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Un retrato de Tsenzhab Serkong Rimpoché
Traducido por Ernesto Guerrero
Parte ocho: Muerte y renacimiento de Rimpoché
La
muerte de Serkong Rimpoché fue todavía más notable que su vida. En Julio de 1983, Rimpoché organizó
la iniciación del Kalachakra de su S.S. el Dalai Lama en el monasterio de Tabo, en Spiti. Después
de esto, le mencionó a un viejo monje local, Kachen Drubgyel, que de acuerdo a la astrología
tibetana ese era un año de obstáculos para Su Santidad. La vida de Su Santidad estaba en peligro.
Sería bueno transferir esos obstáculos hacia el mismo Rimpoché. Y le dijo al viejo monje que no se
lo comentara a nadie.
Entonces Rimpoché entró a un retiro meditativo estricto por tres semanas. Después de las cuales, fue a un cercano campamento del ejército tibetano para enseñarle a los soldados Involucrándonos en el comportamiento del bodisatva, Se suponía que Rimpoché enseñaría el texto completo despacio y durante un periodo extenso, pero lo recorrió rápidamente. Dejando el campamento varios días antes de lo planeado, explicó que tenía que ir a un lugar especial. Era el 29 de agosto de 1983, Su Santidad estaba volando a Ginebra, Suiza, al mismo tiempo que Yasser Arafat, Presidente de la Organización para la Liberación de Palestina, a quién también se esperaba que llegara allí, Las autoridades policiales estaban preocupadas acerca de un posible acto terrorista dirigido contra Arafat. Advirtieron que no podrían garantizar la vida de Su Santidad.
Rimpoché y Ngawang se alejaron rápidamente del campamento del ejército en un Jeep, parándose brevemente en el monasterio de Tabo. Rimpoché le pidió a Kachen Drubgyel que se les uniera, pero el viejo monje le explicó que acababa de lavar sus hábitos. Rimpoché le dijo que no importaba, que viniera con sus ropas interiores que usaba normalmente y que amarrara sus hábitos al techo del jeep para que se secaran, lo que hizo el viejo monje.
Mientras manejaban adentrándose en el Valle de Spiti, Rimpoché le dijo a Ngawang que él siempre le había dicho que recitara continuamente el mantra de la compasión, om mani padme hum, pero que nunca lo había tomado en serio. Este sería su consejo de despedida.
Se detuvieron en el monasterio de Kyi. Rimpoché quería hacer ofrendas. Ngawang dijo que
era tarde y que podrían regresar en la mañana, pero Rimpoché insistió. La mayor parte del tiempo,
Rimpoché caminaba despacio y con dificultad. En esta ocasión sin embargo, Rimpoché fue capaz de
correr. Por ejemplo, una vez en un aeropuerto, cuando casi estábamos tarde para un vuelo, Rimpoché
corrió tan rápido, que ninguno de nosotros pudimos seguirle el paso. De forma similar, una vez en
Bodh Gaya cuando Su Santidad estaba participando en una recitación masiva de los cientos de
volúmenes de
Las traducciones tibetanas de las palabras de Buda (Kangyur), Rimpoché se sentó a un lado de Su Santidad, y yo detrás de él. Cuando el viento se
llevó una página del texto sin empastar de Su Santidad, Rimpoché prácticamente voló de su asiento,
para recogerlo instantáneamente del piso. Normalmente, requería de asistencia para pararse. En
aquella ocasión, en el monasterio de Kyi, Rimpoché también corrió rápidamente, sin ayuda, por el
inclinado paso de la montaña.
Después de que Rimpoché hubo hecho sus ofrendas, los monjes de Kyi le pidieron que pasara la
noche ahí. Rimpoché declinó diciendo que tenía que llegar a la villa de Kyibar esa noche. Y que si
lo querían volver a ver, tendrían que ir allá. Entonces se fue rápidamente, habiendo dejado este
mensaje indirecto de lo que estaba por suceder.
Cuando Rimpoché y su grupo llegaron a la alta villa de Kyibar, fueron a la casa de un
campesino que conocía. El hombre estaba todavía afuera en sus campos y no esperaba invitados.
Rimpoché le preguntó si estaría ocupado la próxima semana. El campesino le contestó que no e invitó
a Rimpoché a quedarse.
Después de lavarse y comer yogurt, Rimpoché recitó de memoria
La esencia de la explicación excelente de los significados interpretables y definitivos de
Lama Tsongkapa, lo que le llevó dos horas. Cuando terminó, llamó a Ngawang y le dijo que no se
sentía bien. Entonces, puso su cabeza sobre el hombro de Ngawang, algo que normalmente Rimpoché
nunca hacía. Parece, visto en retrospectiva, que se estaba despidiendo. Antes de esto, había
enviado a Chondzeyla lejos, a Simla, ya que sin duda le sería muy difícil presenciar lo que iba a
pasar. Chondzeyla había estado con Rimpoché desde que tenía seis años, y Rimpoché lo había criado
como a un hijo.
Ngawang le preguntó si debía conseguir un doctor o alguna medicina, pero Rimpoché le dijo que
no. Ngawang le preguntó si había alguna otra cosa que pudiera hacer, y Rimpoché le pidió que le
ayudara a caminar al baño, y lo hizo. Entonces Rimpoché le pidió a Ngawang que hiciera su cama,
pero en vez de las sabanas amarillas en las que usualmente siempre dormía, Rimpoché le pidió a
Ngawang que extendiera una sabana blanca. En la práctica tántrica, el amarillo se utiliza en los
rituales para incrementar la habilidad de ayudar a los demás, mientras que el blanco es para
pacificar obstáculos.
Rimpoché entonces, solicitó a Ngawang y a Kachen Drubgyel a venir a su habitación, lo cual
hicieron. Rimpoché se recostó sobre su lado derecho, en la postura de dormir del Buda. En vez de
sostener sus brazos en la posición normal, el izquierdo sobre su costado y el derecho bajo su cara
como generalmente lo hacía cuando iba a dormir, los cruzó en la postura tántrica de abrazar.
Comenzó a respirar profundamente y simplemente falleció, aparentemente a través del proceso de
meditación de “dar y tomar” (tonglen). Tenía sesenta y nueve años y su salud era perfecta. Yo lo había llevado a un
examen médico completo, en Delhi, dos meses antes.
Precisamente en ese momento, mientras Su Santidad todavía estaba volando rumbo a Génova,
Arafat repentinamente cambio sus planes y decidió posponer su visita a Suiza. El peligro de un
incidente terrorista en el aeropuerto fue entonces librado. Aunque el peligro para la vida de Su
Santidad había pasado, de todas formas el autobús de Su Santidad se perdió en el camino del
aeropuerto al hotel. Sin embargo, Su Santidad evadió cualquier daño. Serkong Rimpoché había
exitosamente quitado los obstáculos a la vida de Su Santidad, dando a cambio su propia energía
vital.
Tomar y recibir es una avanzada técnica de los bodisatva para remover los obstáculos de otros
y proporcionarles felicidad. Siempre que Rimpoché enseñaba esta práctica, decía que debíamos estar
decididos a tomar el sufrimiento de otros, aun si significaba llegar al punto de sacrificar
nuestras propias vidas. Él siempre contaba un ejemplo que Kunu Lama Rimpoché refería de una persona
en su distrito natal, quien tomó una herida en la cabeza de alguien más y en consecuencia murió.
Cuando le preguntábamos a Rimpoché si no sería una perdida hacer esto, Rimpoché contestaba que no.
Nos explicaba que seria como cuando un astronauta sacrificaba su vida en aras del progreso del
mundo. Debido al ejemplo y fama del heroico astronauta, se aseguraría una sustancial pensión
gubernamental para su familia. De la misma manera, en el ejemplo del sacrificio del lama,
éste proveería de alimento espiritual a los discípulos que dejaba.
Serkong Rimpoché permaneció en la coyuntura de muerte, en la meditación en la luz clara
durante tres días. Aquellas personas con la habilidad de dirigir normalmente sus renacimientos
entran en esta meditación como parte del proceso, ya sea de generar o continuar con una línea de
lamas reencarnados. Durante la meditación, sus corazones se mantienen calientes y sus cuerpos no
comienzan a descomponerse, aunque hayan dejado de respirar. Normalmente, los grandes lamas
permanecen en este estado durante varios días, después de los cuales sus cabezas caen
repentinamente y sangran por las fosas nasales, indicando que su conciencia ha dejado sus cuerpos.
Cuando estos signos ocurrieron con Serkong Rimpoché, arco iris se vislumbraron en el cielo y
maravillosas luces aparecieron en la árida colina escogida para su cremación. Aunque la gente avisó
al monasterio de Su Santidad en Namgyel en Dharamsala para que monjes acudieran a la ceremonia de
cremación, el grupo no pudo llegar a tiempo. Los monjes de Spiti realizaron los ritos modestamente,
como Rimpoché hubiera deseado. Poco tiempo después, un manantial de agua fresca con poderes
curativos brotó del sitio de la cremación. Todavía hoy sigue fluyendo, y se ha vuelto un sitio de
peregrinación. Exactamente nueve meses después, el 29 de mayo de 1984, Rimpoché renació una vez
más, otra vez en Spiti, en una familia humilde.
Varios años antes, Rimpoché había conocido a una pareja, marido y mujer llamados Tsering
Chodrag y Kunzang Chodron, ambos lo habían impresionado grandemente. Practicantes intensos del
Darma, le habían dicho a Rimpoché que su deseo más profundo había sido ser monjes. El jefe de las
villas locales les había aconsejado en contra, ya que unirse a la vida monástica como adultos con
una familia joven hubiera representado muchos problemas. Ellos tenían que cuidar de sus niños
primero. Rimpoché apoyó el consejo del jefe. Estos fueron los padres de los que Rimpoché renació,
como su cuarto hijo.
Los discípulos usan varios medios para localizar la reencarnación de un gran lama que domina
la meditación en la coyuntura de la muerte. Estos métodos incluyen consultar con oráculos y los
sueños de los maestros más realizados. El candidato final necesita entonces identificar
correctamente diversas posesiones del fallecido lama de entre varios objetos similares. Su Santidad
el Dalai Lama, sin embargo, advierte que no hay que apoyarse solamente en tales medios. El niño
debe dar claros signos de su identidad antes de ser considerado un candidato serio.
La gente de Spiti se refiere a Serkong Rimpoché como a un santo: casi todas las casas
mantienen su fotografía. Tan pronto como el pequeño Serkong Rimpoché pudo hablar, señalo la
fotografía de Rimpoché en la pared de la casa de sus padres y dijo: “¡Ese soy yo!”. Cuando Ngawang
visitó más tarde la casa para examinar al niño, el chico corrió inmediatamente a sus brazos. Quería
regresarse al monasterio con él.
Nadie tenía dudas de quién era. Después de todo, unos cuantos años antes un grupo de mujeres
prominentes de Spiti le habían solicitado a Rimpoché que renaciera la próxima vez en su valle.
Recibir permiso del Gobierno Hindú para visitar su remoto distrito fronterizo siempre había sido un
problema. Así que tal renacimiento haría todo más fácil. Sus padres, profundamente honrados, dieron
su consentimiento y, a la edad de cuatro años, el pequeño Rimpoché se fue a Dharamsala. Aunque sus
padres lo visitan de vez en cuando, el chico nunca ha preguntado por ellos y ni siquiera parece que
los extrañe. Desde el principio, se sintió perfectamente en casa con los miembros de su antigua
casa. Eran su familia de corazón.
Ahora, en 1998, el nuevo Serkong Rimpoché tiene catorce años. Vive y estudia en sus
monasterios de Mundgod, y viene a Dharamsala una o dos veces al año, cuando Su Santidad da
enseñanzas importantes. Chondzeyla y el viejo cocinero de Rimpoché han fallecido, y Ngawang dejó
los hábitos, se casó y ahora vive en Nepal. Rimpoché tiene ahora una nuevo séquito de monjes para
cuidarlo, a todos ellos los seleccionó en su vida previa. Por ejemplo, él personalmente escogió a
dos chicos de diez años, de Spiti y Kinnaur, para que se unieran a su servicio y lo atendieran
durante algunos de sus últimos meses de vida.
Aunque tiene un sentido del humor similar a aquel de su predecesor y comparte el mismo
enfoque práctico, con los pies en la tierra, el joven Serkong Rimpoché tiene su propia
personalidad. Lo que continúa de una vida a otra son los talentos, las propensiones y las
conexiones kármicas. En mi relación con él, me siento un poco como un miembro de la tripulación del
Capitán Kirk, de la serie original de
Viaje a las estrellas, que ahora se ha incorporado al capitán Picard, en
Viaje a las estrellas: la nueva generación. Todo ha cambiado, y sin embargo, definitivamente
hay continuidad.
Hasta el momento, he tomado un rol secundario en la crianza de Serkong Rimpoché. Siento que
el viejo Rimpoché hubiera deseado servir principalmente a su propia gente. Demasiados grandes lamas
se han dedicado a enseñar en Occidente o en áreas de Asia, fuera de su tradicional esfera cultural,
en detrimento de los mismos tibetanos. Si la forma tibetana de budismo ha de sobrevivir en su forma
completa, entrenar a futuras generaciones de tibetanos es esencial. Esto es porque actualmente, las
enseñanza budistas completas están disponibles sólo en la lengua tibetana. Rimpoché me proveyó con
las mejores circunstancias imaginables para mi entrenamiento y desarrollo propio. Para retribuir su
bondad, yo me he propuesto hacer lo mismo con él.
Tratando de evitar un conflicto cultural, no he participado en la educación moderna de
Rimpoché. De hecho, a propósito he evitado tener mucho contacto con él, aunque el fuerte lazo entre
nosotros es sorprendentemente evidente en cualquier ocasión que nos encontramos. En cambio, he
participado en arreglar que instructores tibetanos locales le enseñen inglés, ciencias y estudios
sociales siguiendo el mismo currículum, que utilizan las escuelas tibetanas en la India.
Consecuentemente, Rimpoché se puede relacionar completamente con su propia gente. Tampoco lo
he llevado a Occidente, ni le he comprado una computadora, o un video juego, y he desalentado a
otros a que se los ofrezcan. Demasiados lamas reencarnados encuentran los juegos de computadora y
los videos de acción más atractivos que sus estudios monásticos tradicionales.
Yo no sé cuánto de mi dirección ha contribuido, pero Rimpoché despliega un profundo sentido
de seguridad y está completamente a gusto en su propia cultura. Esto sólo puede ser de beneficio
para él y para todos los que lo conozcan en el futuro. Puede aprender de primera mano acerca del
Occidente cuando alcance la madurez. Hago plegarias porque pueda convertirme una vez más en su
discípulo, en mi próxima vida
[Un vídeo de la entronización de Serkong Rimpoché en 1988 está disponible en idioma alemán y se puede pedir en Edition Ruine der Kuenste Berlin.]
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