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Enfrentar el reto de la modernización en Mongolia

Alexander Berzin
preparado a petición de la prensa mongola
Ulaanbaatar, Mongolia, agosto de 1997
Traducido por Rouget Laconte Chamier Rodas

Vine a Mongolia a continuar con el trabajo en dos áreas, el cual comencé durante mi visita pasada en noviembre de 1996. La Fundación Richard Gere me pidió que estableciera y organizara un gran proyecto en Mongolia para ayudar a renovar el budismo. El enfoque principal de este proyecto es el de traducir libros básicos de budismo, del inglés al mongol coloquial moderno, para después publicarlos y distribuirlos por todo el país. Esta visita es, específicamente, para establecer la infraestructura administrativa para dicho proyecto y para llevar a cabo los acuerdos de impresión. El segundo propósito de mi visita es continuar con las conferencias sobre budismo a petición de la Universidad Nacional de Mongolia y el Monasterio de Ganden.

La expansión del budismo en occidente

El budismo llegó por primera vez a Europa con los mongoles kalmyk en la región del río Volga de Rusia a comienzos del siglo XVII. Se comenzó con traducciones eruditas de textos budistas a lenguas europeas a finales del siglo XVIII. Aunque los maestros budistas de meditación comenzaron a enseñar en Europa Occidental y en los Estados Unidos en los inicios del siglo XX, el interés occidental en el budismo incrementó hasta después de la Segunda Guerra Mundial, como resultado del contacto de los soldados con las culturas asiáticas. Las tradiciones zen y teravada fueron las primeras en extenderse en occidente, pero desde el exilio de Su Santidad el Dalái Lama y de los tibetanos refugiados en la India en 1959, la tradición vajrayana ha llegado a ser la forma de budismo más ampliamente extendida y popular en occidente. Hoy existen más de diez mil centros budistas en más de cien países, tradicionalmente no budistas- En todo el mundo – Norte y Sudamérica, Europa Oriental y Occidental, la ex Unión Soviética, África, Asia, Australia y el Pacífico Sur – hay representaciones de casi todas las tradiciones budistas.

El atractivo que el budismo presenta al occidente moderno

El budismo es atractivo para la gente moderna, no sólo para los occidentales, por varias razones. De todas las religiones del mundo, el budismo es la más compatible con la ciencia moderna, por ejemplo, en lo concerniente a sus explicaciones del origen del universo y los principios de relatividad. Además, el Buda dijo que se no creyera en lo que él enseñaba, simplemente por fe o respeto a él, sino que se probara y analizara todo como cuando se compra oro. Por lo tanto, el acercamiento budista básico es el de ser crítico e investigar las enseñanzas a través de la experimentación personal y la lógica. Solamente serán aceptadas las enseñanzas si son lógicas y funcionan para obtener las metas indicadas. A la gente moderna, especialmente a los occidentales, no les gusta que les digan que acepten en silencio algo sin probarlo o sin cuestionarlo.

De igual forma, el budismo ofrece la más clara explicación de cómo funcionan la mente y las emociones, y ofrece métodos muy claros y efectivos para superar problemas emocionales y para obtener concentración, compasión y sabiduría. Todas las religiones instruyen a sus seguidores para ser pacientes, amorosos y sabios, pero el budismo enseña de una manera extremadamente práctica cómo realmente alcanzar tales metas. Además, el budismo reconoce las diferencias personales y por lo tanto no señala que haya solamente una forma correcta de desarrollar estas cualidades positivas. El Buda enseñó una amplia variedad de métodos adecuados para personas de todo tipo de entornos, talentos y disposiciones. A los occidentales nos gusta ser individuales y por lo tanto apreciamos mucho que se nos ofrezca una amplia gama de técnicas para nuestro crecimiento personal y social.

Los occidentales valoran la libertad, la cual significa libertad de elección. El budismo nunca presiona a las personas a la conversión, sino que trata a todos con respeto. El budismo ofrece sus técnicas de introspección para ser compartidas por todo el mundo. Si las personas se benefician de las enseñanzas del Buda, son bienvenidas a adoptarlas en su propia vida. No les dice que sus religiones originales son estúpidas e inferiores ni que deban renunciar a ellas. Lo único que nos pide el budismo que abandonemos es la codicia, el enojo, el egoísmo y la confusión. A los occidentales les gusta ser tratados con respeto, como adultos y no como a niños mal portados e ignorantes. En este sentido, los occidentales encuentran el enfoque budista bastante maduro, nada arrogante y, por consiguiente, atractivo.

Los beneficios del budismo para la modernización de Mongolia

Más que ser perjudicial para el progreso de Mongolia, yo diría que revivir el budismo es la clave para lograrlo. Para que Mongolia avance y compita en el mercado económico mundial, es esencial que el pueblo mongol tenga un profundo sentido de autoestima e identidad cultural. Solamente si la gente se siente orgullosa de su herencia, puede tener la confianza personal para competir en el mundo. Si se les hace sentir a los mongoles que todo lo que su país ha logrado, no sólo durante el régimen comunista, sino a través de su historia, no tiene ningún valor, obtendrán una imagen muy pobre y negativa de ellos mismos. Esto sería desastroso porque los dejaría sin cimientos emocionales sobre los cuales levantarse y encarar los problemas del mundo moderno. Cuando a la gente se le roba su dignidad y se les hace sentir que todo respecto a ellos es retrógrada, naturalmente se volcarán al alcohol intentando relajarse en el estupor de una borrachera. Esto conduce al crimen, a la violencia y a la degeneración de la sociedad, lo cual entorpece todo tipo de progreso.

El pueblo mongol no es como un niño malo e inútil que se ha descarriado y que debe ser convertido a una religión extranjera por un adulto moralmente superior para poder avanzar. El pueblo mongol es adulto y solamente puede avanzar sobre la base de ser adulto; con una herencia cultural y religiosa de igual valor que cualquier otra del mundo. Si grupos extranjeros convencen a los mongoles de que son unos niños malos y tontos, ¿de qué forma puede un niño malo y tonto competir exitosamente en un mundo de adultos?

El régimen comunista intentó despojar a Mongolia de su cultura y su religión, que su gente perdiera la identidad y se convirtieran en camaradas soviéticos. Todos conocen el desastroso efecto de tal política. Los gobernantes manchúes de China han intentado hacer lo mismo y convertir a los mongoles en chinos. Ahora, muchos occidentales parecen seguir la misma política de imperialismo cultural, al tratar de despojar a los mongoles de su religión tradicional, presionarlos a la conversión para volverlos occidentales. Los comunistas usaron la fuerza bruta para hacer cambiar al pueblo, los occidentales usan el poder económico para seducirlos con dinero y oportunidades de viajar al extranjero. Ambos han distorsionado la historia para culpar a las formas tradicionales mongolas de todos los males y ambos quieren alcanzar la misma meta de la destrucción cultural y de la dominación extranjera. Si el pueblo mongol fue capaz de enfrentarse contra el reinado manchú y después contra el comunismo, también deben enfrentarse a otras fuerzas extranjeras que tratan de despojarlos de su herencia.

Tanto los comunistas como los grupos misioneros en Mongolia son ignorantes del budismo. Si los mongoles mismos también son ignorantes del budismo, se creen la propaganda distorsionada en contra de su religión tradicional. Si los mongoles estudian y aprenden sobre su propia cultura y religión, descubrirán que tienen mucho para enorgullecerse. El budismo fue la principal fuerza que promovió la educación en Mongolia. El estudio de la medicina, de las matemáticas, de la astronomía, de la gramática, de la poesía, de la filosofía, de la lógica, de la psicología, etc. fue abordado dentro del contexto del entrenamiento budista. Este énfasis, tanto en la mejora social como individual con base en la educación, es el cimiento del avance moderno. Además, debido a que el budismo hace énfasis en los elementos del pensamiento personal a través de la lógica y la razón, y no sólo tomando partido ciegamente, provee un excelente marco de referencia para el desarrollo de la flexibilidad intelectual y la aproximación práctica que se requieren para lidiar con los complejos asuntos de la vida moderna.

Algunas personas malinterpretan las enseñanzas budistas sobre la paciencia como ser completamente pasivos y dejar que todos se aprovechen de nosotros. Esto no es así. Ser paciente no significa no enojarse en situaciones difíciles, sino mantener la calma emocional para ser capaces de encontrar la mejor solución a un problema e implementarla. Si nos enojamos, ya no podemos pensar racionalmente y con frecuencia hacemos o decimos cosas que vencen nuestros propósitos y que lamentamos posteriormente. La paciencia es un signo de fuerza, no de debilidad. Si acometemos con enojo a la más mínima irritación, como un guerrero arremetiendo contra un mosquito, somos débiles. Si somos pacientes al enfrentar dificultades, no nos dejamos molestar, sino que lidiamos con ellas como adultos fuertes. Si los jinetes mongoles no hubieran tenido paciencia con las dificultades de cabalgar grandes distancias y estar lejos de casa, ¿cómo habrían podido conquistar más territorio del mundo que cualquier otro pueblo en la tierra? La misma paciencia se requiere para obtener éxito económico.

Algunas personas también mal entienden el budismo, como si fuera una religión supersticiosa que invoca poderes sobrenaturales en pujas llevadas a cabo por monjes para resolver nuestros problemas. Este tampoco es el caso. Todos hemos construido las causas para el éxito o el fracaso por nuestras acciones previas. Si hemos actuado de una forma deshonesta, engañando a otros para ganar dinero, nadie confiará en nosotros. Hemos construido las causas para que en el futuro no se nos acerquen los clientes y para que otros nos engañen a nosotros. Si, por otro lado, somos honestos en los negocios, los demás confiarán en nosotros. Construimos así las causas para el éxito. Estas son las leyes del karma. Las potencialidades que creamos maduran en éxito o fracaso cuando se presentan las condiciones apropiadas.

Encomendarse al ritual budista es una forma de proveer las circunstancias para que nuestros potenciales y nuestro karma positivo maduren. Si no hemos plantado semillas, nada crecerá aunque reguemos la tierra. De la misma manera, si no hemos plantado las semillas kármicas del éxito con nuestro comportamiento, ninguna cantidad de pujas hará el milagroso aparecimiento del éxito. Sin embargo, cuando combinamos la conducta ética con los rituales tradicionales, tenemos la fórmula correcta para tener éxito en el mundo. No hay superstición en este enfoque.

En resumen, Mongolia tiene una gloriosa herencia cultural y religiosa de la que todos los mongoles pueden estar orgullosos y que puede proveer los cimientos para el progreso moderno. Claro que es una sobre simplificación ciega negar que haya existido gente que ha abusado de las tradiciones de Mongolia. En todas las culturas existe gente que no da el ancho de sus ideales éticos. Sin embargo, esta no es razón para juzgar una tradición como totalmente caduca e inútil. Aunque las religiones occidentales hayan logrado un cierto número de conversos en algunos países de tradición budista, no es correcto creer que la mayoría de la gente de estos países ha abandonado sus religiones y culturas tradicionales por primitivas y retrógradas, y que ésa sea la razón de su éxito económico. Los pobladores de Taiwán, China, Singapur, Japón, Corea del Sur y Tailandia han alcanzado prosperidad económica a través del trabajo arduo y el orgullo, tanto nacional como personal. Mongolia puede hacer lo mismo.

Consejo budista sobre la higiene

El Buda enseñó que es muy importante demostrar respeto a los budas, a sus enseñanzas y a la comunidad de monjes. La razón para mostrar dicho respeto no es para complacer a los budas o a los monjes, o para que éstos consigan riquezas, sino para demostrar respeto por nosotros mismos y por nuestras metas en la vida. La meta de la práctica budista es alcanzar la budeidad. Llegar a ser budas significa superar a todas nuestras desventajas y dificultades al enfrentar la vida, y desarrollar todos nuestros talentos y potenciales para poder ser de máximo beneficio a nosotros mismos y a otros. Todos tenemos la habilidad para llegar a ser budas, porque todos tenemos el recurso natural o “naturaleza búdica” que nos permite alcanzar esa meta. Ya sea que seamos hombre o mujer, rico o pobre, todos tenemos una mente, un corazón, un cuerpo y la habilidad de comunicarnos. Estos son los materiales con los cuales nos haremos budas. Por lo tanto, al mostrar respeto por los budas mostramos respeto por nosotros mismos y por todos los demás.

Una de las principales formas de demostrar respeto es a través de la limpieza. El budismo enseña a sus seguidores a limpiar los templos y monasterios todos los días y a preparar ofrendas bellas y limpias, como si fuéramos a invitar a un huésped distinguido. De igual forma, el budismo nos instruye a limpiar nuestros cuerpos y hogares todos los días como muestra de respeto hacia nosotros mismos y hacia la gente que conocemos. Uno de los preceptos éticos budistas es el no hacer nada que pueda causar que otros piensen mal de nosotros o que nos falten al respeto. Estar sucios y malolientes ciertamente hará que otros nos pierdan el respeto.

Si mantenemos la higiene personal, nos sentimos bien respecto a nosotros mismos y mejoramos nuestra imagen personal. Los demás disfrutarán de nuestra presencia y recibirán una impresión favorable de nosotros. Estos factores son importantes para ser exitosos en la vida. Si les creemos a otros cuando nos dicen que somos retrógradas e ignorantes, perdemos nuestra dignidad. Esta pérdida del sentimiento de autoestima nos conduce, no sólo al alcoholismo, sino a no darnos el debido cuidado a nosotros mismos, ni a nuestra apariencia, nuestros hogares o nuestros templos. Si otros nos muestran respeto ciegamente aún estando sucios, no cambiaremos nuestras costumbres. Solamente mejoramos nuestros hábitos personales cuando tenemos respeto por nosotros mismos y por lo que hacemos en la vida. Esto viene de la educación budista y la libertad de la presión extranjera que trata de convencernos de que somos primitivos y retrógradas. Los asuntos de limpieza y progreso en el mundo moderno están interrelacionados.