuando estos signos ocurrieron con Serkong Rimpoché, arco iris se vislumbraron en el cielo y maravillosas luces aparecieron en la árida colina escogida para su cremación. Aunque la gente avisó al monasterio de Su Santidad en Namgyel en Dharamsala para que monjes acudieran a la ceremonia de cremación, el grupo no pudo llegar a tiempo. Los monjes de Spiti realizaron los ritos modestamente, como Rimpoché hubiera deseado. Poco tiempo después, un manantial de agua fresca con poderes curativos brotó del sitio de la cremación. Todavía hoy sigue fluyendo, y se ha vuelto un sitio de peregrinación. Exactamente nueve meses después, el 29 de mayo de 1984, Rimpoché renació una vez más, otra vez en Spiti, en una familia humilde.

Varios años antes, Rimpoché había conocido a una pareja, marido y mujer llamados Tsering Chodrag y Kunzang Chodron, ambos lo habían impresionado grandemente. Practicantes intensos del Darma, le habían dicho a Rimpoché que su deseo más profundo había sido ser monjes. El jefe de las villas locales les había aconsejado en contra, ya que unirse a la vida monástica como adultos con una familia joven hubiera representado muchos problemas. Ellos tenían que cuidar de sus niños primero. Rimpoché apoyó el consejo del jefe. Estos fueron los padres de los que Rimpoché renació, como su cuarto hijo.

Los discípulos usan varios medios para localizar la reencarnación de un gran lama que domina la meditación en la coyuntura de la muerte. Estos métodos incluyen consultar con oráculos y los sueños de los maestros más realizados. El candidato final necesita entonces identificar correctamente diversas posesiones del fallecido lama de entre varios objetos similares. Su Santidad el Dalai Lama, sin embargo, advierte que no hay que apoyarse solamente en tales medios. El niño debe dar claros signos de su identidad antes de ser considerado un candidato serio.

La gente de Spiti se refiere a Serkong Rimpoché como a un santo: casi todas las casas mantienen su fotografía. Tan pronto como el pequeño Serkong Rimpoché pudo hablar, señalo la fotografía de Rimpoché en la pared de la casa de sus padres y dijo: “¡Ese soy yo!”. Cuando Ngawang visitó más tarde la casa para examinar al niño, el chico corrió inmediatamente a sus brazos. Quería regresarse al monasterio con él.

Nadie tenía dudas de quién era. Después de todo, unos cuantos años antes un grupo de mujeres prominentes de Spiti le habían solicitado a Rimpoché que renaciera la próxima vez en su valle. Recibir permiso del Gobierno Hindú para visitar su remoto distrito fronterizo siempre había sido un problema. Así que tal renacimiento haría todo más fácil. Sus padres, profundamente honrados, dieron su consentimiento y, a la edad de cuatro años, el pequeño Rimpoché se fue a Dharamsala. Aunque sus padres lo visitan de vez en cuando, el chico nunca ha preguntado por ellos y ni siquiera parece que los extrañe. Desde el principio, se sintió perfectamente en casa con los miembros de su antigua casa. Eran su familia de corazón.

Ahora, en 1998, el nuevo Serkong Rimpoché tiene catorce años. Vive y estudia en sus monasterios de Mundgod, y viene a Dharamsala una o dos veces al año, cuando Su Santidad da enseñanzas importantes. Chondzeyla y el viejo cocinero de Rimpoché han fallecido, y Ngawang dejó los hábitos, se casó y ahora vive en Nepal. Rimpoché tiene ahora una nuevo séquito de monjes para cuidarlo, a todos ellos los seleccionó en su vida previa. Por ejemplo, él personalmente escogió a dos chicos de diez años, de Spiti y Kinnaur, para que se unieran a su servicio y lo atendieran durante algunos de sus últimos meses de vida.

Aunque tiene un sentido del humor similar a aquel de su predecesor y comparte el mismo enfoque práctico, con los pies en la tierra, el joven Serkong Rimpoché tiene su propia personalidad. Lo que continúa de una vida a otra son los talentos, las propensiones y las conexiones kármicas. En mi relación con él, me siento un poco como un miembro de la tripulación del Capitán Kirk, de la serie original de Viaje a las estrellas, que ahora se ha incorporado al capitán Picard, en Viaje a las estrellas: la nueva generación. Todo ha cambiado, y sin embargo, definitivamente hay continuidad.

Hasta el momento, he tomado un rol secundario en la crianza de Serkong Rimpoché. Siento que el viejo Rimpoché hubiera deseado servir principalmente a su propia gente. Demasiados grandes lamas se han dedicado a enseñar en Occidente o en áreas de Asia, fuera de su tradicional esfera cultural, en detrimento de los mismos tibetanos. Si la forma tibetana de budismo ha de sobrevivir en su forma completa, entrenar a futuras generaciones de tibetanos es esencial. Esto es porque actualmente, las enseñanza budistas completas están disponibles sólo en la lengua tibetana. Rimpoché me proveyó con las mejores circunstancias imaginables para mi entrenamiento y desarrollo propio. Para retribuir su bondad, yo me he propuesto hacer lo mismo con él.

Tratando de evitar un conflicto cultural, no he participado en la educación moderna de Rimpoché. De hecho, a propósito he evitado tener mucho contacto con él, aunque el fuerte lazo entre nosotros es sorprendentemente evidente en cualquier ocasión que nos encontramos. En cambio, he participado en arreglar que instructores tibetanos locales le enseñen inglés, ciencias y estudios sociales siguiendo el mismo currículum, que utilizan las escuelas tibetanas en la India.

Consecuentemente, Rimpoché se puede relacionar completamente con su propia gente. Tampoco lo he llevado a Occidente, ni le he comprado una computadora, o un video juego, y he desalentado a otros a que se los ofrezcan. Demasiados lamas reencarnados encuentran los juegos de computadora y los videos de acción más atractivos que sus estudios monásticos tradicionales.

Yo no sé cuánto de mi dirección ha contribuido, pero Rimpoché despliega un profundo sentido de seguridad y está completamente a gusto en su propia cultura. Esto sólo puede ser de beneficio para él y para todos los que lo conozcan en el futuro. Puede aprender de primera mano acerca del Occidente cuando alcance la madurez. Hago plegarias porque pueda convertirme una vez más en su discípulo, en mi próxima vida

[Un vídeo de la entronización de Serkong Rimpoché en 1988 está disponible en idioma alemán y se puede pedir en  Edition Ruine der Kuenste Berlin.]